| Papa resalta soberanía de la verdad |
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Queridos hermanos y hermanas: Después de reflexionar sobre cada Apóstol, hoy dedicamos este encuentro a los Padres apostólicos, iniciando con san Clemente, tercer sucesor de Pedro, después de Lino y Anacleto, al final del primer siglo. Conservamos su Carta a los Corintios, sobre problemas surgidos en aquella Comunidad, mostrando así la solicitud de la Iglesia de Roma que preside en la caridad a todas las demás. Para Clemente, la Iglesia no ha de ser un lugar de confusión o anarquía, sino que por el Espíritu forma un cuerpo ordenado: en ella, cada miembro cumple su misión según su vocación. Al mismo tiempo, expone con claridad la doctrina de la sucesión apostólica. Al pedir oraciones para las instituciones políticas, Clemente atestigua cómo, poco después de las persecuciones, los cristianos no dejan de rezar por las mismas autoridades que los habían condenado injustamente. Rezando por ellas, no sólo se reconoce la legitimidad de las instituciones políticas en el orden establecido por Dios, sino que también manifiesta su preocupación para que las autoridades ejerzan el poder con paz y mansedumbre, teniendo en cuenta que hay otra soberanía, la de la verdad, que debe ser atendida por el Estado. Me es grato saludar con afecto a los visitantes de lengua española. En particular, saludo a los formadores y seminaristas del Seminario mayor de León, así como a los distintos grupos parroquiales y asociaciones venidos de España, México y otros países latinoamericanos. Animo a todos a colaborar para que vuestras comunidades eclesiales vivan en la unidad y en la caridad. ¡Gracias por vuestra visita! El Vaticano, miércoles 7 de marzo de 2007.
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