“EN NAVIDAD VIVAMOS LA GRATUIDAD DEL AMOR”

Monseñor Eguren celebra la Santa Misa del IV Domingo de Adviento

 22 de diciembre (Oficina de Prensa).- La mañana de hoy, ante una gran cantidad de fieles congregados en la Basílica Catedral de Piura, Monseñor José Antonio Eguren Anselmi, S.C.V. celebró la Santa Misa correspondiente al IV Domingo de Adviento, en donde compartió su Exhortación Pastoral con ocasión de la Solemnidad de la Natividad del Señor Jesús.

Al iniciar su mensaje Monseñor Eguren manifestó: “Queridos hermanos: que el fenómeno comercial de las fiestas navideñas no oscurezca el verdadero sentido del misterio del nacimiento del Señor Jesús de Santa María, la Virgen. La Navidad es la buena nueva que la Palabra se hizo carne, que Dios mismo se hizo hombre, que la Segunda Persona de la Santísima Trinidad se ha unido tan estrechamente a nosotros, asumiendo nuestra naturaleza humana en todo igual a la nuestra menos en el pecado, que el hombre ya no está sólo. La Navidad es la buena noticia que Dios asumió la condición humana para sanarla de todo lo que la separaba de Él por culpa de nuestro pecado, para así permitirnos llamarle, en su Hijo unigénito, con el nombre de «Abbá, Padre», y ser así verdaderamente hijos suyos.”

 En otro momento añadió: “El amor cristiano no puede circunscribirse a los límites de la propia familia, vecindario, o amistades; tiene que proyectarse a los demás, incluso a las “periferias de la existencia”, como nos pide el Papa Francisco. No nos olvidemos que Dios eligió “la periferia” de la ciudad de Belén para nacer y que escogió en primer lugar a gente pobre y marginada, como los pastores, para manifestarse al mundo. Por ello en Navidad, en nuestra oración y caridad afectiva y efectiva, pensemos y socorramos a los más necesitados y marginados.”

“Qué hermoso sería si cada uno de nosotros, como fruto de su encuentro personal con el Dios encarnado, pensara en Navidad en algún hermano necesitado, mejor si no lo conocemos, para hacerle un regalo. O mejor aún, para hacerse uno mismo regalo personal en su vida. Es más fácil dar algo, pero mucho más difícil es darse uno mismo: el propio tiempo, nuestra presencia y compañía, nuestro amor. Seamos sinceros, en el fondo esto no sólo lo necesitan los más pobres, sino sobre todo nosotros mismos. Que ante tanto sufrimiento y dolor, abandono y soledad, resplandezca también en Navidad la gratuidad de nuestro amor para con el prójimo, así como en la Noche Buena resplandece sobre nosotros la Estrella de Belén que nos anuncia que Dios nos ama incondicional y gratuitamente en su Hijo Jesucristo”, agregó nuestro Pastor.

 Al finalizar su exhortación nuestro Arzobispo dijo: “A todos los exhorto en Navidad a anunciar “la inescrutable riqueza de Cristo” (Ef 3, 8). La obra de caridad más importante de todas, sin descuidar las demás, es compartir la propia fe, porque ella nos da la vida eterna. Que en Navidad y a lo largo de todo el Año Nuevo, sintamos la urgencia de anunciar a Jesús como el único Salvador del mundo, ayer, hoy, y siempre.”

Luego, refiriéndose al Evangelio de hoy que presenta la figura de San José, Monseñor Eguren exhortó a los presentes a “que en estos días previos a Navidad crezca nuestra devoción y oración a San José, para que él nos enseñe a hacer silencio; silencio de oración, de adoración y de acción, ya que cuando despertó hizo todo cuanto el Ángel del Señor le había pedido. Que San José nos aleje de tanto ruido y distracción, y nos ayude a estar recogidos, centrando nuestro corazón en el misterio de Navidad: de Dios-Amor que se hace Niño indefenso que busca nuestros brazos y el calor de nuestra acogida de fe; de su esposa María que es a la vez Virgen y Madre”.

A continuación compartimos el link donde encontrarán la Exhortación Pastoral completa de nuestro Arzobispo.

http://arzobispadodepiura.org/dmdocuments/exhortacion-pastoral-por-navidad-2013.pdf

domingo 22 diciembre, 2013