“Familia, futuro de la humanidad”

XV Jornada por la vida

XV Jornada por la vida05 de septiembre (Oficina de prensa).- El Arzobispo Metropolitano de Piura y Presidente de la Comisión Episcopal de Familia, Infancia y Vida, Mons. José Antonio Eguren Anselmi, S.C.V., emitió un mensaje con ocasión de la celebración de la XV Jornada por la Vida el 6 del presente, y la Semana Nacional de la Familia, del 7 al 13 de setiembre.

A continuación ofrecemos el texto completo del mensaje que lleva por título: “Familia, futuro de la humanidad”.

Mensaje para la XV Jornada por la vida
“Familia, futuro de la humanidad”

Al celebrar la XV Jornada por la Vida, que da inicio a la Semana Nacional de la Familia, queremos —acogiendo la solicitud del Santo Padre— “seguir proponiendo a las nuevas generaciones la hermosura de la familia y del matrimonio, su sintonía con las exigencias más profundas del corazón y de la dignidad de la persona”(1) . El Plan de Dios Amor para el futuro de cada hombre y mujer, de las sociedades, de nuestra nación peruana y de la humanidad toda, está colmado de esperanza (cf. Jer 29, 11), y tiene como pilar fundamental a la familia. Por eso la Iglesia proclama con voz fuerte que “el futuro de la humanidad se fragua en la familia”.(2)

Hoy vemos con dolor que en medio del pueblo peruano una anti-cultura secularizante busca eliminar a Dios de la vida de los hombres hiriéndolo precisamente en la familia. Uno de los ataques a la familia pretende hacernos creer que el embarazo y la procreación son males de los que “hay que cuidarse”, porque entrañarían una amenaza para la mujer, para el bien de los esposos y de la familia, y hasta para los intereses de la nación. Esto ha llevado a la creencia de que “es mejor tener el mínimo posible de hijos”, lo que se ve traducido en políticas que buscan masivamente difundir y respaldar esa mentalidad contraria a la fecundidad propia del amor, incluso con medios extremos como el aborto mediante pastillas o las esterilizaciones quirúrgicas, de triste memoria en nuestro país. ¿Nos damos cuenta de que todo ello constituye una agresión a nuestra propia felicidad y realización como personas y como pueblo? A partir de la experiencia de naciones industrializadas —que surgieron de la miseria gracias al número y al empuje laboral de sus habitantes, y que ahora viven momentos de incertidumbre debido al bajo índice de natalidad— hoy se sabe que no es correcto considerar el aumento de población como la primera causa del subdesarrollo, sino que, por el contrario, la procreación responsable contribuye decidida y efectivamente al desarrollo humano integral(3) .

Si los peruanos como pueblo queremos darle un rostro verdaderamente humano a nuestro futuro, no podemos ignorar el don precioso de la familia, fundada sobre el matrimonio entre un hombre y una mujer en un consorcio para toda la vida, que se ordena por su misma índole natural al bien de los cónyuges y a la generación y educación de los hijos(4) . La familia es un patrimonio de la humanidad, célula primordial y vital de la sociedad; y esto vale tanto para creyentes como para no creyentes. Por ello, “es indispensable y urgente que todo hombre de buena voluntad se esfuerce por salvar y promover los valores y exigencias de la familia”.(5)

Implorando la bendición de la Sagrada Familia, queremos invitar a cada peruano, en especial a quienes tienen responsabilidad en la toma de decisiones, a ver la realidad nacional con esperanza renovada, desde la “perspectiva de familia”, con “enfoque de familia”, descubriendo así las posibilidades de despliegue y desarrollo humano auténtico que esta institución guarda para beneficio de todos.

Lima, 06 de setiembre de 2009

COMISIÓN EPISCOPAL DE FAMILIA,
INFANCIA Y VIDA

(1) Benedicto XVI, Caritas in veritate, 44.

(2) Juan Pablo II, Familiaris consortio, 86. Ver también: Benedicto XVI, Discurso a los participantes en la asamblea plenaria del Consejo Pontificio para la Familia, 13 de mayo de 2006.

(3) Ver: Benedicto XVI, Caritas in veritate, 44.

(4) Ver: Benedicto XVI, Carta al cardenal presidente del Consejo Pontificio para la Familia convocando el V Encuentro Mundial de las Familias, 17 de mayo de 2005.

(5) Benedicto XVI, Discurso a los presidentes de las Comisiones Episcopales para la Familia y la Vida de América Latina, 4 de diciembre de 2005.

domingo 6 septiembre, 2009