Novena a la Virgen María (Día 4)

CUARTO DÍA
SANTA MARÍA, MADRE DE DIOS

ACLAMACIÓN DE ALABANZA

V/. Bendito sea el Señor, Hijo de María la Virgen.

R/. Ahora y por todos los siglos.

SALUDO

V/. La paz esté con ustedes.

R/. Y con tu espíritu.

MONICIÓN

Hermanos: La fe cristiana no tiene por objeto unos mitos, unas leyendas. La fe, nuestra fe, cree y confiesa unos hechos que tuvieron lugar realmente: así decimos que Jesucristo, Hijo único de Dios, por nosotros los hombres y por nuestra salvación bajó del cielo, y por obra del Espíritu Santo se encarnó de María la Virgen, y se hizo hombre. La mujer que con su cooperación hizo posible el advenimiento del Hijo de Dios al mundo es reconocida y venerada por todo el pueblo cristiano como la Madre de Dios. Este es el primero y supremo título de María, origen de todos los demás.

CANTO

¡OH MARÍA, MADRE MÍA!

¡OH MARÍA, MADRE MÍA!
¡OH CONSUELO DEL MORTAL!
AMPARADME Y GUIADME
A LA PATRIA CELESTIAL.

1. Con el Ángel, de María
las grandezas celebrad.
Transportados de alegría,
sus finezas publicad.

2. Salve, júbilo del cielo,
del Excelso dulce Imán.
Salve, hechizo de este suelo,
triunfadora de Satán.

3. Quien a Ti ferviente clama
halla alivio en el pesar,
pues tu nombre luz derrama,
gozo y bálsamo sin par.

De sus gracias tesorera
la nombró tu Redentor.
Con tal Madre y medianera
nada temas, pecador.

INVOCACIONES

Santa María, ruega por nosotros

Madre de Dios, ruega por nosotros

Madre del Señor, ruega por nosotros

Madre del Mesías, ruega por nosotros

Madre del Emmanuel, ruega por nosotros

Madre del Creador, ruega por nosotros

Madre del Hijo de Dios, ruega por nosotros

Madre del Señor glorificado, ruega por nosotros

Madre de los vivientes, ruega por nosotros

Madre de la humanidad, ruega por nosotros

Madre de la Iglesia, ruega por nosotros

ORACIÓN

Oh Dios, que en la plenitud del tiempo manifestaste el esplendor de tu luminosa esencia mediante la maternidad de la Virgen Santa, a fin de que, disipadas las tinieblas del error, la verdad resplandezca de luz sin fin; concédenos, te pedimos, poder adorar siempre con fe intacta y humilde actitud el misterio de tal encarnación y celebrarlo con devoto obsequio.

Por Jesucristo nuestro Señor

R/. Amén.

LITURGIA DE LA PALABRA

PRIMERA LECTURA

Lectura de la carta del apóstol San Pablo a los Gálatas. 4, 4-7.

Hermanos:

Cuando se cumplió el tiempo, envió Dios a su Hijo, nacido de una mujer, nacido bajo la Ley, para rescatar a los que estaban bajo la Ley, para que recibiéramos el ser hijos por adopción. Como sois hijos, Dios envió a vuestros corazones el Espíritu de su Hijo que clama: “¡Abba! ¡Padre!” Así que ya no eres esclavo, sino hijo; y si eres hijo, eres también heredero por voluntad de Dios.

Palabra de Dios.

SALMO RESPONSORIAL

Jdt 13, 18bcde. 19 (R.: 15, 9d).

V/. Tú eres el orgullo de nuestra raza.

R/. Tú eres el orgullo de nuestra raza.

V/. El Altísimo te ha bendecido, hija,
más que a todas las mujeres de la tierra.
Bendito el Señor, creador de cielo y tierra. R/.

V/. Que hoy ha glorificado tu nombre de tal modo,
que tu alabanza estará siempre en la boca de todos
los que se acuerden de esta obra poderosa de Dios. R/.

EVANGELIO

+ Lectura del santo Evangelio según San Lucas. 2, 1-14.

En aquel tiempo, salió un decreto del emperador Augusto ordenando hacer un censo del mundo entero. Este fue el primer censo que se hizo siendo Cirino gobernador de Siria. Y todos iban a inscribirse, cada cual a su ciudad.

También José, que era de la casa y familia de David, subió desde la ciudad de Nazaret, en Galilea, a la ciudad de David, que se llamaba Belén, en Judea, para inscribirse con su esposa María, que estaba encinta. Y mientras estaba allí le llegó el tiempo del parto y dio a luz a su hijo primogénito, lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre, porque no tenían sitio en la posada.

En aquella región había unos pastores que pasaban la noche al aire libre, velando por turno su rebaño.

Y un ángel del Señor se les presentó; la gloria del Señor los envolvió de claridad, y se llenaron de gran temor. El ángel les dijo:

“No temáis, os traigo una buena noticia, una gran alegría para todo el pueblo: hoy, en la ciudad de David, os ha nacido un Salvador: el Mesías, el Señor. Y aquí tenéis la señal: encontraréis un niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre”.

De pronto, en torno al ángel, apareció una legión del ejército celestial, que alababa a Dios diciendo:

“Gloria a Dios en el cielo, y el la tierra paz a los hombres que ama el Señor”.

Palabra del Señor.

Homilía o breve reflexión

CÁNTICO DE LA VIRGEN

MAGNIFICAT Lc 1, 46-45.

Proclama mi alma la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador;
porque ha mirado la humillación de su sierva.
Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,
porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:
su nombre es santo,
y su misericordia llega a sus fieles
de generación en generación.

El hace proezas con su brazo:
dispersa a los soberbios de corazón,
derriba del trono a los poderosos
y enaltece a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos.
Auxilia a Israel, su siervo,
acordándose de su misericordia
como lo había prometido a nuestros padres
en favor de Abraham y su descendencia por siempre.

Gloria al Padre.

PRECES

Unidos todos fraternalmente, como hijos de un mismo Padre, Dios, y de una misma Madre, Santa María, elevemos nuestras súplicas para que sean escuchadas por intercesión de la que es Madre de Dios y Madre nuestra.

1. Por la santa Iglesia de Dios: para que, en su compromiso de anunciar el Evangelio, anuncie también que María es Madre de Dios.

Roguemos a Dios.

2. Por todos los hijos de la Iglesia: para que todos nos sintamos hijos de María y recurramos a Ella en todas las situaciones de nuestra vida como Madre tiernísima y cariñosísima.

Roguemos a Dios.

3. Por todos los que sufren desamparo en sus cuerpos o en sus almas: para que sientan el consuelo y la protección de María.

Roguemos a Dios.

4. Por todos los que nos encontramos aquí reunidos: para que sintamos con dicha y entusiasmo la maternidad de María sobre nosotros.

Roguemos a Dios.

– se pueden añadir algunas intenciones libres-

Te pedimos, Señor, que escuches la oración de tu pueblo, a quien has entregado a tu Hijo Jesús a través de María, Madre de Cristo y Madre nuestra.

Por Jesucristo nuestro Señor.

R/. Amén.

SÚPLICA FINAL A LA VIRGEN

Santa María, socorre a los infelices,
ayuda a los desesperados, fortalece a los débiles.
Ruega por el pueblo, intercede por el clero,
intercede por los consagrados y consagradas.
Todos cuantos celebran tu memoria,
experimentan
tu ayuda generosa.
Escucha la voz de los que te ruegan,
satisface los deseos de todos.
Sea tu tarea la asidua intercesión
por el pueblo de Dios,
tú, que mereciste, oh bienaventurada,
traer la redención del mundo,
al que vive y reina
por los siglos de los siglos.

Amén.

SALVE

Dios te salve,
Reina y Madre de misericordia,
Vida, dulzura y esperanza nuestra;
Dios te salve.

A ti llamamos los desterrados hijos de Eva;
a ti suspiramos, gimiendo y llorando
en este valle de lágrimas.

Ea, pues, Señora abogada nuestra,
vuelve a nosotros
esos tus ojos misericordiosos,
y, después de este destierro,
muéstranos a Jesús,
fruto bendito de tu vientre.

¡Oh clemente, oh piadosa,
oh dulce Virgen María!

V/. Ruega por nosotros Santa Madre de Dios.

R/. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de nuestro Señor Jesucristo.

Amén.

DESPEDIDA

V/. Caminemos con la Virgen
por sendas de amor y de esperanza.
Pueden ir en paz.

R/. Demos gracias a Dios.

jueves 10 mayo, 2007