BENEDICTO XVI: “SED SANTOS AMANDO TAMBIÉN A LOS ENEMIGOS Y REZANDO POR QUIENES OS PERSIGUEN”

 20 de febrero (Oficina de prensa).- Al dirigir el Ángelus de hoy domingo, el Papa Benedicto XVI alentó a los fieles reunidos en la Plaza San Pedro a ser santos como Dios, amando incluso a los enemigos y a quienes los persiguen.

“El Señor dice: ‘sed perfectos como es perfecto vuestro Padre celestial’. ¿Pero quién puede ser perfecto?”, se preguntó el Santo Padre. “Nuestra perfección es vivir con humildad como hijos de Dios, cumpliendo concretamente su voluntad”. Posteriormente el Santo Padre volvió a preguntarse: “¿De qué manera podemos imitar a Jesús? Él dice: ‘Amad a vuestros enemigos y rezad por los que os persiguen, para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos’”.

El Papa se refirió luego a la exhortación que hace Jesús en el Evangelio de "amar a los enemigos y rezar por quienes os persiguen" y señaló que "quien acoge al Señor en la propia vida y lo ama con todo el corazón es capaz de un nuevo inicio. Logra cumplir la voluntad de Dios y realizar una nueva forma de existencia animada por el amor y destinada a la eternidad".

A estas palabras, Benedicto XVI añadió las del Apóstol Pablo de la segunda lectura de este domingo: “¿No sabéis que sois el templo de Dios y que el Espíritu Santo habita en vosotros? Si somos realmente conscientes de esta realidad y la plasmamos en nuestra vida -ha afirmado el Pontífice- entonces nuestro testimonio será claro, elocuente y eficaz”. El Papa ha citado a este respecto a Juan Clímaco, que decía: “Cuando el ser humano, por entero, se mezcla con el amor de Dios, entonces el esplendor de su alma se refleja también en su aspecto exterior”.

El Santo Padre antes de la oración del Ángelus recordó que pasado mañana, 22 de febrero, celebraremos la fiesta de la Cátedra de San Pedro apóstol: “A él, primero entre los Apóstoles, Cristo confió la tarea de Maestro y de Pastor para la guía espiritual del Pueblo de Dios, para que éste pueda subir hasta el Cielo…Exhorto, por tanto, a todos los Pastores a asimilar aquel ‘nuevo estilo de vida’ que fue inaugurado por el Señor Jesús y que fue seguido por los Apóstoles”.

Finalmente Benedicto XVI invocó a la Virgen María para que nos enseñe a amarnos los unos con los otros y a acogernos como hermanos, hijos del Padre celestial.

domingo 20 febrero, 2011