“¡ALELUYA! CELEBREMOS EL TRIUNFO DEL AMOR, CRISTO HA RESUCITADO”

Solemne Celebración de la Vigilia Pascual

 23 de abril (Oficina de prensa).- Con profundo gozo los cientos de fieles que abarrotaron la Catedral de Piura, se dispusieron a celebrar la Solemne Vigilia Pascual, la victoria de Jesús sobre el pecado y la muerte, la Resurrección de Cristo. La celebración eucarística fue presidida por Monseñor José Antonio Eguren Anselmi, S.C.V., Arzobispo Metropolitano de Piura quien exhortó a los presentes a “alabar a Dios con alegría porque Cristo venció a la muerte y al pecado y nos trae la luz y la salvación a nuestras vidas.”

Monseñor Eguren bendijo el fuego nuevo en el atrio de la Catedral y tras el ingreso procesional con el cirio pascual y el canto del pregón pascual, presidió la Liturgia de la Palabra en la que se recuerdan las maravillas que Dios ha realizado para salvar al primer Israel, y cómo en el avance continuo de la Historia de la salvación, al llegar los últimos tiempos, envió al mundo a su Hijo, para que, con su muerte y resurrección, salvara a todos los hombres.

 Nuestro Arzobispo explicó en la homilía que la liturgia de la Vigilia Pascual nos habla de muchos signos: “La luz del cirio pascual nos habla de Cristo, del Resucitado en el que la luz ha vencido a las tinieblas. El agua, por su parte, es el elemento que da vida en la aridez. Se hace así imagen del Sacramento del Bautismo, que nos hace partícipes de la muerte y resurrección de Jesucristo.”

“La luz de nuestra vida – agregó Monseñor Eguren – viene de Jesús. Las tinieblas son símbolo de pecado, del mal, de inseguridad. Nuestra vida está hecha para la luz y Cristo es el único que puede iluminar tu vida. Esta es la luz que debemos seguir, que debemos dejar que encienda nuestra vida y la del mundo, luz que nos hace libres, nos hace vivir en justicia, en hermandad. Cristo es la luz que se constituye en fundamento estable sobre el cual podemos construir nuestra vida y caminar con Él confiados, sin caer en las garras de las tinieblas”.

 “Qué hermoso sería que por tu santidad de vida, por tu coherencia de vida cristiana encendieras este mundo. En cada uno de nosotros está la luz de Cristo y la hemos recibido el día que nos bautizamos. Debemos cuidar esa luz, protegerla, hacerla crecer, para encender, iluminar, transformar tu vida y la de los demás. ¿Cómo puedes hacer crecer esa luz? Con una vida cristiana intachable, con la participación en los sacramentos, especialmente la confesión y la eucaristía, con la asistencia a la misa dominical, acercándote con piedad a Santa María, con la vivencia de la caridad, especialmente hacia los más necesitados”, agregó nuestro Pastor.

 Durante esta celebración un grupo de nueve catecúmenos recibieron de manos de Monseñor Eguren el Santo Bautismo y los Sacramentos de Iniciación Cristiana. Nuestro Pastor los alentó a “atesorar este acontecimiento como el más importante de sus vidas, pues han recibido por el Bautismo la vida de Cristo, el hombre nuevo y perfecto y la vida eterna”.

Finalmente, Monseñor Eguren dijo a todos los presentes: "¡Feliz Pascua! Que el Señor resucitado colme nuestras vidas de esperanza, de aquella que brota de saber que Él ha resucitado y ha vencido para siempre el pecado y la muerte.”