PARROQUIA NUESTRA SEÑORA DE GUADALUPE INAUGURÓ REMODELACIONES DEL ALTAR

Arzobispo de Piura y Tumbes también dio inicio a la Novena en honor a la Patrona de América Latina

 04 de diciembre (Oficina de prensa).- Con alegría los fieles de la Parroquia Nuestra Señora de Guadalupe de Piura participaron en la Santa Misa que celebró ayer en la tarde nuestro Arzobispo, Monseñor José Antonio Eguren, S.C.V., para bendecir e inaugurar la remodelación del Sagrario, el Altar, el ambón y la hermosa imagen de Juan Diego ante la aparición de la Virgen de Guadalupe, los que han sido delicadamente trabajados y decorados.

Asimismo en la celebración eucarística, concelebrada por el párroco del lugar, el R.P. Miguel Medina, se dio inicio a la Novena en honor a la Virgen de Guadalupe, cuya Fiesta se celebrará el próximo 12 de diciembre.

 En la ocasión Monseñor Eguren destacó que las remodelaciones al Altar de esta Parroquia son “una muestra del gran amor y fe que los fieles le tienen a la Eucaristía, porque saben que Jesús se hace presente en el Altar y se queda con nosotros en el Sagrario…Es significativo que esta remodelación se haya inaugurado en el tiempo de Adviento porque nos ayuda a comprender que Jesús es el Dios con nosotros, que nos visita en la Eucaristía, que cumple sus promesas al decir ‘Yo estaré con ustedes hasta el fin del mundo’ (Mt 28, 19-20)”.

De acuerdo al Evangelio correspondiente al II Domingo de Adviento, Monseñor Eguren destacó en su homilía la figura de San Juan Bautista y de la Virgen María, y su centralidad en la preparación de la venida histórica del Señor Jesús: “La misión de Juan el Bautista fue hacer un incansable y enérgico llamado a la conversión, de preparar el corazón al Señor, de anunciar al Mesías esperado, al Salvador de la humanidad. Su vida se consumió por anunciar a Cristo a los demás”.

 “Que esta Novena que inician nos ayude a incrementar en nosotros el celo por las cosas de Dios. Pidamos a la Virgen de Guadalupe que aumente en nosotros el ardor por la misión, para que anunciemos a Jesús sin miedo, con amor y convicción”, agregó nuestro Arzobispo,

“Debemos aprender de Juan Bautista quien fue un hombre radical, íntegro en la fe, valiente en el anuncio de la Verdad, vigoroso en denunciar el mal, alegre en anunciar el bien. Figura austera que nos ayuda a entender que la verdadera alegría es tener a Cristo entre nosotros, y no en los regalos, no en el dinero, no en el poder, no en el placer impuro”.

Finalmente, Monseñor Eguren pidió a los fieles presentes a confiarnos en la maternal intercesión de la Virgen María quien también vivió con toda intensidad estas características. “Así podremos preparar nuestro corazón y nuestra vida a la venida del Emanuel, el Dios-con-nosotros”, concluyó nuestro Pastor.

lunes 5 diciembre, 2011