HACE SUS VOTOS PRIMERA VOCACIÓN CARMELITA DEL MONASTERIO DE PIURA

 15 de agosto (Oficina de Prensa).- El día de hoy en el marco de la celebración de la solemnidad de la Asunción de la Santísima Virgen María, la hermana María Leticia de San José O.C.D., emitió sus votos religiosos en una Misa presidida por nuestro Arzobispo Monseñor José Antonio Eguren Anselmi, S.C.V.

La ceremonia religiosa se realizó en el Monasterio de Santa Teresita del Niño Jesús de Piura y reviste gran importancia por tratarse de la primera vocación religiosa piurana a carmelita que hace su profesión desde que fuera fundado este monasterio el 7 de julio de 2008. La hermana María Leticia de San José ingresó a este monasterio el 8 de diciembre de ese año, constituyéndose en la primera vocación piurana de este Carmelo. Actualmente en la comunidad hay otras dos postulantes piuranas que próximamente tomarán el hábito religioso, así como un grupo de jóvenes que semana a semana vienen reuniéndose con la finalidad de discernir su vocación. Todo ello muestra que en el poco tiempo que tienen de establecidas en Piura la comunidad de las Madres Carmelitas Descalzas viene experimentando una importante fecundidad vocacional.

 Durante su homilía, nuestro Pastor le dijo a Sor Leticia: “Querida hija, como María Santísima, confía siempre en el Señor Jesús y en tus superioras. El Plan de Dios sobre ti, es decir tu vocación de carmelita descalza, es tu camino de felicidad y realización. Nunca serás feliz fuera de ella. Nunca serás feliz siguiendo tus propios engreimientos y caprichos, o haciéndole caso a las tentaciones y seducciones del demonio y de su aliado el mundo. Por ello busca siempre y en todo momento la voluntad del Señor sobre ti, porque ahí está la verdadera paz. La solemnidad de la Asunción de María en cuerpo y alma a los cielos, nos enseña que el camino a la gloria pasa necesariamente por el “hágase”, es decir por dárselo todo al Señor con una obediencia llena de amor”.

En otro pasaje de su homilía Monseñor dijo: “Una carmelita está llamada a unirse a Su Esposo crucificado, como María que estuvo al pie de la Cruz de su Hijo. Una carmelita está llamada a amarle ahí en la Cruz y con el Crucificado, amar a la humanidad. Después de la Palabra de Dios, es la Regla de la Orden el camino seguro para unirte a Cristo crucificado. Por ello no dejes de meditarla y hacerla vida en un clima de profunda oración”.

 Al concluir su homilía nuestro Arzobispo expresó: “Frente al horizonte de vivir tu vocación carmelitana, entusiásmate y alégrate todos los días. Ama mucho la Eucaristía, ya que ahí está y te espera todos los días tu Esposo para darte su amor. Crece en tu devoción por la Santa Misa y en tu adoración eucarística. Aspira siempre a la santidad. Coopera responsablemente con la gracia que Dios te da para ser santa, y trabaja siempre unida a tus hermanas, ya que la vida comunitaria es un don de Dios y un medio excelente para vivir la vida cristiana y la propia vocación. Y especialmente crece en amor filial a nuestra Madre Santísima, la consagrada por excelencia, la Mujer que vivió la obediencia, castidad y pobreza, como un don radical de su entrega total a Dios y por eso hoy resplandece gloriosa en la plenitud de su humanidad en el Cielo”.

jueves 15 agosto, 2013