CELEBRACIÓN NAVIDEÑA DEL PRESBITERIO DE LA ARQUIDIÓCESIS DE PIURA Y TUMBES

Emotivo homenaje a cinco sacerdotes por sus Bodas de Oro

 17 de diciembre (Oficina de Prensa).- El día de ayer lunes 16 de diciembre en el Seminario Arquidiocesano “San Juan María Vianney” se llevó a cabo a la celebración navideña de los sacerdotes de nuestra Iglesia particular junto al Señor Arzobispo de Piura y Tumbes.

La celebración se inició frente al Nacimiento con el rezo de la Hora Intermedia, presidida por Monseñor Eguren junto a todos los sacerdotes y seminaristas de nuestra Arquidiócesis. Luego de entonar alegres villancicos y poner al Niño Jesús en el pesebre, nuestro Arzobispo manifestó: “Que el nacimiento del Niño Jesús renueve nuestra vocación sacerdotal, y que de manera renovada nos pongamos al servicio de ese Niño y de su Iglesia, amándola con fidelidad, lealtad y generosidad. Que el Señor los bendiga a todos ustedes y que nos mantenga siempre unidos en la verdad y en la caridad. Y sobre todo que crezca cada día más nuestro amor a Él, porque solo Él y nadie más que Él es la razón de ser de todo lo que somos y hacemos”.

 A continuación se vivieron momentos de gran emoción cuando nuestro Arzobispo, en nombre de la Arquidiócesis de Piura y Tumbes, rindió un sentido y merecido homenaje a cinco sacerdotes de nuestra Iglesia particular por cumplir sus Bodas de Oro Sacerdotales: el R.P. José Rivera Morocho, el R.P. Eduardo Palacios Morey, el R.P. César Camacho Palacios, el R.P. Tomás Corrales La Torre y el R.P. David Sánchez Santur. A todos ellos se les hizo entrega de la medalla “San Miguel Arcángel”, la más alta condecoración que otorga el Arzobispado de Piura, en reconocimiento y agradecimiento por los cincuenta años de entrega generosa al servicio de la Iglesia. Asimismo se hizo un especial reconocimiento al R.P. José Parkinson O.S.B. quien retorna a Inglaterra, su país de origen, luego de 21 años de una ardua y entregada labor pastoral en nuestra Iglesia particular, especialmente en el distrito de Cruceta – Sullana.

 El R.P. José Rivera Morocho agradeció de corazón este reconocimiento: “Quiero en primer lugar agradecer a Jesucristo nuestro Señor por haberme dado la oportunidad de ser su sacerdote, y agradecer a usted Monseñor Eguren por este reconocimiento que es una muestra más del aprecio y cariño que brinda a cada uno de los hermanos sacerdotes de vuestra Arquidiócesis. Esto nos impulsa a entregarnos con mayor generosidad en el trabajo pastoral que realizamos, el cual personalmente siempre he encomendado bajo el manto protector de la Inmaculada Virgen María”.

El R.P. Eduardo Palacios Morey compartió momentos gratos vividos en su época de seminarista y también expresó su agradecimiento: “Doy gracia a Dios por estos 50 años de sacerdocio y trabajo continuo en la Arquidiócesis de Piura. Quiero exhortarles a tener siempre a su lado y en sus pensamientos a la Virgen María. Mi amor por ella es inmenso y he logrado conocerla mucho más hace poco en su Santuario del Tepeyac en México. Agradezco a Monseñor José Antonio y a Monseñor Eduardo Chávez Sánchez por haber compartido el milagro de Nuestra Señora de Guadalupe en el Congreso Internacional Mariano 2013, el significado de sus apariciones y de su Imagen. María está siempre con nosotros sus hijos, por eso hermanos sacerdotes siempre encomendémosle nuestras labores pastorales y démosla a conocer a todos nuestros fieles porque Ella es el camino hacia Jesús, su Hijo.

 También el R.P. José Parkinson se despidió de todos con sentidas palabras: “Hace 21 años llegué por primera vez a Piura para realizar trabajos pastorales en las comunidades de agricultores de Cruceta y Sullana, pero luego Dios, a través del Obispo, quiso que me encargara de la parroquia “San Lorenzo Mártir”. Agradezco a cada uno de los hermanos sacerdotes que me enseñaron a dirigir una parroquia y una comunidad parroquial, a los que me confesaron, a los que me apoyaron en llevar a Cristo a cada caserío en el que he trabajado. Me llevo muchos buenos recuerdos de todos ustedes”.

Finalmente el presbiterio y los seminaristas de nuestra Arquidiócesis compartieron gratos y alegres momentos de confraternidad durante el almuerzo, al final del cual se les entregó a cada uno de ellos su canasta navideña.

 

 

martes 17 diciembre, 2013