“SIN LA MISA DEL DOMINGO EL CRISTIANO NO PUEDE VIVIR”

 04 de mayo (Oficina de Prensa).- La mañana de hoy, Domingo III de Pascua, Monseñor José Antonio Eguren Anselmi, S.C.V., Arzobispo Metropolitano de Piura presidió la Santa Misa en la Basílica Catedral de Piura junto a una gran cantidad de fieles.

Durante su homilía Monseñor Eguren reflexionó sobre el Evangelio de hoy (Lc 24,13-35): “Queridos hermanos, el Evangelio nos relata el encuentro de Jesús con los dos discípulos de Emaús, quienes retornaban a casa derrotados, desesperanzados y tristes porque piensan que Cristo está muerto. Y la tristeza que experimentan los tiene ciegos, su falta de fe les impide reconocer a Jesús resucitado que camina a su lado. Pero Jesús que quiere renovar la fe de sus discípulos los acompaña todo el trayecto, a lo largo de 11 kilómetros, y les va explicando todo lo que las Escrituras decían acerca del Mesías, que debía padecer para luego ser glorificado. Ambos sienten que su corazón vuelve a arder, y al llegar a Emaús invitan a este caminante a que se quede con ellos, y es cenando, cuando Jesús parte el pan y los dos discípulos le reconocen. En ese momento su tristeza se transforma en gozo y regresan presurosos a Jerusalén a compartir esta alegría con los apóstoles. ”

 Luego agregó: “Hermanos, lo que hace Jesús con estos dos discípulos lo hace todos los domingos con nosotros. El camino de Emaús también es el nuestro. Desde que te levantas y tomas la decisión de venir a Misa, Jesús ya te está acompañando. También venimos aquí con nuestras tristezas y sufrimientos, con nuestro cansancio y problemas de cada día. Y una vez en la Misa, Jesús nos habla durante la liturgia de la Palabra, es el mismo Señor quien busca renovar nuestra fe, encender nuestro corazón cansado y triste, para luego poder reconocerlo vivo y resucitado en la Eucaristía, pues es ahí donde Él se parte y se entrega a nosotros como alimento, en su Cuerpo y en su Sangre. Es en este encuentro con el Señor resucitado en donde recuperamos la alegría verdadera. Hermanos, que bueno es Jesús, pero nosotros ¿vivimos así la Misa? Qué importante descubrir que la Santa Misa no es una obligación sino una necesidad para los cristianos y para el mundo entero.”

Al finalizar manifestó: “En cada Misa y sobre todo en la Misa dominical es donde Jesús renueva el ardor en nosotros. No caigamos en el desánimo que es la tentación más poderosa del demonio. Cuánto daño nos hacemos a nosotros mismos al poner excusas y no venir a Misa. Seamos humildes y démonos cuenta de que sin la Misa del domingo el cristiano no puede vivir, pues es como el aire que necesitamos para respirar y vivir.”

 Nuestro Arzobispo dirigió un saludo muy especial al Dr. César Orrego Azula, Jefe de la Defensoría del Pueblo de Piura y a los demás miembros de esta institución que celebra el 15° Aniversario de su creación en nuestra Ciudad.

La Defensoría del Pueblo en el Perú fue creada por la Constitución Política de 1993, como un organismo constitucionalmente autónomo, para defender los derechos fundamentales de la persona humana, supervisar el cumplimiento de los deberes de la administración estatal, así como la eficiente prestación de los servicios públicos en todo el territorio nacional.