«SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS PROTEGE A NUESTRO PERÚ»

Arzobispo celebra Santa Misa en la Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús

11 de junio de 2021 (Oficina de Prensa).-  Monseñor José Antonio Eguren Anselmi S.C.V., Arzobispo Metropolitano de Piura, presidió la Santa Misa en la Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús, fecha en la que la Iglesia celebra también la Jornada Mundial de Oración por la Santificación de los Sacerdotes. La Eucaristía fue especialmente ofrecida en acción de gracias a Dios por el eterno descanso de Mons. Ivo Baldi Gaburri, Obispo de Huari, quien hoy partió a la Casa del Padre a causa del Covid-19. Nuestro Pastor resaltó el gran celo pastoral que caracterizaba a Mons. Baldi y su profundo amor por las poblaciones de la Sierra Central de nuestro País a quienes sirvió con abnegación y entrega, desde su llegada al Perú en 1975, hasta el último de sus días.

Al iniciar su homilía, nuestro Arzobispo destacó que: “La Iglesia rinde especial culto al Sagrado Corazón de Jesús y al Inmaculado Corazón de María, dos corazones plenamente humanos que nos conocen y nos aman, y que en el Cielo no dejan de interceder por nosotros. A ellos podemos acudir en todo momento, pero sobre todo en la necesidad y el dolor, como los que estamos viviendo en medio de la pandemia, para encontrar en ellos consuelo, fortaleza y esperanza”.

Los tres amores del Sagrado Corazón de Jesús

“El Corazón de Jesús -continuó Monseñor Eguren- tiene tres grandes amores: un primer amor a su Padre del cielo que se hace concreto en el fiel cumplimiento de la voluntad del Padre, hasta el extremo de entregar su vida en la cruz en obediencia amorosa al designio de salvación que el Padre tiene para nosotros. Un segundo amor es el tierno, delicado y filial amor a María Santísima, su Madre, quien es también Madre nuestra en el orden de la gracia y a quien Jesús nos invita a honrar y amar como Él lo hace; y un tercer amor a sus hermanos los hombres, porque el Hijo de Dios se hizo hermano nuestro por la encarnación y nos llamó amigos, dándonos la prueba más grande de amor al entregar su vida por nosotros. Es éste el amor que Cristo nos invita a vivir, primero con quienes tenemos obligación y deber de amar, es decir nuestro prójimo más cercano, pero también con el desconocido, sobre todo con los más pobres y necesitados, con los marginados y descartados, buscando llevar a todos al encuentro del amor del Señor”. 

En otro momento, nuestro Pastor recalcó que: “La fiesta de hoy debe ayudarnos a fijar la mirada en ese Corazón, para que gocemos de su amor. Mediante el Sagrado Corazón de Jesús obtenemos el Amor del Padre y la acción del Espíritu Santo. Precisamente, llevado por el Espíritu Divino, Jesús llegó a amarnos hasta el extremo de la Cruz, y para que no quedara la más mínima duda de cuánto nos amó, el Señor dejó que su costado fuera traspasado para que pudiéramos ver su Corazón. El Corazón traspasado por la lanza del Centurión es el signo de la consumación del Amor de Cristo hacia los hombres, es el signo de su Corazón que se abre a todos los corazones que le buscan necesitados de su misericordia. No dejemos de decir: Sagrado Corazón de Jesús en ti confío”.

Recemos por la santidad de los sacerdotes de Piura y Tumbes

Monseñor Eguren resaltó además que: “Hoy celebramos también la Jornada Mundial de Oración por la Santificación de los Sacerdotes. Quiero agradecerles una vez más a todos ustedes queridos hijos y hermanos sacerdotes que realizan su apostolado en Piura y Tumbes, por su ardorosa entrega sacerdotal, especialmente en estos tiempos de pandemia. Gracias porque a pesar de los riesgos viven su misión sacerdotal de manera generosa y sacrificada. Como decía San Juan María Vianney: El sacerdocio es el amor del Corazón de Cristo. Por ello los Sacerdotes para servir a la Iglesia y al mundo, necesitan ser santos, y esto sólo se alcanza cuando viven su ser sacerdotal y su ministerio en el Corazón de Jesús. Recemos al Sagrado Corazón para que cuide a nuestros sacerdotes, para que sean santos y fieles, y sirvan a la Iglesia como Ella quiere y debe ser servida”.

Pidamos por la Paz, la Unidad y la Amistad Social de todos los peruanos

Al finalizar su homilía, nuestro Arzobispo hizo un llamado a todos a que recemos con insistencia y fervor al Corazón de Cristo: “Queridos hermanos, en estos momentos de polarización y crispación que vive nuestro País, roguemos al Sagrado Corazón, que infunda paz, unidad y amistad social entre todos los peruanos. Que nos libre de toda violencia, que nos libre de todo totalitarismo que amenace nuestra libertad, nuestra democracia, así como nuestros derechos fundamentales, sobre todo el derecho a la vida y la libertad religiosa. Que, en nuestra vida social y política, reiné la verdad, la transparencia y la honestidad. Que, en el Perú, reine Jesús por siempre, reine su Corazón, que es de María la Nación”.

viernes 11 junio, 2021