“MARÍA AUXILIADORA, AYÚDANOS A ANUNCIAR CON VALENTÍA NUESTRA FE”

Fiesta de María Auxiliadora y Jornada de Oración por la Iglesia en China

 25 de mayo (Oficina de prensa).- En el Santuario de María Auxiliadora de nuestra ciudad cientos de fieles de la familia salesiana de Piura se reunieron ayer para celebrar la fiesta de María Auxiliadora, participando con gran devoción y amor filial en la Santa Misa que fue presidida por Monseñor José Antonio Eguren, S.C.V., Arzobispo Metropolitano de Piura, y concelebrada por Padres Salesianos de la Comunidad de Piura y de la Obra Social Bosconia.

Monseñor Eguren señaló que “la secularización que vive el mundo de hoy hecha raíces trágicas en nuestras vidas, trayendo como consecuencia el olvido de Dios. El ser humano pretende construir su vida sin Dios, sin caer en cuenta que Dios es el garante de su felicidad plena”.

“Invoquemos a María Auxiliadora para que en estos tiempos difíciles nos ayude a conservar y a anunciar con valentía nuestra fe. Bajo su manto protector, luchemos para que nadie quite la fe de nuestros corazones, especialmente de nuestros jóvenes, de las familias, verdaderos cenáculos de fe y de amor”, agregó nuestro Pastor.

 Monseñor Eguren explicó a los fieles que María es “Madre y Reina porque Dios le da a María la capacidad para que en el cielo pueda cuidarnos, amarnos, auxiliarnos a todos, y encaminarnos a la patria celestial, cumpliendo así con su función maternal”.

En relación al Evangelio correspondiente a la fiesta de María Auxiliadora, que hace referencia a “las Bodas de Caná”, nuestro Arzobispo sostuvo que la función de Santa María en nuestra vida es esencial: “María se hace toda súplica, ruego e intercesión ante su Hijo por nosotros. Es por la súplica de su Madre que Jesús adelanta su hora y realiza el milagro del vino en aquellas bodas. De la misma manera, María sale en auxilio de nuestras necesidades y se las presenta a su Hijo. Debemos acercarnos con total confianza a este trono de gracia”.

“Santa María – agregó Monseñor Eguren – hace suya la necesidad del otro. Su caridad es afectiva y efectiva. Ella nos enseña a hacernos sensibles al dolor del otro y a actuar para ayudar a aquel que lo necesita”.

 Asimismo, nuestro Arzobispo indicó que las palabras de María en el pasaje de las Bodas de Caná, “Haced lo que él os diga”, son una clara “exhortación a la obediencia a los planes de Dios, a creer y confiar en Él. Porque la voluntad de Dios no aniquila la libertad humana, al contrario, es garantía de su plenitud”.

Al finalizar la homilía, Monseñor Eguren elevó sus oraciones por la Iglesia en China, respondiendo a la invitación del Santo Padre Benedicto XVI a que “toda la Iglesia se una en oración por esta intención”. Monseñor Eguren pidió oraciones por los cristianos de estas tierras asiáticas que son “perseguidos y rechazados”, y la intercesión de Santa María Virgen, ayuda de los cristianos, venerada con gran devoción en el Santuario de Sheshan en Shangai (China).

MARÍA, AUXILIO DE LOS CRISTIANOS

La devoción a María Auxiliadora se remonta a los primeros siglos de la Iglesia; sin embargo, es a raíz de la gran victoria de las armas católicas contra los turcos en Lepanto, en 1571, que ella adquiere mayor relieve, cuando el título de María Santísima como Auxilio de los Cristianos fue incluido por el Papa San Pío V en las Letanías Lauretanas.

Más tarde, a comienzos del siglos XIX, durante la ultrajante prisión a que el déspota de Napoleón sometió al Papa Pío VII, éste prometió establecer la fiesta de María Auxiliadora el día en que retornara libre a Roma. El 24 de mayo de 1814, después de cinco años de amargo cautiverio en Savona, el Santo Padre entró triunfante en la Ciudad Eterna y en acción de gracias introdujo en el calendario litúrgico esta conmemoración mariana.

 En diciembre de 1862, Don Bosco, fundador de la Pía Sociedad de San Francisco de Sales (salesianos) y de las Hijas de maría Auxiliadora, tomó la resolución de construir una iglesia dedicada a esta bellísima devoción. Es el espléndido Santuario de María Auxiliadora en Valdocco, en Turín, en cuyo altar mayor el gran santo hizo pintar a Lorenzone un cuadro de siete metros de atura que él mismo que él mismo describe de la siguiente manera: “Ahora la Virgen quiere que la honremos con el título de María Auxiliadora. Los tiempos corren tan tristes y peligrosos que necesitamos que la Virgen nos auxilie y ayude a conservar y defender la fe cristiana como en Lepanto, como en Viena, como en Savona, como en Roma…”.

En Piura, la familia salesiana está presente desde hace 105 años. La Iglesia de María Auxiliadora fue inaugurada el 14 de mayo de 1939, tras seis años de construcción.

miércoles 25 mayo, 2011