SÉPTIMO DÍA SANTA MARÍA, MADRE DE LA IGLESIA ACLAMACIÓN DE ALABANZA V/. Bendito sea el Señor, Hijo de María la Virgen. R/. Ahora y por todos los siglos. SALUDO V/. La paz esté con ustedes. R/. Y con tu espíritu. MONICIÓN Hermanos: Todos sabemos que al principio de la historia de los hombres, cuando Adán se apartó del Plan de Dios, había una mujer, Eva, compartiendo con él su desobediencia y jugando un decisivo papel en la misma. Era la madre de la humanidad pecadora. Así también, cuando llegó la Hora de Jesús, el momento supremo de redimir al hombre, también tuvo una mujer asociada a su obra, tomando parte en la tarea de alumbrar una nueva creación y un nuevo tipo de hombres. Junto a la cruz, María realizaba una nueva dimensión de su maternidad, recibiendo la misión de ser Madre de la humanidad redimida, Madre de la Iglesia. CANTO MARÍA, TÚ ERES MI MADRE MARÍA, TÚ ERES MI MADRE; MARÍA, TÚ ERES MI AMOR. MARÍA, MADRE MÍA, YO TE DOY MI CORAZÓN. (2v) 1. María, cuyo nombre es música más suave que el cántico del ave y que del agua el son. Tu nombre sea fuente do beba el alma mía y halle la alegría mi pobre corazón. 2. María, cuyo nombre es fuente de pureza que lava la torpeza del frágil corazón. Tu nombre sea el agua que el mío purifique de cuanta en él radique maligna inclinación. INVOCACIONES Santa María, modelo de la Iglesia en el culto a Dios, ruega por nosotros Santa María, modelo de la Iglesia en la fe y en la caridad, ruega por nosotros Santa María, Virgen oyente, ruega por nosotros Santa María, que acoges con fe la palabra de Dios, ruega por nosotros Santa María, Virgen orante del Magnificat, ruega por nosotros Santa María, Virgen orante de las bodas de Caná, ruega por nosotros Santa María, Virgen orante con los apóstoles en el Cenáculo, ruega por nosotros Santa María, tipo y modelo de la fecundidad de la Iglesia, ruega por nosotros Santa María, que prolongas tu maternidad en el bautismo, ruega por nosotros Santa María, Virgen oferente en la presentación de Jesús en el templo, ruega por nosotros Santa María, Virgen oferente en el Calvario, que te unes al sacrificio de tu Hijo, ruega por nosotros ORACIÓN Oh Dios, tú que mandas en la luz y haces resplandecer el sol sobre justos e injustos, sobre malos y buenos, tú que enciendes la aurora e iluminas la tierra, oh Señor de todos, ilumina también nuestros corazones. Interceda por nosotros la Inmaculada Concepción, Señora nuestra, Madre de Dios y Madre de la Iglesia. Porque está en tu poder, oh Dios nuestro, usar con nosotros de misericordia y salvarnos. A ti damos la gloria: al Padre y al Hijo y al Santo Espíritu, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén. LITURGIA DE LA PALABRA PRIMERA LECTURA Lectura del libro del Génesis. 3, 9-15. 20. Después que Adán comió del árbol, el Señor llamó al hombre: “¿Dónde estás?” El contestó: “Oí tu ruido en el jardín, me dio miedo, porque estaba desnudo, y me escondí”. El Señor le replicó: “¿Quién te informó de que estabas desnudo? ¿Es que has comido del árbol del que te prohibí comer?” Adán respondió: “La mujer que me diste como compañera me ofreció del fruto, y comí”. El Señor dijo a la mujer: “¿Qué has hecho?” Ella respondió: “La serpiente me engaño, y comí”. El Señor Dios dijo a la serpiente: “Por haber hecho eso, serás maldita entre todo el ganado y todas las fieras del campo; te arrastrarás sobre el vientre y comerás polvo toda tu vida, establezco hostilidades entre ti y la mujer, entre su estirpe y la suya; ella te herirá en la cabeza cuando la aseches en su calcañar”. El hombre llamó a su mujer Eva, por ser la madre de todos los que viven. Palabra de Dios. SALMO RESPONSORIAL 1 Sam 2, 1. 4-5. 6-7. 8abcd (R.: 1a). V/. Mi corazón se regocija por el Señor, mi salvador. R/. Mi corazón se regocija por el Señor, mi salvador. V/. Mi corazón se regocija por el Señor, mi poder se exalta por Dios; mi boca se ríe de mis enemigos, porque gozo con tu salvación. R/. V/. Se rompen los lazos de los valientes, mientras los cobardes se ciñen de valor; los hartos se contratan por el pan, mientras los hambrientos engordan; la mujer estéril da a luz siete hijos, mientras la madre de muchos se queda baldía. R/. V/. El Señor da la muerte y la vida, hunde en el abismo y levanta; da la pobreza y la riqueza, humilla y enaltece. R/. V/. Él levanta del polvo al desvalido, alza de la basura al pobre, para hacer que se siente entre príncipes y que herede un trono de gloria. R/. EVANGELIO + Lectura del santo Evangelio según San Juan. 19, 25-27. En aquel tiempo, junto a la cruz de Jesús estaban su madre, la hermana de su madre, María la de Cleofás y María, la Magdalena. Jesús, al ver a su madre y cerca al discípulo que tanto quería, dijo a su madre: “Mujer, ahí tienes a tu hijo”. Luego dijo al discípulo: “Ahí tienes a tu madre”. Y desde aquella hora el discípulo la recibió en su casa. Palabra del Señor. Homilía o breve reflexión CÁNTICO DE LA VIRGEN MAGNIFICAT Lc 1, 46-45. Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador; porque ha mirado la humillación de su sierva. Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí: su nombre es santo, y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación. El hace proezas con su brazo: dispersa a los soberbios de corazón, derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes, a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vacíos. Auxilia a Israel, su siervo, acordándose de su misericordia como lo había prometido a nuestros padres en favor de Abraham y su descendencia por siempre. Gloria al Padre. PRECES Unidos a María, figura e imagen de la Iglesia que un día será glorificada, presentemos nuestras oraciones a Dios Padre en favor de todos los hombres. 1. Por la Iglesia, pueblo de los creyentes: para que en todos sus miembros sea llamada dichosa por haber creído que la palabra de Dios se cumplirá. Roguemos a Dios. 2. Por todos los que han dejado todo para seguir a Cristo: para que sepan, como María, escoger la mejor parte y entregarse a lo único necesario. Roguemos a Dios. 3. Por los jóvenes y los adolescentes: para que aspiren siempre a realizar en su vida ideales de pureza y caridad, imitando a la siempre Virgen María. Roguemos a Dios. 4. Por los que han perdido a los que aman: para que encuentren en María el afecto y la protección de una madre que recibió esta misión de su Hijo en la cruz. Roguemos a Dios. 5. Por los matrimonios y las familias cristianas: para que sean escuelas de amor y de aprecio a la vida frente a quienes quieren la muerte de los inocentes que todavía no han nacido. Roguemos a Dios. 6. Por todos nosotros: para que sepamos conservar todo lo referente a Cristo y al reino de Dios, meditándolo en nuestro corazón. Roguemos a Dios. - se pueden añadir algunas intenciones libres- Padre de bondad, que estos deseos que te presentamos encuentren eco en tu amor generoso, y que nos ayude la intercesión poderosa de la Madre de tu Hijo nuestro Señor Jesucristo. Que vive y reina por los siglos de los siglos. R/. Amén. SÚPLICA FINAL A LA VIRGEN Santa María, socorre a los infelices, ayuda a los desesperados, fortalece a los débiles. Ruega por el pueblo, intercede por el clero, intercede por los consagrados y consagradas. Todos cuantos celebran tu memoria, experimentan tu ayuda generosa. Escucha la voz de los que te ruegan, satisface los deseos de todos. Sea tu tarea la asidua intercesión por el pueblo de Dios, tú, que mereciste, oh bienaventurada, traer la redención del mundo, al que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén. SALVE Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, Vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y, después de este destierro, muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María! V/. Ruega por nosotros Santa Madre de Dios. R/. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de nuestro Señor Jesucristo. Amén. DESPEDIDA V/. Caminemos con la Virgen por sendas de amor y de esperanza. Pueden ir en paz. R/. Demos gracias a Dios.
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