ARZOBISPO REALIZA INTENSA VISITA PASTORAL A TUMBES

05 de mayo de 2023 (Oficina de Prensa).- Nuestro Arzobispo Metropolitano, Monseñor José Antonio Eguren Anselmi S.C.V., ha realizado una intensa visita Pastoral a la Vicaría Episcopal de Tumbes, durante la cual realizó entrega de ayuda humanitaria para familias damnificadas por las lluvias e inundaciones en el Distrito de Corrales en la margen izquierda del Rio Tumbes, pero también sostuvo un encuentro con los pueblos de la margen derecha, presidió la ceremonia de toma de posesión del nuevo Párroco de la Parroquia de “San Nicolás de Tolentino”, sostuvo un encuentro con los directivos y profesores de la Oficina de Educación Católica (ODEC) en Tumbes y con los jóvenes de la Pastoral Juvenil de esa Parroquia, se reunió con los integrantes de la pastoral carcelaria y de salud de las Parroquias de esta Vicaría, así como con los voluntarios de Cáritas Tumbes, y tuvo momentos de compartir con los sacerdotes de esta querida y fronteriza zona norte de nuestro País.

Toma de posesión de nuevo Párroco en Tumbes

En las vísperas de la Fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz, nuestro Pastor presidió la Santa Misa en la Parroquia Matriz “San Nicolás de Tolentino”, en la que tomó posesión de esta Parroquia el R.P. Carlos Ezequiel Rosillo Julca. Participaron también de la Eucaristía el R.P. Jimmy Coveñas Pacheco, Vicario Episcopal de Tumbes, el R.P. Emanuel Aguilar Salvador, Vicario Parroquial de San Nicolás de Tolentino y el Diácono Juan Carlos Pacherres Carmen, quien realiza su ministerio en esta querida Parroquia, así como los miembros del consejo parroquial y de asuntos económicos, religiosas de diferentes congregaciones y los integrantes de las hermandades y cofradías de la Parroquia. Ante un templo lleno de fieles, y luego de la lectura del decreto de nombramiento del nuevo Párroco, Monseñor Eguren dio posesión canónica de esta parroquia al Padre Carlos Ezequiel, entregándole las llaves del Templo y los lugares sagrados como el Bautisterio y el Confesionario, el Libro de la Palabra de Dios y los utensilios para la Eucaristía, como símbolo de su ministerio en esta parroquia. Los fieles presentes expresaron con espontáneos y extensos aplausos su alegría y gratitud por su nuevo Párroco.

Durante su homilía, nuestro Arzobispo dijo: “Puedo asegurarles, porque conozco al Padre Carlos Ezequiel y el trabajo que ha venido realizado aquí a lo largo de estos años, que Tumbes tiene a un buen sacerdote, un párroco abnegado y trabajador, que no solo continuará el trabajo de nuestro recordado Monseñor Rafael Egüéz, sino que le añadirá un dinamismo pastoral según sus propias características. Querido Carlos, como San Nicolas de Tolentino, sé un hombre de profunda vida de oración, para que así el amor resplandezca en tu corazón y se vuelque a los demás. Vive el amor de Cristo y derrama la sobreabundancia de ese amor a tus fieles. Porque sólo viviendo el amor, hacemos creíble a Jesucristo. Y a ustedes queridos hermanos, les pido que, junto con su nuevo párroco, se esfuercen por hacer cada vez más de esta parroquia una comunidad de fe, de culto y de amor fraterno. Que nunca le falte a esta comunidad parroquial la entrega generosa de su párroco, pero que tampoco le falte al pastor la solicitud, el cariño y la obediencia de su rebaño”.

Visita a la Comunidad de las Oblatas de los Santísimos Corazones de Jesús y María

Nuestro Arzobispo realizó también una visita a la recientemente erigida casa de la comunidad de las religiosas “Oblatas de los Corazones Santísimos de Jesús y María”, en el Centro Poblado “Pampas de Hospital”, para visitarlas, ahí se encontró también con los responsables de las diferentes Capillas de la zona, niños del programa de Primera Comunión y jóvenes del programa de Confirmación. Con ellos celebró la Santa Misa en la Capilla “Virgen del Perpetuo Socorro” del Centro Poblado, la misma que fue concelebrada por el R.P. Carlos Ezequiel Rosillo Julca, Párroco de la zona.

Durante su homilía, Monseñor Eguren, agradeció a las religiosas por su presencia en estas tierras y por su disposición a trabajar arduamente entre nosotros, a ellas les dijo: “Queridas Oblatas, que los Santísimos Corazones de Jesús y María, enciendan en los suyos un gran anhelo de inmolarse por amor a Cristo por medio de la Adoración Eucarística. Asimismo, las animo a que esto las lleve a entregarse con gran ardor a su misión evangelizadora que están llamadas a realizar aquí en Pampas de Hospital y en los cristianos y católicos pueblos de esta querida margen derecha del Rio Tumbes, en la educación cristiana, en la promoción humana y asistencial de los más pobres, vulnerables y descartados”.

Cabe destacar que, ésta es una Congregación Religiosa de Derecho Pontificio y origen Cuencano – Ecuatoriano, fundada por el Venerable Padre Julio María Matovelle, el 08 de abril de 1892. Su lema es “Todo por amor de Dios”. Jesús Eucaristía es la Vida, el Modelo y la Regla viva de la Congregación. En ese Misterio nutren su vida espiritual, vigorizan su labor apostólica y hallar fuerzas para el sacrificio.

Encuentro con los delegados de la Pastoral Carcelaria y de Salud, así como con los voluntarios de Cáritas Tumbes

Finalmente, nuestro Pastor sostuvo una reunión con los integrantes de las Pastorales de Migrantes, de Salud y Carcelaria de las diferentes Parroquias de la Vicaría Episcopal de Tumbes. A ellos les agradeció por la abnegada labor que vienen realizando en estrecha coordinación con sus Párrocos, del mismo modo, los animó a continuar entregándose con amor en la misión de servir y atender las necesidades de nuestros hermanos migrantes, especialmente de los venezolanos que siguen ingresando en gran número a través de la frontera Norte de nuestro País, de los enfermos que se encuentran en los hospitales, centros de salud o en sus casas, así como de aquellos hermanos nuestros que se encuentran privados de su libertad y recluidos en los centros penitenciarios.

Dirigiéndose a la Sra. Aniana Ho, responsable de la Pastoral de Salud, y a los voluntarios de este programa, les dijo: “Su misión es muy importante, en ese encuentro con el enfermo y su familia, con los profesionales y estructuras de salud, ustedes buscan crear conciencia y que se potencie una cultura más sensible frente al dolor, el sufrimiento, la discapacidad, la agonía, la muerte y el duelo, propiciando la prevención y promoción de la salud y la defensa de la vida. No olviden que La Iglesia tiene la tarea de ocuparse del sufrimiento humano, abrazando con su amor a todas las personas afligidas por la debilidad, reconociendo la imagen del Samaritano que se esfuerza por aliviar las necesidades de la persona herida. Jesús mismo nos llama y nos pide inclinarnos sobre las heridas del cuerpo y del espíritu de nuestros hermanos y hermanas. Es necesario e importante la presencia y acción de los miembros de la Iglesia en el campo de la salud; para promover una salud integral, el trato digno y los valores evangélicos que amparan y protegen la vida humana en todas sus dimensiones y en todas sus etapas, desde su concepción hasta su fin natural”.

Dirigiéndose a los voluntarios de la Pastoral Carcelaria, y a su responsable, el Señor Dran Chinga, les dijo: “Queridos hijos, nuestros hermanos encarcelados podrán estar privados de su libertad, pero ello no significa que están privados de su dignidad, aquella que les viene de ser hijos de Dios y haber sido salvados por la Cruz de Cristo. Tampoco están privados de su esperanza en un presente y futuro mejor para ellos y sus familias. Por este motivo la Iglesia está siempre cerca de ellos con su oración y solidaridad, trabajando para que tengan mejores condiciones de vida y sus procesos judiciales no sufran retrasos innecesarios. Gracias por abocarse a su cuidado y atención”.

Finalmente, dirigiéndose al señor Julio Ortiz, encargado de Cáritas Tumbes, y a sus voluntarios, les dijo: “Me alegra estar aquí compartiendo con ustedes este bonito encuentro en donde veo con satisfacción la presencia de muchos voluntarios de nuestra Cáritas aquí en Tumbes. No olviden que es la caridad de Cristo, la que nos impulsa a acoger, integrar y ponernos al servicio de las personas y familias que más lo necesitan. Ellos son nuestros hermanos y estamos comprometidos en ayudarlos, según el máximo de nuestras posibilidades y capacidades. Les agradezco profundamente por el excelente trabajo de acogida y de apoyo que vienen realizando en favor de nuestros hermanos migrantes venezolanos, demostrando así, junto los sacerdotes de la Vicaria Episcopal de Tumbes, que no hay que tener miedo a acoger al inmigrante. Ellos se han convertido en una bendición de Dios para nosotros, en una hermosa oportunidad para renovarnos en nuestro apostolado y nuestra misión evangelizadora”.