MONSEÑOR EGUREN CELEBRA X ANIVERSARIO DE LA APROBACIÓN PONTIFICIA DE LOS HERALDOS DEL EVANGELIO

 20 de mayo (Oficina de prensa).- En la Basílica Catedral de Piura, Monseñor José Antonio Eguren Anselmi, S.C.V., Arzobispo Metropolitano de Piura, presidió el pasado miércoles 18 de mayo la Solemne Eucaristía con ocasión del X Aniversario de la Aprobación Pontificia de la Asociación Internacional de Fieles de Derecho Pontificio Heraldos del Evangelio.

La celebración eucarística, concelebrada por el R.P. José Mario Da Silva, Superior de los Heraldos del Evangelio en el Perú y por el R.P. José Alfredo Jordán Vargas, miembro de esta Asociación, se inició con la solemne entrada de la imagen peregrina del Inmaculado Corazón de María, también conocida como la Virgen de Fátima, sobre un anda que fue cargada por dos Heraldos, mientras los fieles agitaban sus pañuelos blancos y entonaban un hermoso canto mariano. Esta imagen visitó también las ciudades de Trujillo y Chiclayo, para concluir su recorrido en Piura, como parte de las celebraciones.

En la ocasión, Monseñor Eguren agradeció a Dios por estos 10 años de intenso apostolado de los Heraldos del Evangelio en el mundo, y en especial en nuestra Región, animándolos a continuar siendo fieles testigos de Cristo, a seguir perseverando en su labor evangelizadora y difundiendo la devoción a Santa María y adhesión al Santo Padre.

 Nuestro Arzobispo destacó que América Latina es una tierra propicia para el carisma de los Heraldos del Evangelio dado que su espiritualidad tiene los rasgos característicos de las principales devociones en nuestro continente: a la Eucaristía, a Santa María y al Santo Padre. “Un ejemplo claro es Piura, que ha demostrado su entrañable amor a la Eucaristía y a Santa María en el Congreso Eucarístico y Mariano realizado en el año 2010, y que congregó a multitudes venidos de toda la Región durante cuatro días de oración y recogimiento. Asimismo, somos un pueblo que quiere al Papa y reza constantemente por sus intenciones”.

Monseñor Eguren aseguró que “cuando se tienen estos tres amores fluye el dinamismo apostólico. La búsqueda de la santidad es garantía de un fecundo apostolado y los Heraldos del Evangelio tienen la experiencia de un gran crecimiento apostólico, llevando el mensaje del santo Evangelio, la devoción a María y la palabra de la Santa Iglesia a todos los sectores de la sociedad”.

 “Querer alcanzar la santidad surge por el anhelo de ser uno con Cristo por el corazón inmaculado de María Santísima. No hay camino más seguro que ir por el corazón de María para encontrar a Cristo y que Ella nos enseñe todo de Jesús”, explicó Monseñor Eguren.

Asimismo, nuestro Arzobispo destacó el carisma que lleva a esta Asociación a actuar con perfección en busca de la pulcritud en todos los actos de la vida diaria, expresado en el mandato de Jesús “sed perfectos como vuestro Padre Celestial es perfecto”. “Esto implica hacer las cosas con fervor, pues el que ama verdaderamente a Dios y a sus hermanos hará las cosas con pulcritud buscando en ello la gloria de Dios”, agregó nuestro Pastor.

El R.P. José Mario Da Silva, Superior de los Heraldos del Evangelio en el Perú, agradeció a Monseñor Eguren las hermosas palabras de aliento el trabajo apostólico de la Asociación y la calurosa acogida que han recibido en Piura los miembros de los Heraldos y la imagen peregrina del Inmaculado Corazón de María.

 La Eucaristía concluyó con la coronación por parte de Monseñor Eguren de la imagen del Inmaculado Corazón de María, como lo hiciera el ahora Beato Juan Pablo II en una de sus visitas a Fátima.

Los Heraldos del Evangelio son una Asociación Internacional de Fieles de Derecho Pontificio erigida por la Santa Sede el 22 de febrero de 2001, con ocasión de la fiesta de la Cátedra de San Pedro.

La Asociación se haya presente en la actualidad en 78 países. Sus miembros de vida consagrada practican el celibato y se dedican íntegramente al apostolado, viviendo en casas destinadas específicamente para hombres o para mujeres, alternando la vida de estudio y oración con actividades de apostolado en el ámbito diocesano y parroquial.

sábado 21 mayo, 2011