NOTA DE PRENSA

 Recientemente diversos medios de comunicación han entrevistado a Monseñor José Antonio Eguren Anselmi S.C.V., Arzobispo Metropolitano de Piura y Presidente de la Comisión Episcopal de Familia, Infancia y Defensa de la Vida, en relación a la reciente promulgación por parte del Congreso de la República, de la Ley del Feminicidio, Ley impulsada por el Ministerio de la Mujer y Desarrollo Social (MIMDES).

Al respecto el Señor Arzobispo reafirma y amplía lo ya declarado por él ante la prensa:

1. La Iglesia rechaza todo tipo de violencia y por ello también la violencia familiar y la ejercida contra la mujer. Con su acción pastoral contribuye a que ella desaparezca y a que nuestras familias sean lo que están llamadas a ser: cenáculos de amor.

2. Reiteramos el continuo llamado a las autoridades para que con sus políticas públicas defiendan y promuevan a la familia y al matrimonio, entendido éste como un consorcio de amor entre un varón y una mujer abierto a la vida. Por ello, el hombre y la mujer que contraen matrimonio y forman un hogar deben ser decididamente apoyados por el Estado.

3. Nada contribuirá más decididamente al desarrollo integral de Piura, Tumbes y del Perú, que la atención, protección y ayuda a la familia, y al matrimonio del cual ésta surge, porque de la familia brota el oxigeno puro de los valores verdaderos.

4. Lamentablemente la Ley del Feminicidio debilita y redefine la figura de la familia como célula primera y vital de la sociedad, al incluirse el término “Feminicidio” al artículo 107 del Código Penal, debilitando así la figura de “Parricidio”. El “Parricidio” es un concepto jurídico que sanciona el asesinato cuando éste se produce en la afectación de un miembro de la familia (padres, hermanos, hijos), buscando así la protección de sus miembros. Para cualquier otra forma de asesinato está la figura de homicidio.

5. En la Ley del Feminicidio se perpetra un contrabando ideológico, porque no sólo incluye los vínculos familiares (padres, hermanos, hijos), sino tal como ha sido aprobada incluye también cualquier otra análoga relación de afectividad. De esta manera se pretende afirmar que la familia puede estar conformada por cualquier vínculo afectivo y no como naturalmente es la del amor mutuo entre el hombre y la mujer. Se sienta así un peligroso precedente legal para redefinir el concepto de familia en base a la ideología de género.

San Miguel de Piura, 10 de diciembre de 2011.

OFICINA DE PRENSA Y COMUNICACIONES

sábado 10 diciembre, 2011