EN SEMANA SANTA FORTALEZCAMOS LA DECISIÓN DE SEGUIR A CRISTO CON LA ENTREGA TOTAL DE NUESTRA VIDA

Santa Misa de Domingo de Ramos en la Pasión del Señor

13 de abril (Oficina de Prensa).- Dando inicio a las celebraciones de Semana Santa, hoy por la mañana, un gran número de fieles se congregó en el atrio de la Basílica Catedral de Piura para participar con mucho fervor de la Santa Misa de Domingo de Ramos en la Pasión del Señor, presidida por el Arzobispo Metropolitano de Piura, Monseñor José Antonio Eguren Anselmi S.C.V.

Al inicio de la celebración Monseñor Eguren bendijo los ramos de todos los fieles presentes, para luego dirigirse en procesional hacia el estrado principal mientras se entonaba el canto “Tú Reinarás” y todos agitaban sus palmas y ramos, conmemorando así la entrada triunfal del Señor Jesús en Jerusalén.

 “Con el Domingo de Ramos – dijo nuestro Pastor – iniciamos la semana más santa del año en la cual celebramos los misterios de la pasión, muerte y resurrección del Señor Jesús. Las palmas que han sido bendecidas y que hemos batido al inicio de esta liturgia simbolizan nuestra fe en Jesucristo y nuestra adhesión a Él como nuestro Rey y Salvador. Así como entonces lo hizo la muchedumbre a la entrada de Jerusalén, hoy también nosotros hemos proclamado con nuestra presencia aquí en esta Misa que Jesús es nuestro Señor”.

“Hoy vemos en el Evangelio que Jesús tomó la firme decisión de subir a Jerusalén, sabiendo que allí le esperaba la hora amarga de su pasión y muerte en la cruz, pero también su gloriosa resurrección. Libremente y de manera decidida va a Jerusalén para cumplir con la voluntad de su Padre, con el Plan de Dios. Y toma esta decisión por amor a nosotros, por amor a ti y a mí, porque Él sabe que con su muerte en la cruz va a saldar la deuda de nuestro pecado y nos va a alcanzar la perfecta reconciliación y la plena salvación”.

 “¿Cuál es nuestra respuesta frente al amor del Señor por nosotros? ¿Tu vida de fe manifiesta una decisión firme de seguir a Jesús hasta el final, hasta las últimas consecuencias? ¿Tomaremos en estos días de Semana Santa la firme resolución de acompañar a Cristo a lo largo de todos los días del año como verdaderos discípulos suyos? Porque de eso se trata la Semana Santa, de renovar y fortalecer nuestra decisión de seguir al Señor con la entrega total de nuestra vida”.

 “Podemos tener frente a Cristo la actitud de algunos de los personajes del Evangelio que también encontramos en el mundo de hoy, la de los hombres y mujeres que se lavan las manos como Pilato cuando se trata de defender la verdad, u otros que se burlan de Jesús como Herodes, lo traicionan como Judas, o lo niegan como Pedro. Pero el Señor quiere que nuestra actitud sea como la de la Virgen María, su Madre, que permanece fiel al pie de la Cruz, o la de San Juan, el discípulo joven que ama a su Señor y no tiene miedo de estar al lado suyo, o como la de las santas mujeres quienes con unción y devoción permanecieron también al pie de la Cruz y luego al primer día de la semana fueron presurosas al sepulcro”.

 Al finalizar nuestro Pastor exhortó a los presentes a que “vivamos esta semana como su nombre lo dice: santamente. Y eso sólo es posible vivirlo unidos a Jesús en las celebraciones litúrgicas de estos días, las cuales son las más intensas y las más hermosas del año, junto a las manifestaciones de nuestra religiosidad popular fruto de la fe de nuestros mayores. Vivir estos días santamente es lo que nos pide Jesús pues son los días cuando más amor hay en la tierra, porque son los días en que Él nos amo hasta el extremo y dio su vida por nosotros ¿Corresponderás con tu amor a ese inmenso amor de Dios por ti?”.

domingo 13 abril, 2014