¡Feliz Navidad! ¡Hoy ha nacido el Salvador!

La Iglesia en su misión de ir por el mundo llevando la Buena Nueva ha querido dedicar un tiempo especial para profundizar, contemplar y asimilar el Misterio de la Encarnación del Hijo de Dios; a este tiempo lo conocemos como Navidad. Previo a este tiempo y por medio del Adviento, nos preparamos para recibir a Cristo, «luz del mundo» (Jn 8, 12) en nuestras almas, transformando nuestras vidas y refrescando nuestro compromiso de seguirlo. Durante este Tiempo de Navidad, celebramos la redención del hombre gracias a la presencia y entrega de Dios; recordamos que el Señor se hizo hombre y habitó entre nosotros.

De esta manera la presencia de Cristo irrumpe en las tinieblas del pecado, el mundo, el demonio y de la carne para mostrarnos el camino a seguir. Cristo, con su luz, nos muestra la verdad de nuestra existencia. Él mismo es la vida que lo renueva todo. La Navidad celebra esa presencia renovadora de Cristo que viene a salvar al mundo. Por ello, es necesario que todos los feligreses vivamos con recto sentido la riqueza de la vivencia real y profunda de la Navidad.

Por último, es necesario recordar que durante la Navidad celebramos en tres días consecutivos, 26, 27 y 28 de diciembre, tres fiestas que nos hacen presente la entrega total al Señor:

San Esteban, mártir que representa a aquellos que murieron por Cristo voluntariamente.

San Juan Evangelista, que representa aquellos que estuvieron dispuestos a morir por Cristo pero no los mataron. San Juan fue el único Apóstol que se arriesgó a estar con La Virgen al pie de la cruz.

Los Santos Inocentes, que representan a aquellos que murieron por Cristo sin saberlo.

jueves 19 diciembre, 2019