MULTITUDINARIA EUCARISTÍA CELEBRADA POR EL NUNCIO APOSTÓLICO EN PIURA

 07 de febrero (Oficina de prensa).- La Basílica Catedral de Piura estuvo abarrotada por la presencia de cientos de fieles quienes participaron de la Santa Misa presidida por Monseñor Bruno Musaró, Nuncio Apostólico en el Perú y concelebrada por nuestro Arzobispo Metropolitano, Monseñor José Antonio Eguren Anselmi, S.C.V y cerca de cincuenta sacerdotes de las diversas parroquias de nuestra Arquidiócesis.

 En esta gran celebración de fe, los fieles piuranos vivieron la alegría de ser Iglesia en profundo espíritu de oración y de encuentro con el Señor en la Eucaristía. Monseñor José Antonio Eguren Anselmi, S.C.V; agradeció la presencia del Nuncio Apostólico en nuestra ciudad y señaló que “… su visita expresa nuestra explícita y filial adhesión al Santo Padre, Pastor de la Iglesia; nada sin Pedro, todo con Pedro… expresa nuestro deseo de escuchar a Roma, porque la fidelidad al Papa es garantía de mantenernos en fidelidad, es principio de genuina eclesialidad… Gracias por sus enseñanzas y aliento”. Señaló también que esta visita se enmarca en dos acontecimientos importantes en la vida de la Iglesia: la Gran Misión Arquidiocesana “Quédate con nosotros, Señor” en respuesta a la “Gran Misión Continental” y el presente “Año sacerdotal” convocado por el Santo Padre Benedicto XVI.

Agradeciendo la invitación de nuestro Pastor comentó: “… en estos momentos tomamos conciencia de ser una Iglesia… una, santa, católica y apostólica fundada por Jesucristo. Su Pastor ha subrayado la profunda comunión de la Iglesia que peregrina en Piura con la Iglesia universal a través de los vínculos de comunión con el Papa, ustedes están afianzando su conciencia de ser Iglesia”.

 Al referirse a los primeros evangelizadores de tierras latinoamericanas en los que se pueden ver hoy los frutos, señaló que: “la Iglesia hasta el final de los tiempos sigue su misión de echar las redes para que los hombres y mujeres descubran su dignidad de ser hijos de Dios Padre que está en los cielos… la Iglesia en América Latina vive la Gran Misión Continental siendo discípula y misionera de Cristo, la Iglesia cuando toma conciencia de sí misma se descubre misionera. Hemos descubierto los tesoros infinitos de su gracia, sentimos la exigencia de anunciar a Jesucristo”.

Exhortó a los presentes a ser “misioneros ahí donde están viviendo, para anunciar el Evangelio de la Vida, de la justicia, de la santidad y de la verdad. Es la tarea de la Iglesia… la Iglesia nunca se cansa de remar mar adentro”. En otro momento, refiriéndose al lema de nuestro Arzobispo Metropolitano “Remis Velisque” (Con los remos y con las velas) resaltó: “… con los remos y empujados por las velas sigamos adelante, sean dóciles y fieles al Magisterio Episcopal de su Arzobispo para que en comunión de la Iglesia universal y del Papa Benedicto XVI, la Iglesia en Piura siga remando mar adentro para anunciar el Evangelio en nuestra tierra, siendo discípulos y misioneros”.

 Una estola y una casulla bordada con hilos de plata elaborado por la comunidad de las Carmelitas Descalzas en Piura, fue el regalo que se le entregó en nombre de toda la Arquidiócesis.

Antes de la Bendición final, el Padre Luis Arrasco Lucero, Vicario Foráneo de Piura, fue el encargado de leer un mensaje enviado por su Santidad Benedicto XVI al Perú por la conmemoración de los 25 años de su visita a nuestro país, que despertó la ovación de los presentes con aplausos y vivas por el Papa y la Iglesia.

Con esta Santa Misa culminó la fructuosa visita del Excelentísimo y Reverendísimo Nuncio Apostólico, Mons. Bruno Musaró, quien se despidió agradeciendo a los presentes en especial a los sacerdotes y religiosos, a los seminaristas y a las autoridades civiles y militares de la Región.

 

 

lunes 8 febrero, 2010