MATRIMONIOS DE SULLANA PARTICIPAN DE CURSO DOCTRINAL VIRTUAL “LA FAMILIA, CAMINO SINODAL A LA SANTIDAD”

 Más de 300 parejas de esposos renuevan sus promesas matrimoniales en ceremonia especial

12 octubre de 2021 (Oficina de Prensa).- En el marco del Año de la Familia que estamos viviendo y con el deseo de redescubrir, a la luz del Evangelio y del magisterio de la Iglesia, la belleza del matrimonio y de la familia, el R.P. Álvaro Otero Gonzáles, Párroco de la Parroquia “Nuestra Señora del Tránsito”, en el Barrio Buenos Aires (Sullana), organizó un curso doctrinal que, bajo el lema “La Familia, Camino Sinodal a la Santidad”, logró reunir de manera virtual a cientos de parejas de esposos, gran cantidad de familias, decenas de jóvenes novios que se encuentran preparándose para unirse en matrimonio, agentes pastorales y voluntarios de los programas de catequesis en familia, de esta zona de nuestra Arquidiócesis.

Esta hermosa iniciativa hace eco de las palabras de nuestro Arzobispo Metropolitano Monseñor José Antonio Eguren Anselmi S.C.V., quien nos recuerda que el Matrimonio: «Es un camino real de santidad y de vida cristiana, porque a través de este sacramento, el hombre y la mujer se entregan el uno al otro, para crear una comunidad de vida que los realice plenamente como personas en el amor mutuo y en la formación y el cuidado de un hogar. Sus principales características son cuatro. En primer lugar: La Unidad, que nos habla de la enriquecedora complementariedad natural que hay entre el hombre y la mujer. Otra característica es su Indisolubilidad, ya que una vez válidamente celebrado y consumado, no se puede disolver. Asimismo, es característica del matrimonio la Fidelidad, la cual implica que el amor de los esposos debe ser permanente, manteniéndose firme a pesar de las dificultades y tentaciones. Finalmente, la última característica del matrimonio es su Apertura a la Vida, pues todo matrimonio está abierto a la vida que se plasma en el don de los hijos, quienes son prolongación del amor de los esposos y la expresión de una vida común que no se cierra egoístamente sobre sí misma, sino que se abre a la existencia de otro ser: los hijos».

El R.P. Álvaro Otero nos comenta respecto a esta interesante iniciativa: “Animados por las enseñanzas de nuestro Arzobispo, Monseñor José Antonio, quien constantemente nos pide buscar creativas maneras de avivar el deseo de alcanzar la santidad en familia, siguiendo el ejemplo de la Sagrada Familia de Nazareth, nuestra Parroquia decidió realizar un curso doctrinal acerca de la familia, institución tan querida por Dios y que está bajo el cuidado de San José, cuyo año también estamos celebrando. El curso se realizó de manera virtual del 27 al 30 de septiembre, por las noches. Durante este tiempo hemos ahondado en el estudio y la reflexión acerca del importante papel que juega la familia, y en especial el matrimonio, dentro de la sociedad. Se tocaron importantes temas como la vocación y belleza del matrimonio en la Sagrada Escritura, el Amor como fundamento del Matrimonio, los hijos como un Don de Dios para ser amados y la figura de San José, esposo de la Virgen y custodio de la familia. Se contó con la participación de varios hermanos sacerdotes de nuestra Arquidiócesis que tuvieron a su cargo las interesantes ponencias. Pero no solamente quisimos tratar el importante aspecto doctrinal, sino que hemos querido llevar lo aprendido a la realidad de cada hogar y ponerlo en práctica, por eso invitamos a los esposos participantes a que realizaran la renovación de sus promesas matrimoniales en una ceremonia especial en nuestra Parroquia. Me llenó de alegría que la respuesta fuera masiva, tanto así que tuvimos que organizar hasta tres fechas distintas para que, respetando el aforo permitido y cumpliendo todos los protocolos correspondientes, las parejas de esposos pudieran darse el sí nuevamente. Una vez más y gracias a este curso, he podido palpar el hambre de Dios que tiene nuestro pueblo. En cuanto a la celebración de la renovación de las promesas matrimoniales fue una experiencia de Dios, ha sido hermoso ver a Cristo reflejado en tantos matrimonios, ver la alegría y la fidelidad del Señor en tan bellas historias de amor de cada una de estas parejas de esposos, y por supuesto que los más felices fueron los hijos y nietos que agradecieron a Dios por el don de la familia y de sus padres”.

Por su parte, los esposos Juan Flores e Isabel Frías nos comentan su experiencia al participar de este curso: “Tenemos nueve años de casados y acabamos de renovar nuestras promesas matrimoniales, ha sido una experiencia maravillosa y estamos muy agradecidos al Padre Álvaro quien nos ha permitido revivir todos esos momentos únicos que hemos pasado a lo largo de estos años de matrimonio: las alegrías, las tristezas, los momentos de salud y de enfermedad, pero amándonos y respetándonos siempre. Esto nos motiva a seguir adelante y no desmayar, porque sabemos que Jesús está con nosotros, juntos podremos superar cada problema que tengamos como pareja y en nuestro hogar, pero siempre tomados de la mano del Señor que es el único que puede sostenernos en las dificultades. Nuestra pequeña hija es sin duda la más emocionada de vernos así, tan enamorados como el primer día. Esta renovación de promesas y el curso de familia del cual hemos participado, sin duda son oportunidades que nos han permitido seguir fortaleciendo nuestro matrimonio, amándonos como esposos y formándonos como padres, para cuidar así de nuestro hogar, que es una iglesia doméstica”.

martes 12 octubre, 2021