Arzobispo de Piura Ordena un Diácono en Sullana

21 de julio (Oficina de Prensa).- Con inmenso gozo, el Arzobispo Metropolitano de Piura, Mons. José Antonio Eguren Anselmi, S.C.V., presidió el día de hoy, en horas de la mañana, la Santa Misa de Ordenación Diaconal de Miguel Ángel Contreras Llajaruna, miembro de la Sociedad de María (Padres Maristas), distrito Perú – Venezuela. La celebración eucarística, realizada en la Iglesia Matriz de Sullana, estuvo concelebrada por varios sacerdotes de la Congregación entre los cuales se encontraba el Superior Mayor, R.P. Laurence Duffy, S.M.

Mons. Eguren, al iniciar su homilía saludó afectuosamente a la familia marista y manifestó estar muy agradecido por la labor que realizan en esta Arquidiócesis. Durante su homilía, el Arzobispo Metropolitano de Piura, exhortó al elegido a consagrarse totalmente al servicio de la Iglesia en su familia religiosa; a desempeñar su ministerio con humildad y amor, como colaborador del orden sacerdotal y en bien del pueblo cristiano; a vivir el ministerio de la caridad especialmente para con los pobres; a proclamar la fe según el Evangelio y la tradición de la Iglesia; a observar fielmente el celibato, don de Dios, para que así su corazón pueda ser todo del Señor; a conservar y acrecentar el espíritu de oración sobre todo en la celebración íntegra de la Liturgia de las Horas; y a servir a Cristo en el altar con reverencia y santidad.

Finalizado el rito de la ordenación por la imposición de manos y la oración consecratoria, Miguel Ángel Contreras fue revestido con la estola cruzada y la dalmática, ornamentos propios del diácono, y recibió el libro de los Evangelios con el encargo de anunciar la Palabra del Señor y esforzarse siempre por vivirla.

Los Padres Maristas vienen trabajando en la Arquidiócesis de Piura por más de 50 años en la Parroquia Santísima Trinidad de Sullana y hace algunos años en la Parroquia Santo Toribio de Mogrovejo en Lancones. Asimismo dirigen el Colegio San Pedro Channel de Sullana.

La Sociedad de María nació en Francia a inicios del siglo XIX. El joven Juan Claudio Courveille recibió la inspiración de fundar una congregación religiosa dedicada a vivir el Evangelio en el espíritu de María. El 23 de julio de 1816, en la capilla de Nuestra Señora de Fourvière, en Lyon, Francia, Courveille junto a Colin, Marcelino Champagnat y a otros nueve seminaristas, hicieron la promesa solemne de esforzarse para fundar la Sociedad de María recibiendo la Aprobación Pontificia en 1836.

lunes 23 julio, 2007