SÓLO EL HUMILDE Y SENCILLO DE CORAZÓN LLEGARÁ A CONOCER LAS MARAVILLAS DEL AMOR DE DIOS

 07 de julio (Oficina de Prensa).- La mañana de ayer, nuestro Arzobispo, Monseñor José Antonio Eguren Anselmi S.C.V., presidió la Santa Misa dominical en la Basílica Catedral de Piura ante una gran cantidad de fieles, entre ellos un gran número de niños que se vienen preparando para recibir el sacramento de la Primera Comunión y sus padres. Concelebró la Santa Misa Monseñor George Rassas, Obispo Auxiliar de Chicago, quien estuvo de visita por Piura para asistir a la Misa de Dedicación de la Capilla San Patricio ubicada en el Sector Los Polvorines de nuestra ciudad, obra que ha sido posible gracias al generoso apoyo económico de los fieles de la parroquia Saint Patrick de Wadsworth, Illinois. Es por ello que nuestro Arzobispo al inicio de la Misa agradeció a Monseñor Rassas su presencia entre nosotros y al grupo de misioneros norteamericanos de la parroquia Saint Patrick que estuvo presente el día de la Dedicación de la Capilla.

Al inicio de su homilía Monseñor Eguren dirigió un saludo muy especial a todos los maestros en su día: “Nuestro reconocimiento a todos los hombres y mujeres que con mucho sacrificio desempeñan esta noble misión encomendada a ellos por los padres de familia, quienes son los primeros responsables de la educación de sus hijos. Les brindamos un doble reconocimiento a aquellos maestros que trabajan en los lugares más alejados de nuestra Piura y Tumbes, porque allí están día a día formando y educando a nuestros niños y jóvenes”.

 Luego se dirigió a los niños de la catequesis para explicarles las enseñanzas del Evangelio (Mt 11,25-30) diciendo: “Queridos niños, en la vida encontramos a personas que se creen “sabias y entendidas”, como nos dice hoy Jesús en el Evangelio. Estas personas son aquellas que siempre creen saber más que Dios o que los demás, o creen que tienen siempre la razón en todo, pero en el fondo son personas que no tienen el amor de Dios en su corazón y les es imposible conocer los misterios de Dios y de la vida. A estas personas orgullosas y ciegas por su propio pecado, el Señor les dice que «tienen ojos pero no pueden ver».

“Por ello hoy Jesús nos hace un llamado –agregó nuestro Pastor- a ser humildes y sencillos de corazón, para poder adquirir la sabiduría y el conocimiento que viene de Dios y así poder comprender aquellas cosas que el Señor nos quiere enseñar sobre el Reino de Dios. Como ejemplo debemos tener siempre a la Virgen María, Madre de Jesús y Madre nuestra, Dios la eligió por su sencillez y humildad. Ella es la más grande criatura en este mundo que ha vivido su fe con verdadera sencillez”.

 En otro momento nuestro Arzobispo manifestó: “Queridos hermanos, la persona es humilde y sencilla cuando por ejemplo acude a Misa todos los domingos, ello refleja que tiene necesidad de Dios y necesita crecer en la fe; también es humilde el que reza todos los días y visita una vez a la semana a Jesús en el Sagrario, poniéndose de rodillas ante Él. Niños, uno es humilde y sencillo cuando obedece a sus padres y sus hermanos mayores. Los padres y madres son humildes cuando están atentos a las necesidades de sus hijos, cuando les prodigan amor y respeto. El humilde es aquel que pide consejo y acepta la ayuda de los demás, el que pide perdón y sobre todo el que sabe perdonar. A Ellos el Señor se les muestra, se les da a conocer. Sólo el humilde y sencillo llegará a sentir el inmenso amor de nuestro Señor Jesucristo”.

Finalmente, respecto a la reciente promulgación del Protocolo de Aborto Terapéutico en nuestro país, Monseñor Eguren exhortó a los presentes a rezar por las personas que han aprobado está ley, para que el Señor les ayude a reconocer el valor de la vida porque “estas personas creen que son «sabias y entendidas», pero no lo son, porque no valoran la vida de un inocente que desde el momento de su concepción tiene el mismo derecho a vivir, como tú y como yo”.