“SEÑOR DE LOS MILAGROS:
SOMOS TU PUEBLO Y OVEJAS DE TU REBAÑO” (Sal 95, 7)

Arzobispo celebra Santa Misa ante la Sagrada Imagen del Señor de los Milagros

18 de octubre de 2021 (Oficina de Prensa).- La mañana de hoy, nuestro Arzobispo Metropolitano, Monseñor José Antonio Eguren, S.C.V., presidió en la Basílica Catedral de Piura, la Santa Misa ante la Sagrada Imagen del «Señor de los Milagros». Los devotos y fieles cristianos de nuestra Ciudad se reunieron en medio de un clima de profundo fervor y recogimiento, respetando el aforo permitido y observando todos los protocolos de bioseguridad.

Terminada la Eucaristía la Sagrada Imagen del «Cristo Moreno» salió hasta la puerta principal de la Catedral, cargada en hombros de nuestro Arzobispo y de los miembros de la Hermandad del Señor de los Milagros de nuestra Ciudad. Desde ahí, nuestro Amo y Señor, impartirá su bendición y derramará su amor misericordioso a todos sus fieles devotos, acogiendo las súplicas y oraciones de todos nosotros en estos tiempos de tanta necesidad. La Sagrada Imagen permanecerá hasta las 8:30 pm., en la puerta principal de nuestra Catedral, hora en la que ingresará al templo catedralicio, hasta el 28 de Octubre en que saldrá nuevamente. Es bueno indicar que durante todos estos días y hasta fin de mes, la Sagrada Imagen del «Señor de los Milagros» estará expuesta para la veneración de sus devotos al interior de la Catedral de Piura.

A continuación, les ofrecemos la homilía completa que pronunció hoy nuestro Pastor:

“Señor de los Milagros:
Somos tu pueblo y ovejas de tu rebaño” (Sal 95, 7)

Con inmenso gozo, acogemos nuevamente en nuestra Basílica Catedral de Piura, a la Sagrada Imagen del “Señor de los Milagros”, cuyos solemnes cultos tuvieron que ser suspendidos el año pasado por razón de la pandemia.

Este año, y con los protocolos de bioseguridad correspondientes, podremos ver y venerar al “Cristo Morado”, para rezarle y amarle, con la seguridad que Él acogerá nuestras súplicas y oraciones en estos tiempos de tanta necesidad, y que además derramará su bendición y amor misericordioso sobre todos nosotros, sus fieles devotos. 

Octubre: Mes para rezarle con fe y esperanza al Señor de los Milagros

Los exhorto a que hagamos de este mes de Octubre, un mes de intensa oración al Señor por todas nuestras necesidades, tanto personales como sociales. No olvidemos que, a lo largo de más de tres siglos de nuestra historia, el “Señor de los Milagros” ha confortado y sanado a su pueblo peruano de peligros y desastres, como han sido, los terremotos, epidemias y las guerras que ha padecido nuestra Patria. Tengamos la seguridad que Él nos sanará definitivamente de la pandemia que aún sufrimos, y nos ayudará a preservar en el Perú nuestra vida democrática, la libertad, la paz, y los derechos fundamentales de todos los peruanos.

Si del oscuro más oscuro del misterio de la Cruz, el Señor sacó la radiante luz de su Amor que vence todo pecado y mal, tengamos la firme esperanza de que Él disipará las tinieblas del peligro que actualmente representa la siniestra ideología del senderismo que amenaza con capturar el poder en el Perú.

Queridos hermanos: Nunca menospreciemos el poder de la oración. Los humildes y sencillos en más de una ocasión nos han dado testimonio de ello, porque la oración, llena de fe y abandono del devoto, es la más bella de las flores, el más encendido de los cirios, y el más perfumado de los sahumerios. Por eso esta mañana le decimos con fe a Jesús, quien nos mira con amor desde su Cruz: A ti venimos «Cristo Moreno», a ti acudimos «Cristo de las Maravillas», para darte nuestro amor e implorar tu bendición. Nos acercamos a Ti, con la certeza de que nos escuchas porque somos tu pueblo y ovejas de tu rebaño, porque sabemos que nos amas, ya que en la Cruz Tú diste tu vida por nosotros. 

La devoción al Señor de los Milagros, sella el alma peruana

Ciertamente la bendita imagen del “Señor de los Milagros” tuvo su origen en la Providencia Divina, es decir, en la iniciativa amorosa de Dios. Pero el instrumento escogido por el Señor para pintar en un humilde muro de adobe la imagen de Cristo crucificado, fue un negro esclavo angola, quien dibuja con rasgos morenos a nuestro “Amo y Señor”, lo cual le hizo exclamar a nuestro más grande decimista, don Nicomedes Santa Cruz: “Moreno pintan a Cristo, Cristo adora lo moreno, y a los pies del Nazareno moreno malo no he visto”.[1]

La devoción al “Señor de los Milagros”, surge entonces por iniciativa divina en el seno del pueblo más humilde y descartado del siglo XVII (1651), en una cofradía de esclavos ubicada en el barrio de Pachacamilla de Lima, quienes en torno a la imagen de Cristo crucificado encontraban compasión, alivio, consuelo y amor para su vida llena de sufrimiento y desdicha, y así como ellos, hoy también nosotros. Definitivamente, Dios escoge “lo necio del mundo para confundir a los sabios…y escoge lo débil del mundo, para confundir lo fuerte” (1 Cor 1, 27). Desde ahí, la devoción al “Cristo Morado” se irradió a todo Lima, al Perú y al mundo entero, sellando la identidad cristiana y católica del pueblo peruano en una devoción que nos hermana y une a todos sin distinción de clases y color. Por eso el poeta exclama: “El culto en una cofradía, se extendió a una Nación, así inspirada oración, surgió en la Patria mía”.[2]

Con frecuencia el Papa Francisco denuncia la invasión de un constante colonialismo ideológico que busca, “entrar en un pueblo con una idea que no tiene nada que ver con él […] y colonizarlo con una idea que cambia o pretende cambiar su mentalidad o su estructura”.[3] Estos intentos buscan borrar la identidad de los pueblos y en nuestro caso la identidad cristiana y católica que sella nuestra peruanidad. A aquellos que están detrás de esta agenda es bueno recordarles que no lograrán su pérfido objetivo, como en su momento no pudieron hombres y naturaleza borrar y desaparecer la Sagrada Imagen del “Señor de los Milagros”.

Así lo proclama un hermoso poema dedicado al Señor, escrito en 1986, por Luis Bárcena Giménez:

“Tu imagen quisieron borrar
los hombres y la naturaleza
pero tu divina grandeza
por siempre iba a perdurar”.

Sí hermanos, nada ni nadie podrá borrar esta devoción del alma peruana, y con ello la profunda fe cristiana y católica que anida en la cultura y el corazón de todos los peruanos.

En Octubre, démosle al Señor de los Milagros nuestras miserias  

De otro lado, el mes de Octubre es ocasión inmejorable para que experimentemos en nuestras vidas el amor misericordioso del “Señor de los Milagros”. Cada año, en Octubre, Él viene a nuestro encuentro trayéndonos el don más grande que brota de su Corazón traspasado: Su misericordia, la cual es capaz de hacer de nosotros personas nuevas, porque no existe pecado y miseria que pueda medirse con la misericordia divina del “Señor de los Milagros”.  

Por eso en este mes de Octubre, los invito a que nos acerquemos con confianza al sacramento de la confesión, para ofrecerle a nuestro “Cristo Moreno”, en la persona de su sacerdote, nuestras miserias. ¡Sí, nuestras miserias! Aunque parezca absurdo, esto es lo que Jesús espera con ansías que le demos. Por eso delante del “Señor de los Milagros” preguntémonos: “¿Le he entregado mi miseria al Señor? ¿Le he mostrado mis caídas para que me levante?”. ¿O hay algo que todavía me guardo dentro? Un pecado, un remordimiento del pasado, una herida en mi interior, un rencor hacia alguien, una idea sobre una persona determinada… El Señor espera que le presentemos nuestras miserias, para hacernos descubrir su misericordia”.[4]

¡Dejémonos traspasar por su Amor crucificado!

Finalmente, hoy al contemplar la Sagrada Imagen del “Señor de los Milagros”, miremos a Jesús crucificado quien, con la fuerza de su gracia, nos atrae hacia sí (ver Jn 12, 32), con el deseo que su Amor crucificado nos traspase, es decir, irrumpa en nuestras vidas.

El “Señor de los Milagros” quiere que también nosotros nos dejemos traspasar, pero no por clavos ni por lanzas, no por instrumentos de tortura y de muerte. Fueron nuestros pecados los que en la Cruz lo quebraron y atravesaron, sin embargo, Él quiere atravesarnos, tocarnos, transformarnos con su ternura. Quiere hacer de nosotros hombres nuevos con su Amor. Quiere darnos vida, su misma Vida, nueva y eterna.

Para que el milagro de Octubre sea realice, los invito a todos a que nos dejemos traspasar, tocar, por el poder de su Amor. “Sin embargo, aceptar su amor no es suficiente. Hay que corresponder a ese amor y luego comprometerse a comunicarlo a los demás: Cristo «me atrae hacia sí» para unirse a mí, a fin de que aprenda a amar a los hermanos con su mismo amor”.[5]

Quiero concluir esta homilía con una sentida oración al “Señor de los Milagros” que descubrí en estos días, y que pienso puede ayudarnos a vivir este mes dedicado a Él:

Señor de los Milagros,
porque te amo he venido a visitarte
para alabarte, bendecirte y darte gracias,
por tantos favores que me has concedido.

Señor de los Milagros,
porque te amo me arrepiento
de todos los pecados que he cometido
por los cuales te he crucificado de nuevo en mi vida y en mi corazón.
Te prometo comenzar una vida nueva
llena de paz y de tranquilidad.

Señor de los Milagros,
si quieres puedes curarme.
Cúrame Señor de la enfermedad del pecado
y de todas las demás enfermedades
que me hacen sufrir.
¡Cúranos de esta pandemia!

Señor de los Milagros,
porque te amo me consagro a Ti,
con mi familia y mis seres queridos,
con mi trabajo, mis problemas y mis alegrías.

Que María Santísima,
quien, desde la Nube del Cielo,
no deja de mirarnos, cuidarnos e interceder por nosotros,
te recomiende mi oración.
Amén.

San Miguel de Piura, 18 de Octubre de 2021
Santa Misa con la Sagrada Imagen del Señor de los Milagros

[1] Nicomedes Santa Cruz, “Décima a la Hermandad de Cargadores del Señor de los Milagros”.

[2] Luis Bárcena Giménez, Poema al Señor de los Milagros, en Poemario “Canto Peruano” 1988.

[3] S.S. Francisco, Mensaje al XXXVI Meeting para la amistad entre los pueblos [Rímini, 20-26 de agosto de 2015], 17-VIII-2015.

[4] S.S. Francisco, “Homilía en el II Domingo de Pascua o de la Divina Misericordia”, 19-IV-2020.

[5] S.S. Benedicto XVI, Mensaje para la Cuaresma 2007, 21-XI-2006.

Puede descargar el archivo PDF de la homilía pronunciada por nuestro Arzobispo AQUÍ

Puede ver el video de la transmisión de la Santa Misa de hoy AQUÍ

lunes 18 octubre, 2021