BENEDICTO XVI: “LA CONFIANZA EN DIOS ES DISTINCIÓN DEL CRISTIANO”

 27 de febrero (Oficina de prensa).- Ante cientos de fieles que se reunieron hoy en la Plaza de San Pedro, el Papa Benedicto XVI presidió el rezo del Ángelus, explicando que el cristiano debe distinguirse siempre por su total y absoluta confianza en Dios, en su providencia que lo guía a una mayor libertad ante las cosas materiales y lo aleja del "miedo" al futuro.

El Papa resaltó que Dios "nos invita a la confianza en su indefectible amor" y por Cristo nos llama a la "confianza plena en la Providencia del Padre celeste que conoce cada una de nuestras necesidades".

"Así se expresa el Maestro: 'No se inquieten entonces, diciendo: '¿Qué comeremos, qué beberemos, o con qué nos vestiremos?' Son los paganos los que van detrás de estas cosas. El Padre que está en el cielo sabe bien que ustedes las necesitan'".

Benedicto XVI, consciente de las dificultades de muchos hombres y mujeres en el mundo, destacó que si bien "frente a la situación de tantas personas, cercanas y lejanas, que viven en la miseria, este discurso de Jesús podría parecer poco realista, e incluso evasivo", en realidad "el Señor quiere hacernos entender con claridad que no se puede servir a dos patrones: Dios y la riqueza".

"Quien cree en Dios -continuó- pone en primer lugar la búsqueda de su Reino, de su voluntad. Y esto es justamente el contrario del fatalismo o de un ingenuo pacifismo. La fe en la Providencia, en efecto, no nos dispensa de la fatigosa lucha por una vida digna, nos libra si de las preocupaciones por las cosas materiales y del miedo ante el mañana".

"Claramente la enseñanza de Jesús, siendo verdadera y válida para todos, es practicada en modos diversos según las diversas vocaciones: un fraile franciscano podrá seguirlo de modo más radical, mientras un padre de familia tendrá que cuidar de sus deberes hacia su mujer e hijos. En todo caso, el cristiano se distingue por su absoluta confianza en el Padre celeste, como ha sido el caso de Jesús".

El Papa dijo también que "justamente la relación con Dios Padre da sentido a toda la vida de Cristo, a sus palabras, a sus gestos de salvación, hasta su pasión, muerte y resurrección. Jesús nos ha demostrado lo que significa vivir con los pies en tierra, atentos a las concretas situaciones del prójimo, y al mismo tiempo teniendo en el corazón en el Cielo, sumergido en la misericordia de Dios".

Finalmente alentó a "invocar a la Virgen María bajo el título de Madre de la divina Providencia. Confiemos a ella nuestra vida, el camino de la Iglesia, la historia. Particularmente pidamos su intercesión para que todos aprendamos a vivir según un estilo más simple y sobrio, en la cotidiana laboriosidad y en el respeto por la creación, que Dios ha confiado a nuestros cuidados".

domingo 27 febrero, 2011