JÓVENES: “TESTIMONIEN A CRISTO CON SU VIDA Y CON SU PALABRA VALIENTE”

Misa de Confirmación en la Parroquia “San Francisco Javier” – Querecotillo

 06 de octubre (Oficina de Prensa).- En un clima de reflexión y gran alegría 180 jóvenes recibieron de manos de Monseñor José Antonio Eguren Anselmi, S.C.V., Arzobispo Metropolitano de Piura, el sacramento de la confirmación en la Parroquia “San Francisco Javier” de Querecotillo, Santuario del Señor de la Buena Muerte de Chocán. Los jóvenes confirmados pertenecen a la pastoral de la Parroquia, a los poblados anexos y al distrito de Salitral. Concelebró esta Eucaristía el R.P. José Sandoval, párroco del lugar.

En su homilía Monseñor Eguren exhortó a los jóvenes confirmandos a ser testigos valientes de Cristo: “Queridos jóvenes, ustedes al recibir el sacramento de la Confirmación no reciben un espíritu de cobardía, sino al contrario, un espíritu de fortaleza de Dios, de amor de Dios y de buen juicio de Dios. Y por ello desde hoy serás considerado por tus hermanos un adulto en la fe y quedarás incorporado a la gran obra evangelizadora de la Iglesia. Participar de la misión de la Iglesia supone testimoniar a Jesús en medio del mundo con tu vida y con tu palabra valiente”.

 Luego nuestro Pastor añadió: “No tengas miedo de demostrar tu amor a Jesús, como el único amor de tu vida. Tampoco tengas miedo de hablar de Él. Los cristianos estamos llamados a ser evangelizadores, a ser apóstoles del Señor, cada uno según su vocación. Ayudados por la fuerza del Espíritu Santo estamos llamados a ser signos de contradicción, a ir contracorriente, a ser muchas veces una voz solitaria en medio de un mundo que da la espalda a Dios. No tengas miedo de anunciar a Cristo. El Espíritu Santo es quien te va a ayudar en todo momento a saber discernir entre el bien y el mal, y a decirle NO a la mundaneidad; porque sólo en Cristo está la verdadera libertad y la verdadera felicidad que tu corazón anhela.”

 Reflexionando luego sobre el Evangelio de hoy, nuestro Arzobispo manifestó: “Esta oración de los Apóstoles a Jesús es clave en nuestra vida cristiana: «Auméntanos la fe». La fe es un don de Dios, una virtud que nos permite relacionarnos con Él, como nos relacionamos entre nosotros. Y por ello hay que pedirle al Señor que haga crecer cada vez más en nosotros el don de la fe, para que transformando nuestra mente e iluminando nuestro corazón, nos lleve directo a la acción, a obrar como buenos cristianos. Y la fe aumenta y crece sólo cuando se lleva una vida cristiana seria y responsable en la Iglesia, no al margen ni fuera de Ella. La fe aumenta cuando somos hombres y mujeres de oración y de meditación de la Palabra del Señor, de Misa dominical y comunión eucarística, de confesión frecuente; cuando somos hombres y mujeres que no abandonamos el estudio de la fe y la Catequesis; cuando participamos activamente de la vida de la Parroquia y vivimos intensamente la fe en comunidad; finalmente cuando somos hombres y mujeres que llevamos la fe y la caridad a los que aún no conocen a Cristo, e incluso a los que han sido bautizados pero viven alejados de la Iglesia y del Señor. Queridos jóvenes, nosotros también hoy le decimos a Jesús: «Auméntame la fe, Señor». Ayúdame a conocerte más para amarte más, ayúdame a abrirte de par en par el corazón y a darte un SÍ generoso. Ayúdame a que no haya diferencias entre la fe que profeso y la vida que he de llevar”.

domingo 6 octubre, 2013