MULTITUDINARIA CELEBRACIÓN A NUESTRA SEÑORA DE LA RECONCILIACIÓN EN PIURA

 07 de noviembre (Oficina de prensa).- La Catedral de Piura fue el escenario de una multitudinaria celebración eucarística en honor a Nuestra Señora de la Reconciliación como antesala a la gran procesión que la Hermandad del mismo nombre realizó ayer por los alrededores de la Plaza de Armas de nuestra Ciudad, con la hermosa imagen de esta advocación mariana que pertenece a la familia Sodálite.

La Santa Misa fue presidida por Monseñor José Antonio Eguren, S.C.V., Arzobispo Metropolitano de Piura y contó con la participación de los miembros de la Hermandad Nuestra Señora la Reconciliación, miembros de la Familia Sodálite en Piura y numerosos fieles católicos.

 En relación al Evangelio leído en esta oportunidad en el que Jesús desde lo alto de la Cruz señala a Santa María como Madre nuestra "Mujer, ahí tienes a tu hijo… Ahí tienes a tu Madre" (Jn 19, 26-27), Monseñor Eguren recordó que “es en ese momento cargado de dolor y de esperanza, de sufrimiento y de entrega generosa, donde el Señor nos explícita aquel maravilloso misterio de la maternidad espiritual de Santa María sobre nosotros sus hijos”.

Nuestro Pastor explicó que “ya en la Anunciación-Encarnación, con un generoso y decidido Sí al Plan de Dios, María aceptó la invitación divina a cooperar desde su libertad con la obra reconciliadora. En ese momento, María se convirtió en Madre del Reconciliador de los hombres. Sin embargo, su maternidad también se extiende a todos nosotros, pues al engendrar a Jesús nos engendra a la vida de la gracia. Por lo tanto, la maternidad espiritual de María no es una piadosa analogía o un simple simbolismo. María es verdadera y realmente Madre nuestra en el orden de la gracia”.

 Monseñor Eguren destacó que la maternidad espiritual de María “no es un acontecimiento separado o independiente de nuestra existencia como cristianos, sino que constituye la piedra angular de nuestra vida cristiana. Implica todo un programa de vida para quien verdaderamente busca con sincero corazón ser fiel a su vocación de hijo de María. De ahí que nuestra devoción a María no sea una devoción más. No se trata solamente de honrar a María, de amarla y recurrir a Ella. Buscamos amar a María con verdadero amor filial, ya que realmente somos hijos suyos”.

“Ahí está nuestro desafío – continuó nuestro Arzobispo – crecer en amor filial a Santa María, reproducir en nuestra vida el amor que le tenía Jesús. María necesita de nuestra cooperación activa. Acercándonos a María, conociéndola, amándola, descubrimos cómo comunicar el amor de Cristo a toda la humanidad, pues aprendemos a amar como Jesús amó. La piedad filial a María nos lleva a secundar a María en su misión. Debemos apasionarnos por el apostolado, comprometernos con el apostolado. No es tiempo de dudar, sino, como Ella, actuar con prontitud”.

 Terminada la celebración eucarística cientos de personas acompañaron la Procesión con la imagen de Nuestra Señora de la Reconciliación en torno a la Plaza de Armas de Piura con cantos y oraciones. Un momento de gran conmoción y alegría se vivió cuando los miembros de la Hermandad que cargaban el Anda en sus hombros bailaron marinera y tondero. Finalmente la imagen mariana regresó a la Catedral.

La Hermandad Nuestra Señora de la Reconciliación es una asociación de fieles reunidos para honrar a Santa María, Madre de Dios y Madre de todos los hombres, en su advocación de Nuestra Señora de la Reconciliación, La Inmaculada Dolorosa. Fue fundada el 15 de Agosto de 1990, perteneciendo a la familia Sodálite.

domingo 7 noviembre, 2010