“QUE SE DEPONGAN LAS ARMAS Y BROTE EL DESEO DE LA PAZ”

– Jornada de Ayuno y Oración por la Paz –

 07 de septiembre (Oficina de Prensa).- Hoy Monseñor José Antonio Eguren Anselmi S.C.V., Arzobispo Metropolitano de Piura presidió, en la Basílica Catedral de nuestra ciudad, la Jornada de Ayuno y Oración por la Paz en Siria y en el Medio Oriente convocada por el Papa Francisco. Una gran cantidad de fieles se reunieron para implorar a Dios por el don de la Paz del mundo rezando juntos el Santo Rosario ante la imagen de Nuestra Señora de la Reconciliación y participando luego de la Santa Misa celebrada por nuestro Arzobispo.

Durante su homilía Monseñor Eguren dijo: “Queridos hermanos: en estos momentos dramáticos que el grito de la paz se alce con fuerza para que llegue a todos, especialmente a los líderes del mundo, para que escuchen la voz de su conciencia y no la de sus propios intereses. Que el diálogo y la negociación se impongan a las bombas y a la destrucción que tanto dolor causan sobre todo en la población inerme e inocente. Esto lo pedimos esta tarde uniéndonos a nuestro querido Papa Francisco por el bien no sólo de la población de Siria sino del mundo entero”.

 A continuación nuestro Pastor señaló: “Que nuestra oración y ayuno del día de hoy despierte a la Comunidad Internacional para que haga todos los esfuerzos posibles para promover sin más tardanzas iniciativas de diálogo. Con el Papa condenamos con especial firmeza el uso de las armas químicas pero también el uso de la fuerza indiscriminada. Que los líderes del mundo recapaciten y piensen que Cristo, Señor de la Historia, un día juzgará sus acciones y que de este juicio no podrán escapar. La violencia sólo engendra violencia, la violencia llama a la violencia. Pero que nadie se haga ilusiones de que la simple ausencia de guerra, aun siendo tan deseada, sea sinónimo de una paz verdadera. No hay verdadera paz si ésta no viene acompañada de equidad, verdad, justicia, y solidaridad, como decía el Beato Papa Juan Pablo II. Para ello debe permitirse la asistencia humanitaria para la inmensa mayoría de la población de Siria, debe preservarse su unidad nacional y territorial y deben respetarse a las minorías, incluidos los cristianos”.

 En otro momento de su homilía Monseñor Eguren explicó a los presentes sobre la importancia de esta Jornada de Ayuno y Oración para el mundo: “Siempre tenemos la tentación de pensar que es tan poco lo que podemos hacer por la paz. Pero no olvidemos que la oración unida al ayuno toca a Dios de una manera muy especial. Así nos lo enseña la Palabra de Dios en el caso de Jonás y Nínive (Jonás 3, 5-10) y que el mismo Jesús nos dice en el Evangelio que hay demonios que sólo salen con oración y ayuno (ver Mt 17, 21). A todos corresponde por tanto la tarea por la paz, comenzando por su propio corazón. A todos nos atañe la responsabilidad de ser artesanos de comunión, de reconciliación, de paz: ‘Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios’ (Mt 5, 9)”.

 Al finalizar nuestro Arzobispo invocó la intercesión de nuestra Madre, la Virgen María, en su advocación de Nuestra Señora de la Reconciliación para alcanzar la paz a través del amor y el diálogo: “A los pies de Nuestra Señora de la Reconciliación, y con las palabras del Santo Padre el Papa Francisco, invocamos a la reina de la Paz para que nos ayude a responder a la violencia, al conflicto y a la guerra con la fuerza del diálogo y del amor, porque no es la cultura de la confrontación, la cultura del conflicto, la que construye la convivencia en los pueblos y entre los pueblos, sino ésta: la cultura del encuentro, la cultura del diálogo; éste es el único camino para la paz”.

En la Jornada de Ayuno y Oración por la Paz participaron los miembros de la Hermandad de Nuestra Señora de la Reconciliación de Piura, quienes después de la Santa Misa sacaron en andas a la venerada imagen de nuestra Madre por las calles del centro de Piura y ofrecieron la procesión por la paz en el mundo.

 

 

domingo 8 septiembre, 2013