LAS BIENAVENTURANZAS: UN PROGRAMA DE VIDA PARA TODO SER HUMANO

 30 de enero (Oficina de prensa).- Durante la oración del Ángelus del hoy Domingo, el Papa Benedicto XVI recordó que las Bienaventuranzas, tema del Evangelio de este día, son un programa de vida para todo ser humano: "No se trata de una nueva ideología, sino de una enseñanza que viene desde lo alto y toca la condición humana, justamente aquella condición que el Señor, encarnándose, ha querido asumir, para salvarla".

“Las Bienaventuranzas son un nuevo programa de vida, para liberarnos de los falsos valores del mundo y abrirse a los verdaderos bienes, presentes y futuros. Cuando, en efecto, Dios consuela, sacia el hambre de justicia, seca las lágrimas de los afligidos, significa que, además de recompensar a cada uno de manera sensible, abre el Reino de los Cielos. “Las Bienaventuranzas son la transposición de la cruz y de la resurrección en la existencia de los discípulos” (ibid., p.97). Reflejan la vida del Hijo que se deja perseguir, despreciar hasta la condena a muerte, para que a los hombres les sea dada la salvación”, precisó el Santo Padre.

Citando a un "antiguo eremita", Benedicto XVI explicó que no bastará con el solo esfuerzo humano y la propia voluntad, pues "las bienaventuranzas son dones de Dios y debemos darle gracias por estas y por las recompensas que se derivan, el Reino de los Cielos en el siglo futuro, la consolación aquí, la plenitud de todo bien y misericordia por parte de Dios".

Benedicto XVI pidió a los fieles presentes en la Plaza de San Pedro invocar a la Virgen María, la Bienaventurada por excelencia, pidiendo la fuerza de buscar al Señor y de seguirle siempre con alegría, sobre el camino de las Bienaventuranzas.

lunes 31 enero, 2011