MAMÁ TÚ MEJOR QUE NADIE SABES EL VALOR DEL DON DE LA VIDA Y DE LA FAMILIA

QUE EL ESPÍRITU SANTO LAS ILUMINE EN SU VOCACIÓN Y MISIÓN

 09 de mayo (Oficina de prensa).- En la mañana de hoy, Monseñor José Antonio Eguren Anselmi, S.C.V., Arzobispo Metropolitano de Piura, presidió la Santa Misa del VI Domingo de Pascua y de celebración por el día de la Madre, en la Basílica Catedral de Piura.

Durante su homilía, refiriéndose al Capítulo 14 del Evangelio de San Juan, nuestro Pastor resaltó la importancia de conocer y comprender la misión del Espíritu Santo: “Hoy Jesús inicia su despedida de los apóstoles ya que pronto ascenderá a los Cielos, pero nos asegura que no quedaremos huérfanos, que desde el seno del Padre nos enviará su Espíritu, a la tercera persona de la Santísima Trinidad, quien será para la Iglesia su alma; es decir su principio de vida. El Espíritu Santo es llamado por Jesús “el Paráclito”, es decir el que está “junto a” como abogado, como defensor. Su misión será llevarnos a la comprensión plena del misterio de Cristo y de su Evangelio, para que así sigamos al Señor Jesús con compromiso decidido y generoso. El Espíritu Santo ayuda a la Iglesia, que como María “guarda todo cuidadosamente en su corazón”, a comprender a través del tiempo cada vez más y más la Palabra de Su Señor. Él defiende a la Iglesia, que en medio de su peregrinar por el mundo no está exenta de dificultades, pruebas y persecuciones. El Espíritu Santo Paráclito, es garantía de la indefectibilidad de la Iglesia y de que las puertas del infierno no prevalecerán sobre Ella. Él nos guía, ilumina y fortalece en nuestra vida cristiana. Ahora que se acerca la gran fiesta de Pentecostés, es hora que lo conozcamos más, Él que muchas veces es el gran desconocido pero sin duda el gran protagonista de nuestra vida cristiana”, señaló.

 Antes de finalizar su homilía, se dirigió a las madres presentes, quienes se encontraban acompañadas de sus familiares y seres queridos: “Queridas Mamás, en este día en que las celebramos con afecto, reciban mi saludo cariñoso y mis oraciones por todas ustedes que diariamente lo dan todo sin esperar nada a cambio. Que la Virgen Santísima, que es vuestro modelo de maternidad, las bendiga y las ayude en sus esfuerzos por hacer de sus hogares, hogares semejantes al de Nazaret, fuertes en el amor y en la unidad. Ustedes mejor que nadie saben del valor de la Familia y de la vida. Por ello les pido que sea promotoras de la unidad en la fe y el amor de sus hogares, y defensoras ardorosas de la vida humana desde la concepción hasta su fin natural. Nadie como ustedes para ser el corazón de su familia, para lograr la unidad de los suyos. Nadie como ustedes para defender la vida humana desde la concepción, ustedes que han sabido acoger, amar y esperar con ilusión el nacimiento de un hijo, desde el instante en que supieron que una nueva vida habitaba en sus vientres. Hoy les queremos agradecer por toda la ternura, servicio, sacrificio y dedicación generosa que nos han dado y nos siguen dando. Que por la intercesión de Santa María, el Espíritu Santo sea su abogado y defensor que las ilumine y fortalezca en su misión de ser mujeres, esposas y madres. Pido también por todas nuestras mamás difuntas para que el Señor las tenga muy cerca de Él en el Cielo. ¡Feliz Día Mamá!"

Antes de impartir su bendición pastoral, leyó una carta enviada por el Santo Padre para todos los fieles de la Arquidiócesis de Piura y Tumbes, en agradecimiento por las oraciones, ofrecimientos y muestras de cariño ofrecidas por el Santo Padre y por la Iglesia en medio de estos últimos tiempos difíciles en que viene siendo atacada por una campaña que busca desacreditarla.

 

 

 

 

domingo 9 mayo, 2010