“LA NAVIDAD ES JESÚS”

Arzobispo de Piura presidió la Solemne Santa Misa de Nochebuena

 25 de diciembre (Oficina de prensa).- El 24 de diciembre por la noche, la Basílica Catedral de Piura se vio totalmente colmada de fieles que participaron con alegría y fervor de la Solemne Santa Misa de Nochebuena, presidida por Monseñor José Antonio Eguren Anselmi, S.C.V., Arzobispo Metropolitano de Piura.

En su homilía Monseñor Eguren reflexionó sobre el verdadero sentido de la Navidad señalando que “todo cristiano debe hacerse en esta fecha tan especial dos preguntas: ¿Qué celebramos en Navidad? y ¿A quién celebramos en la Navidad? Porque en medio de la sociedad materialista y consumista en la que vivimos, es fácil olvidar que la NAVIDAD ES JESÚS. No celebramos a Papa Noel, que ni siquiera es un personaje histórico sino más bien una creación comercial para sustituir a san Nicolás de Bari, quien fuera un Obispo durante el siglo IV, muy conocido por su caridad con los pobres y especialmente con los niños. Celebramos el nacimiento de Jesús, el Hijo de Dios hecho hombre para nuestra salvación”.

 A continuación nuestro Pastor señaló: “La Navidad es la buena noticia de que Dios se ha hecho hombre, se ha hecho hijo de Mujer y ha nacido de la Virgen María para ser el Camino, la Verdad y la Vida para cada uno de nosotros. La Navidad es la alegre noticia de que Dios te ama tanto que por ti ha venido al mundo, se ha hecho Niño indefenso que extiende sus brazos en busca de los tuyos y de los míos, para que podamos acogerlo con fe en nuestro corazón y así Él pueda llenar nuestras vidas de sentido con su amor, su paz, su gracia y su verdad. Sólo habrá Navidad donde haya un corazón que, desde la fe, se abra para acoger a Jesús; sólo habrá Navidad donde haya una familia, por pobre y humilde que ésta sea, que contemplando las imágenes de su pesebre le diga a Jesús: Gracias Señor, creemos en ti y te amamos, por ello te acogemos en nuestro hogar, aquí si te damos posada, aquí tienes un hogar que te brinda su amor, su acogida y su cariño. Queridos hermanos esto es la Navidad”.

 Luego añadió: “La tarea que esta noche el Señor nos deja es anunciar que la NAVIDAD ES JESÚS. Vayamos y comuniquemos esta Buena Noticia como los ángeles lo hicieron con los pastores, quienes luego se pusieron en camino presurosos para ir al encuentro del recién nacido. Anda comparte esta alegre noticia con tus amigos, con tu familia, con quien te encuentres en el camino de tu vida hoy o mañana y diles: el Hijo de Dios ha nacido por ti, ha venido al mundo porque te ama y quiere salvarte, acógelo con fe; Él ha venido para quedarse con nosotros, es el amigo inefable, el compañero que siempre está con nosotros en medio de las alegrías, las tristezas y el dolor”.

 Monseñor Eguren concluyó exhortando a los fieles: “Pidamos que en esta noche santa de Navidad, Santa María y San José nos enseñen a acoger a Jesús, a abrirle el corazón, a darle a Jesucristo el lugar principal en nuestra propia vida; así como ellos pudieron hacerlo, que nos enseñen a acoger a Cristo de una manera muchísimo más profunda y así veremos como el Señor llena nuestras vidas de felicidad y gracia. ¡Feliz Navidad!”.

Antes de finalizar la Santa Misa, todos los fieles presentes junto a nuestro Arzobispo, de rodillas ante el Nacimiento, dirigieron al Niño Jesús una hermosa oración de súplica:

 

Niño Jesús de Belén,

en esta noche de Navidad me pongo de rodillas ante Ti,

en la humildad y la pobreza del pesebre,

para adorarte como mi Dios y Salvador,

y para elevarte mi súplica confiada:

 

Te quiero pedir, Niño Jesús, que en esta noche,

la NOCHE DE LA SALVACIÓN,

el mundo se dé una tregua, las armas callen su voz,

y todos los hombres y mujeres del mundo unamos nuestro canto

al canto de los ángeles: “Gloria a Dios en las alturas y en la tierra paz a los hombres que gozan de su amor”.

 

Te quiere pedir, Niño Jesús, que en esta noche,

la NOCHE DEL AMOR Y DE LA FE,

todos los niños del mundo se vayan a dormir

con el corazón alegre y sin sufrir hambre;

que todos los ancianos sientan renacer sus esperanzas;

y todos los jóvenes comprendan que la vida es bella

y merece vivirse a plenitud en el amor.

 

Te quiero pedir, Niño Jesús, que en esta noche,

la NOCHE DE LA ALEGRÍA Y LA ESPERANZA,

todos los esposos y esposas experimenten la necesidad

de vivir su amor en la fidelidad, unidos a Tí;

que todos los padres y madres tomen conciencia

de su hermosa misión para con sus hijos.

 

Te quiero pedir, Niño Jesús, que en esta noche

la NOCHE DE LA SOLIDARIDAD Y LA PAZ,

todos los gobernantes del mundo,

hagan el propósito de trabajar por el bien común,

por el desarrollo integral de los pueblos;

que promuevan el respeto de los derechos fundamentales de toda persona

y defiendan toda vida humana desde su concepción hasta su fin natural;

y que aquellos que tienen más bienes, descubran que el compartirlos los hace más humanos.

 

Te quiero pedir, Niño Jesús, que en esta noche,

la NOCHE DEL DIOS QUE SE HACE POBRE Y HUMILDE,

todos los que sufren material o espiritualmente

sientan que Tú compartes su vida, sus sufrimientos, que los dignificas;

y que los tristes puedan encontrar en Ti

un corazón que los comprenda y anime a seguir adelante.

 

Te quiere pedir, Niño Jesús, que en esta noche, TU NOCHE,

todos los hombres y mujeres del mundo

sintamos la fuerza de tu Amor que nos da la vida,

el valor de tu entrega por nosotros que nos da esperanza,

la grandeza de tu sacrificio que nos salva,

y la profundidad de tu perdón que nos devuelve la alegría.

Amén.

miércoles 25 diciembre, 2013