UNIDOS AL PAPA FRANCISCO
EN LA CONSAGRACIÓN DE RUSIA Y UCRANIA
AL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA

ARZOBISPADO DE PIURA

            ARZPASTORAL 009/2022

San Miguel de Piura, 16 de marzo de 2022

ARQUIDIÓCESIS DE PIURA SE UNE AL PAPA FRANCISCO
EN LA CONSAGRACIÓN DE RUSIA Y UCRANIA
AL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA
(Viernes 25 de Marzo)

Estimados Párrocos, Rectores de iglesias, Capellanes, Superiores y Superioras de las Comunidades de Vida Consagrada, Responsables de los Movimientos Eclesiales, de Hermandades y Cofradías, y Directores de los Colegios Religiosos:

Con gran alegría hemos recibido la noticia que, nuestro querido Papa Francisco, consagrará a Rusia y Ucrania al Inmaculado Corazón de María en una Liturgia Penitencial, a realizarse el próximo viernes 25 de marzo, Solemnidad de la Anunciación del Señor. Dicha Liturgia se celebrará en el Vaticano a las 05:00 p.m. (hora de Roma), 11:00 a.m. (hora del Perú). De esta manera, el Santo Padre ha acogido el pedido que le hicieran los Obispos Católicos de Rito Latino en Ucrania, de que consagre públicamente este País y a Rusia, al Inmaculado Corazón de María, tal como lo pidió la Virgen de Fátima en 1917.

En signo de comunión con esta Consagración que hará el Santo Padre, les pido a los señores Párrocos, Rectores de iglesias, Capellanes y Sacerdotes de Piura y Tumbes, que el próximo viernes 25 de marzo, en una Eucaristía Especial, que puede ser celebrada a las 11:00 a.m. o en el principal horario de la tarde, se rece al final de la Santa Misa, la Oración de Consagración al Inmaculado Corazón de María, que se adjunta a la presente Carta Circular.

Asimismo, pido a los Superiores y Superioras de las Comunidades de Vida Consagrada, Responsables de los Movimientos Eclesiales, de Hermandades y Cofradías, y a los Directores de los Colegios Religiosos, que recen esta Oración de Consagración en sus comunidades, en cualquier momento del día viernes 25 de marzo a partir de las 11:00 a.m., en una sencilla liturgia, frente a una imagen de la Virgen María, de preferencia en su advocación de “Nuestra Señora de Fátima”. Ruego, además, que se difunda entre nuestros fieles cristianos, la Oración de Consagración que estoy haciéndoles llegar, para que, de esta manera, se rece también en el seno de nuestras familias o de manera personal.

Que, en esta hora de inconmensurable dolor, ante la dramática guerra en Ucrania, se eleve junto con la voz del Santo Padre, nuestra oración confiada a María Santísima, “Reina del Santísimo Rosario” y “Reina de la Paz”, para que, por su poderosa intercesión, el Señor escuche el grito de quienes sufren la locura de la guerra. Tengamos la más plena confianza que la Consagración al Inmaculado Corazón de María logrará poner fin a la guerra, y que su Inmaculado Corazón finalmente triunfará. Nunca olvidemos que la oración es la más poderosa de las armas, y más aún, si esta se dirige al Señor, por medio de Aquella que es la Madre de Dios y nuestra.

Los bendice con afecto y pide sus oraciones por el don de la Paz, y por el Santo Padre. 

ORACIÓN DE CONSAGRACIÓN
AL INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA

Amada Reina y Madre Nuestra, Reina del Santo Rosario, Auxilio de los cristianos, Salvación del género humano, Virgen victoriosa, aquí nos postramos humildemente ante Ti, para que lleves nuestras sinceras oraciones a Dios Todopoderoso en la Trinidad.

Venimos con la plena confianza de que suplicamos misericordia y protección para Ucrania y para el mundo entero en este tiempo dramático de guerra.

Madre de Misericordia, te lo pedimos no por nuestros méritos, con los que no contamos, sino en vista de la bondad infinita de Tu Corazón y de la Sangre salvadora de Cristo, Tu Hijo.

Que llegue a ti el sufrimiento y los gritos de auxilio de tantas personas. Ten piedad de los heridos y víctimas de los bombardeos, de los huérfanos y de las viudas, de todos aquellos que se vieron obligados a abandonar sus hogares y buscar refugio en lugares más seguros.

Ruega misericordia para los que han muerto, por culpa de la locura de la guerra.

¡Oh Madre Inmaculada!, ruega a Dios la gracia de la conversión, y te pedimos especialmente la conversión de Rusia y de todos aquellos que están cegados por el odio o la sed de poder.

¡Ruega por nosotros, especialmente por aquellas gracias que pueden cambiar los corazones humanos en un instante, y que prepararán y traerán una paz tan anhelada! Sobre todo, danos el don de la paz espiritual para que el Reino de Dios crezca en paz y armonía.

Reina de la Paz, ruega para nosotros la gracia de la verdadera reconciliación con Dios y entre nosotros, para que podamos darnos una mano de ayuda y apoyo.

Trono de la sabiduría, inspira a todos los gobernantes a tomar decisiones sabias y fortalece los esfuerzos de quienes contribuyen al final de la guerra y la paz.

Reina de los Apóstoles, ruega para nuestros pastores el don de la fe y el celo firmes en la administración de los Sacramentos, para que en este tiempo estemos todos unidos en la mesa eucarística y en la oración celosa.

Sana a los enfermos, fortalece a todo el personal médico y voluntario que atiende a los enfermos y heridos, pide para ellos fuerza espiritual y física.

Sé sanadora para los enfermos, fortalecedora para los moribundos y ánimo para sus seres queridos.

Así como la Iglesia y toda la humanidad fueron consagradas al Corazón de Tu Divino Hijo, y en Él esperamos convertirnos en fuente inagotable de victoria y salvación para todos, así nos consagramos para siempre a Ti y a Tu Inmaculado Corazón, nuestra Madre y Reina.

Para que tu amor y tu cuidado aseguren la victoria del Reino de Dios, y que Ucrania, Rusia, y todas las naciones reconciliadas entre sí y con Dios, te bendigan y te glorifiquen.

¡Amén!

Puede descargar esta Carta Circular de nuestro Arzobispo AQUÍ

Puede descargar la Oración de Consagración AQUÍ