ARZOBISPO HACE URGENTE LLAMADO A TRABAJAR UNIDOS PARA ACABAR CON LA CORRUPCIÓN Y RECUPERAR EL PROGRESO Y DESARROLLO DE PIURA Y DEL PERÚ

Santa Misa y Te Deum en el 201° Aniversario del Grito Libertario de Piura

04 de enero de 2022 (Oficina de Prensa).- La mañana de hoy, en medio de un clima de profundo fervor, se celebró la tradicional Santa Misa y Te Deum con ocasión del Ducentésimo Primer Aniversario del Grito Libertario de Piura. La Eucaristía fue presidida por nuestro Arzobispo Metropolitano, Monseñor José Antonio Eguren Anselmi, S.C.V., en la Basílica Catedral de nuestra ciudad.

Observando todos los protocolos de bioseguridad, participaron de la Santa Misa las principales autoridades políticas, civiles y militares de nuestra Región, así como los miembros de las asociaciones cívico patrióticas, quienes al culminar la Eucaristía entonaron el Himno del Te Deum.

A continuación, presentamos el texto completo de la Homilía pronunciada por nuestro Arzobispo esta mañana:

Homilía del Señor Arzobispo Metropolitano
en el CCI Aniversario del Grito Libertario de Piura

Hace 201 años, nuestros antepasados, conscientes del momento histórico que vivía el Perú, con valor y determinación se reunieron en el recinto sagrado de la histórica iglesia de San Francisco de Asís de Piura para decidirse por la causa de la Independencia. Después de haber tomado esta trascendental decisión, consideraron necesario jurarla, es decir, asumir el deber de respetar la Independencia y hacerla respetar con cabal responsabilidad.

Algunas versiones de la época señalan que la proclamación y la jura de la Independencia se dieron el mismo día 4 de enero de 1821. Otras crónicas advierten que, después de tomada la decisión por la Independencia el día 4, fue más bien el día 6 de enero, fiesta de la Epifanía del Señor o Pascua de Reyes, el día en que se juró la libertad de Piura, la cual fue saludada por una salva de veintiún cañonazos y con una Santa Misa de acción de gracias, solemnizada con el himno Te Deum.

Nuestro Señor Jesucristo: Garante de nuestra libertad

Es relevante señalar que tan importante decisión se tomó en un recinto sagrado, y que la jura de la Independencia se selló con la celebración de una Eucaristía. Nuestros antepasados eran muy conscientes que sólo Dios, quien se ha revelado plenamente en la persona de su Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, es el verdadero garante de la libertad.

En efecto, solamente en la medida en que servimos al Señor y somos obedientes a sus mandamientos, permanecemos en la verdad y somos auténticamente libres. Sólo en la medida en que nos adherimos al Señor Jesús, nuestro libertador (ver Gal 5, 1), el hombre vive una vida conforme a su verdadera dignidad, y le da a su libertad el verdadero sentido y fin, cual es el bien y el amor, porque la libertad en su más genuina comprensión es, “libertad para el bien en el cual solamente reside la felicidad. De este modo el bien es el objetivo de la libertad”.[1]

Nuestros antepasados como don Miguel Jerónimo Seminario y Jaime, Manuel del Valle, Pedro León y Valdez, Miguel y Tomás Arellano, Buenaventura Raygada y José Manuel López, entre otros, nos dejaron así la gran lección que sólo en nuestra fe cristiana seremos capaces de construir la Piura justa, reconciliada y próspera que todos queremos. La forja de Piura no puede darse al margen de su fe cristiana, la cual sella su identidad más profunda desde su fundación hace 490 años, sino necesariamente dentro de ella y desde ella.

A propósito, es bueno tomar consciencia que sólo diez años nos separan de la celebración del V Centenario de la Fundación de nuestra muy noble e hidalga ciudad de San Miguel de Piura. Por tanto, este año 2022 será clave para que vayamos sentando las bases de lo que será la celebración de este histórico acontecimiento en la vida de los habitantes de la más antigua Ciudad de fundación española, en el Perú y del Pacífico Sur.  

Trabajar el 2022 para hacer una gran gestión en beneficio de todos

En estos últimos días de Navidad, y primeros del nuevo año, se pone delante de nosotros, como en un espejo, el modelo del amor de Dios para que lo imitemos. Así nos lo ha proclamado San Juan en la primera lectura de la Liturgia de la Palabra de hoy, al decirnos: “En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que Él nos amó y nos envió a su Hijo como propiciación por nuestros pecados. Queridos, si Dios nos amó de esta manera, también nosotros debemos amarnos unos a otros” (1 Jn 4, 10-11).

“Amarnos unos a otros”. Esta expresión de San Juan me mueve a decirles a ustedes, autoridades piuranas, que en este último año de gobierno que tienen por delante trabajen, según el máximo de sus capacidades y posibilidades, por hacer una gran gestión en beneficio de todos, con una especial atención y solicitud por los más pobres, los vulnerables y descartados, y de manera especialísima por nuestros enfermos. Trabajen por un futuro digno y justo para todos los piuranos.

La virtud que más se identifica con la política es la caridad y no tanto el poder, porque el fin último de ésta es el bien común. La vida política es una forma eminente de caridad, pero de una caridad que no sólo busca la eficacia en las acciones y las ayudas prestadas, sino que es además la capacidad de hacerse cercanos y solidarios con quien sufre y pasa necesidad. Nunca hay que olvidar que, “la política procede del hombre, se ejerce mediante el hombre y es para el hombre”[2], y que “la persona humana, con sus exigencias trascendentes y eternas, es criterio y medida de los esfuerzos de toda política”.[3] Por tanto, el trabajo político debe orientarse a un desarrollo integral de la persona, como hijo de Dios, creado a su imagen y semejanza (ver Gen 1, 26-27).

Que en este 2022, los presupuestos de inversión se ejecuten al 100%. Que no se llegue a fin del año y se tengan que devolver al erario nacional millones de soles por obras no ejecutadas, que tan urgentemente requiere nuestra Región en salud, educación, seguridad, saneamiento, red vial, infraestructura, etc. No hay que olvidar que nuestra Región tiene grandes carencias y necesidades, y que ella alberga la mayor población del Perú después de Lima.   

Los apremio a trabajar arduamente por hacer realidad los hospitales y centros de salud que tan urgentemente necesita Piura, más aún ahora en estos tiempos de pandemia, así como a trabajar intensamente por mejorar nuestra infraestructura educativa, ahora que nuestros niños y jóvenes volverán a clases presenciales en este año.

Los convoco a trabajar más decididamente en la ansiada reconstrucción de Piura. A casi cinco años de la dura prueba que sufrimos los piuranos con el Fenómeno del Niño Costero del 2017, aún hay muchas obras por ejecutar o proyectar, como son la culminación de las defensas ribereñas, el proyecto de las nuevas represas, que junto con garantizar el agua que necesitamos para nuestra subsistencia y agricultura, nos permitirán regular nuestros ríos y así evitar futuras y trágicas inundaciones. De la misma manera, es mucho lo que se necesita hacer para cerrar las brechas en cobertura y calidad de servicios como el agua y el desagüe, así como en viviendas dignas para asegurar una vida decente para miles de familias piuranas. No menos importante es la promoción del empleo, ahora que la pandemia ha sumido a miles de jóvenes y familias en la informalidad y la pobreza, truncando sus futuros y sueños. Para alcanzar estas metas será necesario tener la humildad de pedir la ayuda que se requiera, así como el desprendimiento para ceder o entregar la ejecución de alguna obra para la cual no se tenga la capacidad de gestión.

No habrá progreso social y económico sin una política con virtudes  

Por otro lado, el progreso social y económico que tanto necesita Piura no se alcanzará sino trabajamos incansablemente por desterrar, en este año 2022, los vicios de la política como la corrupción en sus múltiples formas, como la apropiación de los bienes públicos, el enriquecimiento ilícito, el aprovechamiento de las personas, y el uso de las influencias para torcer la justicia hacia el propio interés, personal o de grupo, etc.

Asimismo, no será posible alcanzar el progreso social y económico deseado, si no nos esforzamos por desterrar de la política los vicios de la negación del derecho, el incumplimiento de las leyes, el abuso del poder mediante la fuerza y la imposición, la manipulación de la información, los odios y venganzas, la adulación, el racismo, la xenofobia, el descuido, y el maltrato de la creación. Estos vicios debilitan y restan credibilidad al sistema democrático, así como a las decisiones y a las acciones de aquellos que se dedican a la vida política. 

Más bien promovamos, por medio de políticas públicas y con el ejemplo, las virtudes y valores que hay que practicar en la vida social y política como son, la veracidad, la honradez, la laboriosidad, el servicio, la sencillez, el respeto fundamental a la vida humana desde su concepción hasta su fin natural, la promoción y defensa de la familia basada en el matrimonio entre un varón y una mujer, el respeto del derecho de los padres a elegir la educación de sus hijos, el reconocimiento y defensa de la dignidad de la persona humana creada a imagen y semejanza de Dios, el respeto a la libertad religiosa, la promoción de la justicia y la paz, el fomento de la igualdad entre varones y mujeres, la lucha contra la violencia hacia la mujer y contra el abuso hacia los niños y adolescentes, la promoción de la participación de los jóvenes en la vida social, el fomento del diálogo inter generacional, y finalmente la protección de los más débiles, entre ellos los pobres, los enfermos y los ancianos. Todo ello favorece al bien común y crea las condiciones para un futuro digno y justo para todos.  

Combate al Covid-19

La pandemia del Covid-19 aún no nos deja, y hoy amenaza con recrudecer con la nueva variante Ómicron. Ante ello no debemos bajar la guardia, hay que continuar con el proceso de vacunación, para lo cual es fundamental solicitarle al Gobierno Nacional las vacunas de calidad y en cantidades suficientes que requiere Piura, tanto para las dosis regulares, como para las de refuerzo. Como nos lo dice el Papa Francisco: Vacunarse, con vacunas autorizadas por las autoridades competentes, es un acto de amor. Y ayudar a que la mayoría de la gente se vacune es un acto de amor. Amor por uno mismo, amor por la familia y los amigos, amor por todos los pueblos”.[4]

Exhorto nuevamente a la población piurana[5] a vacunarse contra el Covid-19. Es un gesto sencillo pero profundo para un futuro mejor. Asimismo, los aliento a seguir observando todas las medidas de bioseguridad e higiene ampliamente difundidas. Pido a las autoridades sanitarias reforzar la red de salud de Piura. Para ello será fundamental fortalecer la atención primaria, asegurar la provisión necesaria de oxígeno medicinal, incrementar el número de camas UCI y hospitalarias, contar con los equipos médicos necesarios, y contratar el personal médico y sanitario en número suficiente. Entre ellos, es esencial contar con más médicos intensivistas.   

Año de elecciones: no jugar con las ilusiones del pueblo

Este año 2022 será un año de elecciones regionales y municipales.

Hago un llamado para que la campaña política se realice con altura, sin insultos, recriminaciones, agresiones y menos aún con violencia. Que los debates se realicen a nivel de las ideas, con programas realistas, sin demagogia. Que los candidatos ofrezcan lo que realmente pueden realizar y cumplir. Que no prometan lo irrealizable y que tengan una verdadera vocación de servicio.

A los candidatos les pido: ¡No jueguen con las ilusiones del pueblo! No vendan ilusiones sobre juramentos y después pretendan jugar al olvido colectivo sin el menor pudor. Asimismo, mi llamado a que se pronuncien claramente sobre aquellos principios que, teniendo por base el derecho natural, son fundamentales para la construcción de cualquier sociedad que se precie de llamarse humana, como son: La defensa de la vida humana desde la concepción hasta su fin natural; la promoción de la familia basada en el matrimonio entre un hombre y una mujer; el derecho de los padres a decidir libremente la mejor educación para sus hijos; y la promoción del bien común.

Preocupación por el escenario nacional

No puedo concluir estas palabras, sin expresar mi honda preocupación sobre el actual escenario nacional, donde los escándalos y presuntos actos de corrupción se suceden diariamente ante nuestra atónita mirada; donde no se respetan a las instituciones y se las trata como si fueran una chacra personal; donde la descomposición política crece y los intereses personales o de grupo se anteponen a los del Perú; donde pareciera que se vive la triste máxima, “para mis amigos todo, para mis enemigos la ley”, grotesca manipulación de la ley que la convierte en instrumento de todas las injusticias inimaginables; y donde el peligro de un totalitarismo, al estilo de Sendero Luminoso o de la Cuba castrista, sigue latente. Todo esto genera una gran incertidumbre, y con ello se ahuyenta la inversión y se perjudica el crecimiento económico, sumiendo en la pobreza y la miseria a millones de compatriotas.

Queridos hermanos: Miremos al Perú con amor, porque sólo el amor y el esfuerzo personal constructivo, pueden llegar al fondo de los problemas y construir el Perú justo y reconciliado que todos queremos. Como nuestros antepasados hace 201 años preguntémonos: ¿Somos conscientes del momento crítico y dramático que vive el Perú? ¿Estamos dispuestos a dejar de lado nuestro egoísmo personal y nuestros intereses de grupo y poner al Perú primero? ¿Estamos dispuestos a asumir nuestras responsabilidades con madurez y seriedad? La Patria no es pedestal, sino altar donde estamos llamados a entregar y sacrificar lo mejor de nosotros, para hacerla grande.   

A pesar de todo, miremos este nuevo año con la esperanza de un tiempo mejor, en el que también nosotros podremos ser mejores. No olvidemos que la esperanza brota de sabernos amados por el Señor, y que con ese amor todo es posible. ¡Un Feliz Año! Que Nuestra Señora de las Mercedes, la “Mechita”, cuide a Piura. Que Ella bendiga también a nuestra Patria, y nos alcance de su Hijo Jesús, el Señor de la Historia, los dones de la unidad, el amor fraterno y la salud. Que así sea. Amén.   

San Miguel de Piura, 04 de enero de 2022
Martes después de Epifanía
CCI Aniversario del Grito Libertario de Piura

[1] Congregación para la Doctrina de la Fe, Instrucción Libertatis conscientia, n. 26.

[2] San Juan Pablo II, Discurso en la ONU, 2-X-1079

[3] San Juan Pablo II, Discurso al Cuerpo Diplomático Madrid, 2-XI-1982.

[4] S.S. Francisco, Video Mensaje, 18-VIII-2021.

[5] Ver Mensaje del Arzobispo de Piura, La Responsabilidad Moral de Vacunarse, 06-V-2021.

Puede descargar el archivo PDF de la homilía pronunciada por nuestro Arzobispo AQUÍ 

martes 4 enero, 2022