MENSAJE DEL ARZOBISPO METROPOLITANO DE PIURA EN EL DÍA MUNDIAL DE LUCHA CONTRA EL SIDA

Al celebrarse el 1º de diciembre el Día Mundial del SIDA, quiero expresar mi cercanía espiritual a cuantos sufren de esta terrible enfermedad, así como a sus familias.

El SIDA ha sido y continúa siendo una de las mayores tragedias de nuestro tiempo. Se estima que más de 70 millones de personas morirán a causa de esta enfermedad en los próximos 20 años. No se trata sólo de un problema sanitario de enorme magnitud, sino que también es una cuestión social, económica, política, y por supuesto una cuestión moral, dado que la principal vía de contagio sigue siendo la sexual, frente a lo cual las campañas que promueven el “sexo seguro” no han surtido el efecto esperado en las estadísticas.

Es importante reconocer que la familia, basada en el matrimonio como un consorcio de amor entre un hombre y una mujer, y unidad fundamental y natural de la sociedad, es indispensable en la prevención y control de ese mal; porque es en ella donde los niños aprenden los valores humanos que les ayudarán a vivir de manera responsable, rechazando conductas de riesgo.

Como Pastor de esta Iglesia particular es mi deber recordar a todos, y especialmente a los jóvenes, que el único método auténticamente seguro y fiable para prevenir la transmisión sexual del VIH es la abstinencia antes del matrimonio y el respeto y la fidelidad mutua dentro del matrimonio. De otro modo nunca lograremos evitar que esta enfermedad se siga propagando, con la terrible cuota de sufrimiento y muerte que conlleva para tantas familias.

 

San Miguel de Piura, 01 de diciembre de 2011

OFICINA DE PRENSA Y COMUNICACIONES
ARZOBISPADO DE PIURA

jueves 1 diciembre, 2011