MENSAJE POR EL DÍA DEL PERIODISTA DEL ARZOBISPO METROPOLITANO DE PIURA

 En el Día del Periodista deseo saludar cordialmente a todas aquellas personas dedicadas a la labor informativa en los diversos medios de comunicación social de Piura y Tumbes.

Al recordarlo, quiero comenzar este mensaje renovando mi agradecimiento a los periodistas que con gran entusiasmo, y haciéndose eco del sentimiento católico de la mayoría del pueblo piurano y tumbesino, cubrió con espíritu de servicio las diferentes actividades del Congreso Eucarístico Mariano que se realizó hace algunas semanas en nuestra Arquidiócesis.

El día del Periodista se celebra este año a pocos días de unas elecciones. Esta coyuntura ciudadana, que se repetirá el próximo año en las elecciones generales, hace propicio algunas reflexiones sobre la labor periodística y su grave responsabilidad hacia la comunidad.

En medio de las confrontaciones actuales en que vivimos, que se hacen más patentes cuando se tiene que elegir nuevas autoridades, y por tanto el futuro del país, el valor de su misión de transmitir, analizar y ponderar la información que transmiten es de importancia crucial.

Esta labor se encuentra en medio de una gran cantidad de desafíos que exigen de ustedes valores como la veracidad, la justicia y el desprendimiento en función del bien común.

Pero como todos sabemos hay situaciones externas que amenazan este esfuerzo. Precisamente S.S. Benedicto XVI, señaló esta situación por la que atraviesa su labor. El Santo Padre, en un mensaje dirigido a los periodistas, les dijo: «Estáis comprometidos, soy bien consciente, en una tarea cada vez más exigente, en la que los espacios de libertad son a menudo amenazados, y los intereses económicos y políticos tienen a menudo preeminencia sobre el espíritu de servicio y sobre el criterio del bien común. Os exhorto a no ceder a compromisos en valores tan importantes, sino a tener el valor de la coherencia, incluso a riesgo de pagarlo en persona: la serenidad de la conciencia no tiene precio»» (Carta a la Unión Católica de la Prensa Italiana con motivo del cincuenta aniversario de su fundación, 19 de enero 2009).

Creo que la sabiduría de las palabras del Santo Padre nos invita a darnos cuenta que para cumplir con fidelidad nuestro trabajo en medio de tan grandes exigencias, necesitamos del auxilio de Dios. Muchos son los desafíos y muchos los peligros que llevarían el trabajo periodístico a un oficio egoísta o meramente empresarial si no se pone a Dios como principio y referente del bien y la verdad.

Ya lo vemos en nuestro país cuando se plantea el conflicto en lugar de la reconciliación, o la corrupción en lugar de la honestidad, o el interés personal se pone encima del bien de la mayoría; o cuando se olvida de proteger la vida de aquel inocente que todavía está en vientre de su madre o del fortalecimiento de la familia. Necesitamos a quien es “el Camino, la Verdad y la Vida”, para que guíe nuestras acciones.

Por eso, con estos deseos de que su labor contribuya al desarrollo integral de nuestra sociedad y al mismo tiempo será cada vez más reconocida y valorada por todos, les imparto mi bendición pastoral a ustedes y sus familias las cuales de alguna manera comparten los avatares de su sacrificada y digna profesión,

 

San Miguel de Piura, 01 de Octubre de 2010

 

 

viernes 1 octubre, 2010