ARZOBISPO DE PIURA Y TUMBES VISITÓ PENAL DE RIO SECO EN JORNADA POR EL HERMANO ENCARCELADO

 14 de julio (Oficina de prensa).- Los reclusos del Penal de Varones de Ríos Seco recibieron hoy con aplausos a Monseñor José Antonio Eguren, S.C.V., Arzobispo Metropolitano de Piura, quien les impartió la bendición y celebró la Eucaristía, en el marco de la Jornada por el Hermano Encarcelado que se celebra el sábado 16 de julio, día de la Virgen del Carmen. A la Santa Misa asistieron el Sr. Reynaldo Silva Rojas, Director del recinto penal; el juez superior Hernán Ruiz Arias, jefe de la Oficina Desconcentrada de Control de la Magistratura – Piura; el fiscal superior Héctor Lama Martínez; la Sra. Sandra Figallo de Atkins, presidenta del Comité de Damas del Gobierno Regional, entre otras autoridades.

Monseñor Eguren sostuvo que esta visita coincide con la festividad de San Francisco Solano, gran apóstol de Sudamérica, especialmente en el Perú, quien meditaba constantemente en el misterio de la cruz: “la cruz nos reclama humildad, solidaridad, servicio mutuo, hacer el bien sin esperar nada a cambio, amar a todos sin excepción, perdonando de corazón a los enemigos”, explicó.

 Nuestro Arzobispo señaló a los reclusos que la Cruz en la que murió Jesús nos permite superar dos pecados: “podemos vencer el pecado de la soberbia y el orgullo que nos lleva a olvidar y rechazar a Dios de nuestras vidas, nos hace creernos dios, haciendo que la norma de todo sean los caprichos, los gustos y disgustos. Pero Jesús nos dice ‘sé humilde’, reconoce a Dios como tu Padre, que Él sea el centro de tu vida porque ése es el camino para encontrar la verdadera libertad”.

“Jesús nos dice que el poder de Su Cruz es capaz de hacerte humilde, te ayudará a reconocer tus pecados y alcanzar el perdón de éstos si te arrepientes sinceramente”, agregó nuestro Pastor.

Monseñor Eguren continuó diciendo que también Jesús “nos da la posibilidad de vencer el pecado de la envidia, que da paso a odios y rencores en el corazón. La cruz nos ayuda a construir una auténtica hermandad y fraternidad entre nosotros, haciéndonos capaces de ser personas libres aún estando privadas de la libertad, porque cuando amamos somos personas libres”.

 “Hago un llamado a todos los internos para que, a la situación difícil y dura que viven en el penal, no añadan otra con rivalidades, rencillas y peleas entre ustedes. Vivan la dimensión del amor cristiano, tengan solicitud entre unos y otros, ayúdense entre ustedes. Abracen a Cristo como su salvador, abracen la Cruz encontrando en ella la fuerza para vencer el pecado, para vivir la fraternidad y hacer de este penal un lugar de libertad”, concluyó Monseñor Eguren.

El Arzobispo de Piura y Tumbes invocó además por las necesarias mejoras en las condiciones de vida de los internos en el penal para que estén acordes con su condición y dignidad de personas humanas.

Desde el día anterior y durante la Santa Misa el R.P. Álvaro Otero, Capellán de este penal; el R.P. José Sandoval y el R.P. Alex Abad estuvieron confesando a los internos, quienes accedían al sacramento con recogimiento.

Al concluir la Santa Misa Monseñor Eguren bendijo y repartió, junto a las autoridades presentes, algunos obsequios de higiene para los internos, los que fueron recibidos con alegría.

viernes 15 julio, 2011