“SEMANA SANTA: SON DÍAS PARA ACOMPAÑAR A CRISTO, NO DÍAS DE VACACIONES”

CELEBRACIÓN DE DOMINGO DE RAMOS

 17 de abril (Oficina de prensa).- Cientos de fieles católicos llegaron y repletaron la Catedral de Piura para celebrar, con profunda devoción y recogimiento, la tradicional Misa de Domingo de Ramos con la cual se inicia la Semana Santa, en la celebración de los misterios de la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús. La celebración eucarística fue presidida por Monseñor José Antonio Eguren, S.C.V., Arzobispo Metropolitano de Piura, quien al iniciar la Misa bendijo las palmas y ramos de olivo que los presentes llevaron y agitaron, entonando alegres cantos, para conmemorar así la entrada del Señor Jesús a la ciudad santa de Jerusalén, proclamándolo su Rey y Señor.

En el día en que también se celebra la 26° Jornada Mundial de la Juventud como antesala al encuentro de Madrid en agosto, Monseñor Eguren dijo en su homilía que “debemos vivir la Semana Santa participando activamente en las liturgias y en las devociones populares que se celebrarán en nuestras parroquias durante estos días santos, venciendo la tentación de un fin de semana más prolongado de descanso”.

 “Que estos días nos lleven a entregarle más generosamente nuestra vida al Señor Jesús, muerto y resucitado por nosotros. Los días de la Semana Santa no son días de vacaciones para el descanso frívolo, la diversión o peor aún para el pecado…Son días santos para contemplar y dejarse transformar por el amor del Señor por cada uno de nosotros que formamos su Iglesia. Un amor que llega hasta el extremo de la Cruz y que se hace fecundo en la Resurrección. ¡Acompañemos estos santos días a Cristo!”, exhortó nuestro Pastor.

Nuestro Arzobispo señaló que “al contemplar a Cristo en la Cruz no contemplamos la frustración, el fracaso, la desgracia y el fin, sino todo lo contrario: la gran victoria de Dios sobre el pecado y sobre su fruto más amargo que es la muerte; victoria que ocurrió hace dos mil años y que ocurre cada día en la celebración de la Eucaristía; victoria que también se da en nosotros cuando en fidelidad a nuestro bautismo respondemos a la gracia amorosa de Dios en nuestras vidas”.

 En otro momento Monseñor Eguren recordó que la liturgia del Domingo de Ramos nos introduce ya en la Semana Santa, en la meditación de dos momentos radicalmente contrapuestos: la acogida gloriosa de Jesús en Jerusalén y su implacable ajusticiamiento en el Gólgota; el “hosanna” con los saludos desbordantes de júbilo y el “¡crucifícalo!” con los improperios cargados de desprecio.

“Ante esta facilidad para cambiar de actitud tan radicalmente con respecto a Jesús – agregó nuestro Arzobispo – debe hacernos reflexionar en nuestra propia volubilidad e inconsistencia. ¿Cuántas veces arrepentidos, tocados profundamente por un encuentro con el Señor, convencidos de que Cristo es la respuesta a todas nuestras búsquedas de felicidad, de que Él es el Señor, le abrimos las puertas de nuestro corazón, lo acogemos con alegría y entusiasmo, pero poco después con nuestras acciones y opciones, con nuestros propios vicios y pecados le gritamos también ¡crucifícale!?”.

 Monseñor Eguren también alentó a los presentes a mirar la Cruz en estos días con fe y amor, pues “en ella se encuentran la miseria del hombre y la misericordia infinita de Dios que todo lo sana…Por la Cruz de Cristo ha sido vencido el maligno, ha quedado derrotada la muerte, se nos ha transmitido la vida, se nos ha devuelto la esperanza y nos ha sido comunicada la luz”.

Antes de finalizar la Santa Misa, Monseñor Eguren bendijo a la Directiva de la Hermandad del Señor de los Milagros, la cual fue reconocida por Decreto Arzobispal el pasado 10 de marzo. La Directiva hizo su juramento de fidelidad y le fueron entregadas de manos de nuestro Pastor, las insignias correspondientes a sus cargos.

El texto completo del Mensaje de Semana Santa 2011 de nuestro Arzobispo puede leerlo aquí.

 

 

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domingo 17 abril, 2011