“DIOS NUNCA NOS ABANDONA ANTE LOS PROBLEMAS DE NUESTRA VIDA”

Santa Misa en el marco de la Fiesta Patronal de Nuestra Señora del Tránsito en Castilla

 07 de agosto (oficina de prensa).- En la parroquia Nuestra Señora del Tránsito de Castilla y en el marco de las actividades por su Fiesta Patronal, cuyo día central es el 15 de agosto, se realizó hoy una Santa Misa presidida por Monseñor José Antonio Eguren, S.C.V., Arzobispo Metropolitano de Piura y concelebrada por el párroco del lugar, el R.P. Martín Chero. Asistieron autoridades del Distrito de Castilla, encabezadas por su Alcaldesa, la Sra. Violeta Ruesta; también estuvo presente el Alcalde de Catacaos, el Sr. José Castro, y gran número de fieles que llenaron el templo.

Monseñor Eguren explicó a los presentes que el Evangelio de hoy es una clara manifestación de “Dios que no nos deja solos, no nos abandona ante los problemas o dolores de nuestra vida. Qué esperanzador y consolador es para el creyente tener la certeza de que Él está con nosotros, que nunca nos abandona, que sale a nuestro encuentro en todo momento, especialmente en los más difíciles de nuestra vida”.

 En referencia al Evangelio, nuestro Arzobispo indicó que estando con sus discípulos en el lago de Genesaret, Jesús se retira al monte a orar, mientras les dice que suban a la barca y se adelanten hacia la otra orilla para luego encontrarlos. Y sucedió que de madrugada se les acercó Jesús andando sobre las aguas. Los discípulos se asustaron y gritaron de miedo pensando que era un fantasma. Pero Jesús los calmó diciéndoles “¡Ánimo, soy yo, no tengáis miedo!”.

"Al caminar sobre las aguas el Señor Jesús expresa claramente su divinidad, es una manera de decir que Él es verdaderamente Dios, porque sólo Dios que es el Creador de la naturaleza puede tener dominio sobre ella. Asimismo, al decir 'Yo soy' no sólo se identifica como Jesús para que lo reconocieran los apóstoles, sino hace suyo el nombre de Dios en el Antiguo Testamento, aquel que le reveló a Moisés (ver Ex 3, 13-14) y de esta manera se manifiesta como Dios hecho hombre, el Verbo Encarnado nacido de la Virgen María para nuestra salvación", afirmó Monseñor Eguren.

A las palabras de Jesús, Pedro con iniciativa y audacia le contestó: “Señor, si eres tú, mándame ir hacia ti andando sobre el agua”. Invitado por el Señor, Pedro se puso a andar sobre las aguas. Mas al sentir la fuerza del viento se llenó de miedo y empezó a hundirse. En su angustia gritó al Señor para que lo salve. Él “extendió la mano, lo agarró y le dijo: “¡Qué poca fe! ¿Por qué has dudado?”.

A las palabras de Jesús, Pedro con iniciativa y audacia le contestó: “Señor, si eres tú, mándame ir hacia ti andando sobre el agua”. Invitado por el Señor, Pedro se puso a andar sobre las aguas. Mas al sentir la fuerza del viento se llenó de miedo y empezó a hundirse. En su angustia gritó al Señor para que lo salve. Él “extendió la mano, lo agarró y le dijo: “¡Qué poca fe! ¿Por qué has dudado?”.

 Monseñor Eguren sostuvo que Pedro se deja vencer por el miedo que lo lleva a desconfiar en el Señor, fruto de ello es que comienza a hundirse. “De la misma manera, cuando comenzamos a dudar de Jesús, cuando nos alejamos de Él, la seguridad que se tenía desaparece para dar paso a una experiencia de hundimiento, de no tener dónde afirmarse, de ahogarse en medio de las aguas turbulentas. Sólo la fe y la confianza en Dios nos da solidez, consistencia, firmeza a nuestra vida”, señaló.

Nuestro Pastor agregó que ante tantos signos realizados por el Señor, los de la barca se postraron ante Él, diciendo: “Realmente eres Hijo de Dios”, reconociendo una vez más la divinidad de Jesús.

Finalmente, nuestro Arzobispo indicó que la Santa Misa es “una hermosa ocasión donde Jesús sale a nuestro encuentro y nos dice que no estamos solos. Él se nos da como alimento de vida eterna. Es, por tanto, una ocasión para renovarle nuestra fe, nuestro amor y nuestra confianza. Pidámosle a Santa María, modelo de plena confianza en Dios, que en medio de tantas preocupaciones y dificultades, crezca nuestra fe en Él”, concluyó.

Por la mañana, la Basílica Catedral de Piura fue punto de encuentro para los fieles católicos que asistieron a la celebración eucarística correspondiente al XIX Domingo del Tiempo Ordinario, la cual fue presidida por Monseñor Eguren.

lunes 8 agosto, 2011