CERCA DE 600 JÓVENES DE SULLANA Y PIURA RECIBIERON EL SACRAMENTO DE LA CONFIRMACIÓN

 09 de noviembre (Oficina de Prensa).- A lo largo de esta última semana cerca de 600 jóvenes de nuestra Arquidiócesis han recibido el sacramento de la Confirmación de manos de Monseñor José Antonio Eguren Anselmi S.C.V., Arzobispo Metropolitano de Piura, respondiendo así al llamado del Señor Jesús a asumir una vida cristiana coherente y comprometida con la misión de la Iglesia. Los jóvenes pertenecen a las Parroquias “Nuestra Señora del Tránsito” de Sullana, “San José Obrero” de Piura, “Sagrado Corazón” de Castilla y a la Universidad de Piura.

SÓLO SIGUIENDO A CRISTO ENCONTRARÁS LA VERDADERA FELICIDAD

 El martes 05 de noviembre en la Parroquia “Nuestra Señora del Tránsito” de Sullana 200 jóvenes dieron este importante paso en su vida cristiana en una emotiva celebración Eucarística presidida por el Arzobispo de Piura y concelebrada por el P. Juan Carlos Andrade, administrador parroquial. En esa ocasión, al dirigirse a los confirmandos, Monseñor Eguren les dijo: “Querido joven, las palabras del Evangelio no han podido ser más oportunas y claras para ti en el día de tu confirmación: «Si me aman, guardarán mis palabras». Si estás aquí hoy para confirmarte es porque amas a Jesús que es el Camino, la Verdad y la Vida. Y sabes que sólo siguiendo a Cristo encontrarás el camino hacia la auténtica libertad, la verdadera felicidad y la vida plena que tu corazón anhela. Que esa firmeza que han manifestado con sus voces al responder en la Misa, signifique también un decirle a Jesús con valor y decisión: “Aquí estoy Señor para ser tu amigo, tu apóstol y tu testigo. Tú Señor me diste el don de la fe a través de mis padres, y hoy vengo para reafirmar mi fe en Ti, es decir, mi adhesión personal a Ti, el Hijo de Dios que se hizo hombre para ser mi Salvador. Pero además – continuó Monseñor Eguren – ten presente que Cristo y la Iglesia forman una unidad que no podemos separar. Pues es en la Iglesia donde encontramos a Jesús, en donde resuena Su palabra, en donde el Señor nos comunica su Vida a través de los sacramentos, y sobre todo es donde Cristo está realmente presente y nos ayuda a crecer en nuestra vida cristiana. No se puede seguir a Cristo sin vivir en esa comunión profunda con la Iglesia, por ello no te alejes de la Iglesia porque sólo ahí encontrarás siempre la presencia viva de tu Señor.”

LA AVENTURA DE SER DISCÍPULO Y TESTIGO DE JESÚS

 En la Parroquia “San José Obrero” de Piura, el miércoles 06 de noviembre, nuestro Arzobispo administró el sacramento de la Confirmación a 120 jóvenes. Concelebraron la Santa Misa el párroco P. Luis Arrasco Lucero y el P. Wilmer Córdova. En su homilía el Arzobispo de Piura se dirigió a los jóvenes haciéndoles ver que “este sacramento los lanza a una aventura muy hermosa: ser discípulos, apóstoles y testigos de Jesús. Y es que es imposible conocer a Cristo y no darle a conocer. Quien conoce al Señor y experimenta su amor siente ese impulso interior de salir a compartirlo y darle a conocer a los demás. Esto sólo es posible hacerlo con el ejemplo de la propia viva y con la palabra valiente, por ello este sacramento es también el sacramento del apostolado”. A continuación Monseñor Eguren los exhortó a vivir una vida cristiana coherente de tal forma “que los demás puedan ver a Cristo en tí a través de tus palabras y acciones. Que todo cuanto digas y hagas sea testimonio de una vida consecuente con la fe que profesas. Pero ten presente que actuar como Cristo lo haría te va a llevar muchas veces a ir contracorriente y a ser signo de contradicción. Vivimos hoy en un mundo lleno de antivalores que no tienen nada de cristianos, y por ello en tu vida muchas veces vas a tener que enfrentar situaciones en las cuales tendrás que preguntarte: Si Jesús estuviera en mi lugar ¿lo haría? Y la respuesta natural va a ser “no”, con lo cual vas a tener que levantarte y hacer frente a la dictadura de la mayoría para decirles “conmigo no cuenten, no voy a decir o hacer esto que es malo”. La fidelidad a Cristo – concluyó – tiene que ser el valor supremo de tu vida, porque siéndole fiel a Él en el fondo eres fiel a ti mismo como persona y como cristiano”.

SEÑOR, YO CREO, PERO AUMENTA MI FE

 Finalmente cerca de 220 confirmandos, entre alumnos de la Universidad de Piura (UDEP) y jóvenes de la Parroquia “Sagrado Corazón” de Castilla, recibieron este sacramento el viernes 08 y sábado 09 respectivamente. A ellos nuestro Pastor les recordó que “la fe es un don de Dios que hemos recibido el día de nuestro Bautismo y que hemos de hacer crecer cada día más cooperando activamente con la gracia de Dios. Hoy – les dijo – vienes dispuesto a asumir la responsabilidad de vivir el don de la fe con madurez y coherencia en tu vida. Ello supone decirle al Señor con convicción: “Yo creo en ti, Jesús. Creo que eres mi Señor y mi Salvador”. Pero también has de decirle con humildad: “Creo en tí Señor, pero auméntame la fe”, pues necesitamos que Cristo haga crecer en nosotros este don que tantas veces se muestra frágil ante los ataques y tentaciones del mundo de hoy. Y para ello has de poner los medios concretos que te permitan crecer en la fe: ellos son en primer lugar la oración de cada día, que es ese encuentro personal entre tú y el Señor de la Vida; luego está la escucha y la meditación de la Palabra de Dios que ha de convertirse en la norma y guía de tu vida; también acude con frecuencia a los sacramentos que son la fuente de la vida divina, de modo especial recibiendo la santa Comunión en la Eucaristía de cada domingo y acercándote a la Confesión frecuente para experimentar la misericordia y el perdón de Dios; crece en tu amor filial a Santa María, pues Ella te conduce mejor que nadie al encuentro con su Hijo, especialmente mediante el rezo del Santo Rosario. Por otro lado, has de buscar la formación permanente en la fe mediante el estudio del Catecismo de la Iglesia Católica y su aplicación en nuestra Arquidiócesis que es el Piucat. Tampoco olvides que necesitas de una comunidad de fe para poder perseverar en tu vida cristiana, y por ello no dejes de permanecer vinculado a tu Parroquia a través de algún grupo de jóvenes; y finalmente, busca vivir la caridad y la solidaridad cristianas hacia los hermanos más necesitados. Y todo ello, querido joven, siempre con la ayuda del Espíritu Santo que vas a recibir en plenitud a través de la confirmación, pues es Él quien hará fructificar tus esfuerzos y te ayudará a conocer y a amar cada vez más a Cristo y a dar testimonio de su amor”.

 

 

 

 

sábado 9 noviembre, 2013