“SAN MARTÍN NOS ENSEÑA A CONSTRUIR UN MUNDO JUSTO Y RECONCILIADO ASPIRANDO A LOS BIENES DEL CIELO”

Miles de piuranos rezaron ante las reliquias del querido santo peruano

 20 de mayo (Oficina de Prensa).- Con recogimiento y devoción, miles de fieles piuranos se acercaron ayer a la Basílica Catedral de Piura para venerar las reliquias de San Martín de Porres que estuvieron expuestas en este lugar desde las 9 de la mañana. Previamente hombres y mujeres, niños y jóvenes, civiles y militares acompañaron la urna del santo peruano en una procesión por los alrededores de la Plaza de Armas, mientras a su paso le rendían un sentido homenaje con cantos, oraciones, banderas y pétalos de rosas. Este recibimiento estuvo encabezado por nuestro Arzobispo, Monseñor José Antonio Eguren, S.C.V., quien cargó el anda junto con miembros de la Hermandad del Señor de los Milagros.

A las 6 de la tarde nuestro Pastor celebró la Santa Misa correspondiente a las Vísperas de la Fiesta de la Ascensión del Señor a los Cielos, asegurando en su homilía que “San Martín de Porres nos enseña con su santidad a vivir el misterio de la Ascensión, pues sólo se construye un mundo justo y reconciliado aspirando profundamente a los bienes del Cielo”.

  “¿De dónde brotaba en San Martín esa capacidad de amar, de servir, de donarse a los demás tan generosamente?”, preguntó a los fieles nuestro Arzobispo. “De su profunda vida de unión con el Señor. Sólo el que abre su corazón al Amor que es Dios, y lo acoge, puede luego amar verdaderamente y hacer que el mundo se parezca al Cielo”, respondió nuestro Pastor.

“San Martín – agregó Monseñor Eguren – contemplaba largas horas a Cristo crucificado, encendiendo su corazón de amor y compasión; de la misma manera, adoraba en el sagrario a Jesús Sacramentado, y con especial caridad se acercaba al sacramento de la Eucaristía; asimismo, tenía una profunda piedad a la Virgen María expresada en el continuo rezo del Santo Rosario, pues estaba cierto que a través de Ella podía llegar más plenamente al Señor.”

 Nuestro Arzobispo explicó que la santidad de San Martín de Porres también brotaba de su abnegada vida y continua penitencia. “Nuestro santo peruano dormía bajo una escalera con apenas comer lo indispensable. Pasaba la mitad de la noche rezando junto a un crucifijo grande que había en su convento, contándoles sus dolores y problemas”.

Monseñor Eguren resaltó de San Martín de Porres la humildad, que es vivir en la Verdad, y cuya virtud es fundamento de su santidad: “Con ardor y fidelidad siguió los caminos del Señor, enseñándonos a vivir la comunión con Dios. San Martín tenía el corazón anclado en el Cielo, y vivía dando testimonio de amor a Dios y a los demás, manifestado en un servicio noble y generoso. No sólo auxiliaba a los hermanos de su comunidad que sumaban cerca de doscientos, sino a todos los que necesitaban ayuda fuera de su convento, sin distinción social, de manera especial a los más pobres y abandonados. Precisamente por su humilde servicio San Martín es recordado como el fraile de la escoba”.

 “Su amabilidad se extendió hasta los animales, quienes le obedecían en el acto. Conocido es el caso de los ratones que infestaron el convento donde vivía nuestro compatriota, y éste les ordenó que salieran a la huerta donde encontrarían comida, haciéndolo inmediatamente. De igual manera, este santo fue capaz de hacer comer en un mismo plato y al mismo tiempo a un gato, un perro y un pericote. Gracias a este milagro, San Martín es llamado Patrono de la Justicia Social del Perú”.

Al finalizar su homilía, Monseñor Eguren pidió al santo mulato el don de la comunión en nuestro país, y especialmente en nuestra Región: “San Martín es un santo peruano, conoce nuestras pobrezas y miserias. Acerquémonos a él con confianza y pidámosle que nos ayude a buscar el bien común, que interceda por nuestra Región para que haya paz, concordia y amor. Queridos hermanos, queremos que en este mundo brille la solidaridad, la comunión y la reconciliación. Para lograrlo debemos anclar el corazón en el Señor, llevando el amor de Dios a todas las almas necesitadas de Él, como lo hacía nuestro San Martín de Porres.”

Las reliquias del santo de la escoba visitaron hoy las parroquias de San Martín de Porres de Castilla, Nuestra Señora del Rosario en el Asentamiento Humano San Martín de Porres, y la Parroquia Santa Rosa de Lima en Piura. Mañana lunes visitarán Sullana para luego continuar con su recorrido dirigiéndose a la ciudad de Chiclayo.

domingo 20 mayo, 2012