MAR DE GENTE ACOMPAÑÓ PROCESIÓN DEL CORPUS CHRISTI

“La adoración eucarística es el antídoto y la medicina que necesitamos para superar las divisiones”.

 10 de junio (Oficina de Prensa).- Miles de fieles dieron su testimonio de fe y amor a Jesús Sacramentado hoy en la Solemnidad del Corpus Christi en la celebración de la Santa Misa presidida por Monseñor José Antonio Eguren, S.C.V., Arzobispo Metropolitano de Piura, para luego continuar con la Procesión que recorrió toda la Av. Grau hasta llegar a la parroquia Santísimo Sacramento. Se contó también con la presencia de todos los sacerdotes de Piura y Castilla y autoridades civiles y militares de nuestra ciudad.

En su homilía, Monseñor Eguren recordó a los fieles que en los momentos de dificultad, la fortaleza nos viene de Dios cuando vamos a su encuentro en la adoración de su Cuerpo y Sangre. “Para ninguno de nosotros es un secreto que el Perú y también en alguna medida Piura, viven momentos dramáticos de divisiones y enfrentamientos que no deberían existir entre nosotros. Estoy convencido que la adoración eucarística es el antídoto y la medicina que necesitamos para superar estas divisiones que engendran violencia y muertes innecesarias que enlutan familias”.

 

 “¿Cómo puede la adoración eucarística ayudarnos a superar los conflictos sociales que vivimos? ¿No es esta afirmación una simpleza de nuestro Arzobispo? Hermanos si somos hombres y mujeres de fe, cuando más encontremos a Jesús escondido pero realmente presente bajo las apariencias del pan y del vino, más comenzaremos a descubrir y a sentir su presencia en los demás y los veremos no como extraños, como enemigos, como adversarios, sino bajo una nueva perspectiva: como hijos de Dios, como nuestros hermanos y hermanas; como uno que me pertenece y con quien estoy llamado a compartir sus alegrías y sus sufrimientos, intuyendo sus deseos y atendiendo a sus necesidades, ofreciéndole una verdadera y profunda amistad.” Subrayó Monseñor Eguren, y pidió también “por el don de la unidad de nuestra Patria y de Piura, con la conciencia que ésta sólo se alcanzará en Él: el Pan vivo de Amor bajado del Cielo”.

 Nuestro Arzobispo resaltó que “la fiesta de hoy quiere recordarnos que tenemos que situarnos correctamente frente al misterio eucarístico que tiene dos dimensiones inseparables: celebración y adoración… si la Eucaristía la reducimos sólo al momento de la Misa Dominical, corremos el peligro de que el resto de nuestro tiempo y de nuestro espacio estén vacíos de la presencia del Señor Jesús”.

 “Junto con la adoración eucarística está la comunión sacramental, que debe recibirse en estado de gracia, es decir el corazón libre de pecado. Cuando nos alimentamos con fe de su Cuerpo y de su Sangre, su amor pasa a nosotros y nos hace capaces a nuestra vez de dar la vida por los hermanos (1 Jn 3,16). De aquí brota la alegría cristiana, la alegría del amor. De la participación de los fieles en la Eucaristía nace y se renueva la capacidad de compartir tanto la vida como los bienes materiales, cargar los pesos de los demás, así como de ser hospitalarios y acogedores”. Remarcó nuestro Pastor.

Monseñor Eguren también animó de manera especial a los sacerdotes, consagrados y laicos a “intensificar la adoración eucarística en nuestros templos, por medio de la exposición solemne del Santísimo Sacramento y por la diaria visita a Jesús Hostia ante el Sagrario”.

 Terminada la celebración eucarística se dio inicio a la Procesión donde Monseñor Eguren acompañado de un mar de fieles, trasladó la custodia con el Santísimo Sacramento en un vehículo especialmente acondicionado y adornado para la ocasión, de esta manera llevarla en altura y visible para que todas las personas a su paso puedan verlo y adorarlo. Durante el recorrido los fieles acompañaron la procesión quienes no cesaban de manifestar su fe y amor al Cuerpo de Cristo con verdadero recogimiento, con cantos y oraciones, mientras que en el camino se encontraban hermosas y lucientes alfombras artísticas. Una verdadera muestra de fervor y piedad popular.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

   

lunes 11 junio, 2012