“SON MUCHOS LOS LLAMADOS, PERO POCOS LOS QUE RESPONDEN”

Palabras del Arzobispo Metropolitano de Piura en el Domingo del Buen Pastor

 15 de mayo (Oficina de prensa).- Monseñor José Antonio Eguren Anselmi, S.C.V., Arzobispo Metropolitano de Piura exhortó a todos los fieles católicos de nuestra Iglesia local a rezar intensamente por las vocaciones a la vida sacerdotal y la vida consagrada, en el día en que se celebra la Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones.

Ante cientos de fieles que acudieron esta mañana a la Basílica Catedral de Piura para participar en la Santa Misa, Monseñor Eguren sostuvo que “si hacemos un examen de conciencia es probable que nuestras oraciones por las vocaciones sean muy pobres o casi nulas…No hay crisis de vocaciones, Jesús no ha dejado de llamar a los jóvenes. Son muchos los llamados, pocos los que responden. Lo que hay es crisis de respuestas porque muchos de los llamados no escuchan la voz del Señor, o bien los ensordece la bulla del mundo que les plantea de manera grotesca y errada que el poder, el tener y el placer son las vías por las cuales se puede alcanzar la felicidad”.

 Monseñor Eguren fue enfático al aclarar que Dios tiene un Plan para cada persona “y si te llama a la vida sacerdotal o consagrada, si cumples con ese Plan que tiene para ti, esa es la fuente y garantía de tu felicidad y de alcanzar la verdadera libertad: no la aniquila, no la destruye, sino que plenifica tu libertad”.

Por ello nuestro Pastor alentó a los fieles presentes a rezar intensamente a Dios para que conceda a su Iglesia numerosas y santas vocaciones. De igual manera, confió a la protección de Santa María a todos aquellos que han respondido a la llamada de Dios en sus vidas.

La lectura del Evangelio del IV Domingo de Pascua contiene la parábola llamada “del Buen Pastor” debido a que Jesús se compara a sí mismo como un pastor bueno que da la vida por sus ovejas, las conoce y las llama por su nombre. En un segundo momento el Señor pasa a compararse a sí mismo con la puerta del redil: “Yo soy la puerta, quien entra por mí se salvará”, es decir, sólo Él abre el acceso a la participación en la vida divina.

 Nuestro Arzobispo pidió a los presentes esforzarse “por reconocer la voz de Jesús, nuestro Buen Pastor a través de una vida espiritual intensa, donde no puede faltar nunca la oración, los sacramentos y la asistencia a la misa dominical. Hagamos hoy el compromiso de escuchar y estar atentos a la voz del Señor para luego seguirlo, acogiendo y haciendo vida sus enseñanzas”.

domingo 15 mayo, 2011