“SANTA TERESITA NOS ENSEÑA A AMAR A JESÚS CON TODO EL CORAZÓN”

Fieles piuranos rezan con devoción ante las reliquias de Santa Teresa de Lisieux

 07 de noviembre (Oficina de prensa).- Cientos de personas llegaron hoy hasta la Basílica Catedral de Piura para venerar las reliquias de Teresa del Niño Jesús, la santa Carmelita que sólo vivió 24 años a finales del siglo XIX, llevando una vida muy sencilla, pero que después de su muerte y de la publicación de sus escritos, se ha convertido en una de las santas más conocidas y amadas en el mundo.

Cantos, oraciones, y gran recogimiento de los fieles marcaron esta jornada que se inició con la llegada de las reliquias a la Catedral de Piura, por la tarde el rezo del Santo Rosario, y la Santa Misa celebrada por Monseñor José Antonio Eguren, S.C.V., Arzobispo Metropolitano de Piura, y concelebrada por numerosos sacerdotes de nuestra Arquidiócesis y Padres Carmelitas venidos desde Lima.

Monseñor Eguren destacó en su homilía pasajes de la vida de Santa Teresa desde su infancia hasta su muerte, resaltando en ellos que el amor que colmó toda su vida tiene un rostro y un nombre: Jesús.

 “Encantadora es toda su doctrina de la infancia espiritual. Ella descubrió al mundo los tesoros de paz, generosidad, sencillez y amor escondidos en el Santo Evangelio. El caminito de la infancia espiritual es el secreto de una santidad cada vez más perfecta y maravillosamente adaptada a la vocación y a las necesidades espirituales de todas las almas. Caminito de infancia, de pobreza espiritual, de confianza sin límites y de entrega al amor misericordioso. Así Teresa nos indica a todos que la vida cristiana consiste en vivir plenamente la gracia del Bautismo en el don total de sí al amor del Padre para vivir como Cristo, su mismo amor por todos los demás”.

Amor y confianza que Santa Teresa de Liseux, Patrona de las Misiones y Doctora de la Iglesia, vivió en todos los momentos de su vida y que nuestro Arzobispo señaló como un aliento en nuestro caminar ante las diversas dificultades: “Santa Teresita es una amiga que Jesús nos regala para acompañarnos en los momentos buenos y dolorosos. Siempre, hermanos, hay esperanza, aún en los momentos más difíciles de la vida.”

 En otro momento de la homilía Monseñor Eguren pidió a Santa Teresa del Niño Jesús que envíe a Piura y Tumbes numerosas vocaciones a la vida sacerdotal y consagrada: “¡Teresita: ayuda a nuestros jóvenes a buscar el Plan de Dios en sus vidas y a que no tengan miedo de decirle SÍ a Jesús en sus vidas! ¡Ayúdales a que descubran la belleza de su vocación y que ella es el camino a la felicidad y al cielo!”

Uno de los momentos más emotivos fue el canto que entonaron las madres carmelitas del Monasterio de Piura en honor a su santa hermana, y luego la bendición que hizo Monseñor Eguren a unas canastas llenas de pétalos de rosas y estampitas, las cuales fueron repartidas entre los fieles en recuerdo de una de las frases más conocidas de Santa Teresa de Liseux: “Después de mi muerte, haré caer una lluvia de rosas”.

 Como se recuerda, las reliquias de Santa Teresita del Niño Jesús se encuentran en el Perú en el marco de las conmemoraciones por los 100 años de la presencia de los religiosos carmelitas descalzos en tierras peruanas.

La urna con parte de las reliquias mortales de Santa Teresita, está en el Perú desde el 30 de agosto, y permanecerá hasta el 30 de noviembre. En estos tres meses se ha emprendido una serie de actividades y peregrinaciones a lo largo del Perú visitando las regiones de Abancay, Arequipa. Ayacucho, Callao, Carabayllo, Chiclayo, Chimbote, Chosica, Chuquibamba, Cuzco, Huacho, Huancayo, Huancavelica, Ica, Lurín, Lima, Tacna, Moquegua, Yauyos, Yurimaguas, Tumbes y ahora Piura.

martes 8 noviembre, 2011