“EN LA EUCARISTÍA ESTÁ EL VERDADERO ALIMENTO QUE SACIA NUESTRA HAMBRE DE VIDA ETERNA”

 31 de julio (Oficina de prensa).- En la Basílica Catedral de nuestra ciudad Monseñor José Antonio Eguren, S.C.V., Arzobispo Metropolitano de Piura, celebró hoy la Santa Misa correspondiente al XVIII Domingo del Tiempo Ordinario. La celebración eucarística estuvo concelebrada por el R.P. Carlos Coronado, párroco de la Catedral, y el R.P. Mauro Gagliardi, Consultor de la Congregación del Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, y Consultor de la Oficina de las Celebraciones Litúrgicas del Sumo Pontífice, quien ha venido desde Roma para dictar al clero de nuestra Arquidiócesis los cursos de Formación Permanente correspondientes a este año.

Monseñor Eguren explicó el Evangelio de este domingo en el que Jesús realiza el milagro de la multiplicación de los cinco panes y dos peces, que tras su bendición permiten alimentar a más de cinco mil personas. Nuestro Arzobispo indicó que con este milagro Cristo realiza un signo prodigioso que recuerda a la Eucaristía.

  “La Eucaristía es una prolongación en el tiempo de esta multiplicación de panes y peces. Cristo es el Pan vivo bajado del cielo para que el que coma de este pan tenga vida eterna. En Él encontramos el verdadero amor, el verdadero alimento que sacia el hambre de vida eterna que hay en cada uno de nosotros. Jesús es el único que puede saciar plenamente esa hambre y sed de plenitud, de felicidad que hay en nuestros corazones”, aseguró nuestro Pastor.

 Monseñor Eguren también explicó que con la multiplicación de los panes y los peces Cristo realiza un milagro en el que ofrece un elocuente ejemplo de compasión hacia la gente: “Jesús tiene compasión por nuestras necesidades, pero no sólo las materiales. Él nos alimenta con el Pan Eucarístico que recibimos en cada comunión, pero este Pan es un Pan muy diferente al pan cotidiano con el cual nos alimentamos diariamente para dar sustento a nuestro cuerpo. Es un Pan diferente porque no somos nosotros los que lo asimilamos, sino que es Él quien nos asimila a sí. Y de ese modo somos configurados a semejanza del Señor Jesús; hechos una sola cosa con Él, y en Él, unidos más estrechamente con su Cuerpo Místico que es la Iglesia. En cada comunión eucarística el Señor Jesús nos transforma a semejanza suya, convierte nuestros corazones”.

Finalmente Monseñor Eguren pidió a los fieles oraciones por el curso de Formación Permanente que nuestros sacerdotes comenzarán mañana y hasta el 05 de agosto.

 

 

lunes 1 agosto, 2011