“SIN FAMILIA NO HAY FUTURO”

Fiesta de la Sagrada Familia

 26 de diciembre (Oficina de prensa).- En el marco de la Navidad, fiesta de la Encarnación, Monseñor José Antonio Eguren, S.C.V., Arzobispo Metropolitano de Piura, celebró hoy la Fiesta de la Sagrada Familia en la Basílica Catedral de Piura, señalando que el Niño Jesús nos enseña que “es un derecho de toda persona humana ser concebido, nacer y desarrollarse en el seno de una Familia en la que los padres se amen, a ejemplo de Jesús, María y José, quienes forman la Sagrada Familia de Nazaret. Todo hijo debe experimentar desde la concepción que su existencia es el fruto del amor fiel entre un hombre y una mujer”.

“Por eso – agregó nuestro Pastor – quiero repetir una vez más: sin Familia no hay futuro. Y hago un llamado urgente a nuestras autoridades, especialmente a las que dentro de muy pocos días asumirán sus nuevas responsabilidades en los gobiernos regionales de Piura y Tumbes y en los gobiernos municipales, tanto provinciales como distritales, a que con sus políticas públicas defiendan y promuevan a la familia y al matrimonio”.

 Asimismo, pidió que el Estado apoye decididamente al hombre y la mujer que contraen matrimonio y forman un hogar. “No hay que olvidar que el amor generoso e indisoluble de un hombre y una mujer es el marco eficaz y el fundamento de la vida humana en su gestación, en su alumbramiento, en su crecimiento y en su término natural”, señaló.

Monseñor Eguren sostuvo además que “nada contribuirá más decididamente al desarrollo integral de nuestras Regiones que la atención, protección y ayuda a la Familia, y al matrimonio del cual ésta surge, porque de la Familia brota el oxigeno puro de los valores verdaderos. Junto con ello, mi invocación a que hagamos una ardorosa defensa de la vida de los hijos como sagrada e inviolable desde el momento de su concepción hasta su fin natural. Igualmente realicemos una promoción de la natalidad que sea dignificada, valorada y apoyada jurídica, social y legislativamente, protegiéndola del hedonismo imperante que promueve una cultura que ‘banaliza’ la sexualidad humana, interpretándola y promoviéndola de manera reductiva y empobrecida al relacionarla sólo con el cuerpo y con el placer egoísta”.

LLAMADO A DEFENDER LA UNIDAD DE LA FAMILIA

 Monseñor Eguren hizo un fuerte llamado a la Familia cristiana a defender su unidad “frente a tantos que hoy buscan desestabilizarte y desunirte. Para ello cuentas con el apoyo decidido de la Iglesia que siempre defenderá y promoverá el carácter sagrado del Matrimonio, de la Familia y de la Vida”.

Asimismo, nuestro Arzobispo pidió a los esposos entre sí y los padres con sus hijos que se amen entrañablemente. “Para ello hay que santificar siempre el amor conyugal con el sacramento del matrimonio, para que éste pueda ser fiel hasta la muerte. Queridos papás: cuiden a sus hijos, preocúpense por ellos, escúchenlos en todo momento, ámenlos y edúquenlos en la fe. Queridos hijos: quieran a sus padres, sean comprensivos con ellos, valoren los esfuerzos que hacen por ustedes. Ellos representan a Dios en sus vidas, por ello sean obedientes y dóciles a sus indicaciones, como lo era Jesús en el hogar de Nazaret”.

ORACIÓN POR EL BIEN DE LAS FAMILIAS DE PIURA Y TUMBES

 Al finalizar su homilía, Monseñor Eguren rezó frente al Nacimiento de la Catedral una oración dirigida a la Sagrada Familia de Nazaret para implorar por el bien de las Familias de Piura y Tumbes:

Sagrada Familia de Nazaret, comunión de amor de Jesús, María y José, modelo ideal de toda familia cristiana, a ti confiamos nuestras familias.

Haz de cada familia un santuario en el que se acoja y se respete la vida desde la concepción; una comunidad de amor abierta a la fe y a la esperanza; un hogar en el que reinen la comprensión, la escucha, la acogida y el servicio, y en el que se viva la alegría de la reconciliación y de la paz.

 Concédenos que todas nuestras familias tengan una vivienda digna en la que nunca falten el pan suficiente y lo necesario para una vida verdaderamente humana.

Abre el corazón de nuestros hogares a la oración, a la acogida de la Palabra de Dios y a la participación conciente y activa a la misa dominical.

Que cada una de nuestras familias sea una auténtica Iglesia doméstica en la que se viva la comunión en la fe, se vida la caridad cristiana para con los demás, y se anuncie al Señor Jesús, el Evangelio del Padre y respuesta plena a todas las inquietudes del ser humano. Que así sea. Amén.

ORACIÓN POR EL ADVENIMIENTO DE LAS LLUVIAS

Monseñor Eguren también expresó su preocupación por la escases de lluvias en nuestra Región, rezando a Dios para que pronto se inicie el período de lluvias en beneficio de nuestras tierras, de manera especial en las diversas zonas de cultivo agrícola y las reservas de agua en nuestras represas. Nuestro Arzobispo invitó a todos los fieles a rezar en familia por esta intención.

domingo 26 diciembre, 2010