«LA VERDADERA NAVIDAD SE VIVE AL ACOGER AL NIÑO JESÚS EN NUESTRAS VIDAS»

Día de Navidad

 26 de diciembre (Oficina de prensa).- La Misa central del Día de Navidad se celebró en la Catedral de Piura y fue presidida por Monseñor José Antonio Eguren, S.C.V., Arzobispo Metropolitano de Piura, quien invitó a todos los fieles católicos a contemplar en silencio y con recogimiento el Nacimiento de Belén, para que “dejemos iluminar nuestro corazón por la luz del Niño Jesús”.

Monseñor Eguren explicó que las lecturas de la Liturgia de este día nos invitan a meditar en la Encarnación del Hijo de Dios: “El Verbo se hizo carne, este es un misterio de amor y sólo los que se abren al amor son cubiertos por la luz de la Navidad. Sólo los que acogemos este misterio en nuestro corazón vivimos realmente la Navidad. Esta verdad pide de nosotros la fe, el amor, el sí de nuestro corazón”.

 De esta manera, nuestro Arzobispo sostuvo que para que podamos vivir una verdadera Navidad es necesario que ocurran dos movimientos: “el primero de ellos ya se ha dado, Dios mismo que se hizo hombre, que se hizo hijo de Mujer, para ser el “Dios-con-nosotros”. Dios, el Todopoderoso se hizo pequeño, se hizo un Niño indefenso para que podamos encontrarlo, para que podamos amarlo. Y ahí es donde surge el segundo movimiento, ante la iniciativa tomada por Dios que sale a nuestro encuentro, cada uno de nosotros debería acogerlo en su corazón. Hagamos buen uso de nuestra libertad y salgamos al encuentro del Niño Jesús, acojámoslo en nuestras vidas, que Él sea el centro de nuestras vidas”.

 “Por eso – continuó Monseñor Eguren – antes de que acabe este día recójanse ante el Nacimiento que tienen en sus casas y fijen su mirada en el Niño Jesús, para que la ternura, la bondad y el amor de este Niño transformen sus corazones. Así podrán vivir realmente la Navidad, porque la Navidad es Jesús. Que la Navidad sea ocasión para que se derrita la dureza de nuestro corazón y se haga más sensible al amor de Dios”.

Antes de finalizar la Santa Misa Monseñor Eguren tomó en sus manos el Niño Jesús del pesebre de la Catedral y con él impartió la bendición a todos los presentes.Asimismo, decenas de personas se acercaron al Nacimiento expuesto en este Templo para rezar ante el Misterio.

 

 

domingo 26 diciembre, 2010