Boletín Informativo



RSS
Oración por las vocaciones Colecta de Solidaridad para emergencias
“NO ENDUREZCAMOS EL CORAZÓN ANTE LA VOZ DE CRISTO” PDF Imprimir E-Mail

Arzobispo de Piura y Tumbes hizo este llamado durante la Santa Misa dominical

 29 de enero (Oficina de prensa).- Durante la celebración eucarística de las 11 de la mañana, en la Basílica Catedral de nuestra ciudad, Monseñor José Antonio Eguren, S.C.V., Arzobispo Metropolitano de Piura, hizo un llamado a todos los fieles a “no endurecer el corazón ante la voz de Dios, sino acogerla para alcanzar la verdadera felicidad”.

Monseñor Eguren se refirió al pasaje del Evangelio de San Marcos de hoy Domingo, en el que un hombre "poseído por un espíritu inmundo" reconoce en Cristo al "Santo de Dios" y Mesías que lo libera de la posesión. En este sentido nuestro Arzobispo explicó que “Jesús es el maestro, pero no cualquier maestro, es El Maestro que nos da acceso directo a Dios Padre…Jesús es la Palabra divina que se hizo hombre para explicarnos el misterio de Dios y el misterio del ser humano. Él es el Maestro que nos muestra el Camino, la Verdad y la Vida. Si queremos ser verdaderamente felices debemos acoger la voz del Maestro, de Jesús, de lo contrario nuestro corazón se endurecerá y pondremos en riesgo nuestra salvación eterna”, advirtió.

 Nuestro Pastor señaló además que el Señor nos exige una actitud que va más allá de una simple admiración o asombro ante quien es Jesús: “el encuentro con Cristo nos debe llevar a la verdadera conversión, a un proceso en el cual me voy haciendo uno con Cristo, a un cambio de vida con el cual le rindo un homenaje de fe”.

Asimismo, Monseñor Eguren exhortó a los fieles a crecer cada día en esa intimidad con Jesús que nos permitirá acogerlo en nuestro corazón, a través de la Eucaristía y de la escucha atenta de la Palabra: “procuremos hacer silencio en nuestro interior, para poder escuchar, acoger y dejarnos transformar por la Palabra del Señor, por quien es Él mismo la Palabra viva pronunciada por el Padre desde toda la eternidad”.

Nuestro Arzobispo concluyó su homilía ofreciendo la Santa Misa por cada uno de los presentes para que cada vez sea más intensa y generosa nuestra adhesión a Cristo.

 

 
< Anterior   Siguiente >