| “LA BARBARIE DEL ABORTO ES EL MÁS GRANDE DE LOS GENOCIDIOS QUE CONOCE LA HUMANIDAD” |
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Monseñor Eguren celebró Santa Misa por los niños y niñas abortados durante el año 2011 en Piura y Tumbes
En la Eucaristía también se elevaron oraciones por la conversión, tanto de los que han participado directa o indirectamente en la práctica del aborto, como de aquellos que promueven la despenalización y legalización de este crimen. LEA EL TEXTO COMPLETO DE LA HOMILÍA DE MONSEÑOR EGUREN AQUÍ.
En su homilía Monseñor Eguren enfatizó que “la barbarie del aborto es el más grande de todos los genocidios que conoce la humanidad… Pedimos por los niños abortados, nuevos 'Mártires Inocentes' que sin culpa alguna han visto suprimida sus vidas en los vientres de sus madres. Vuelvo esta noche a reiterar lo que tantas veces como Pastor de la Iglesia que peregrina en Piura y Tumbes he manifestado: ¡No al aborto! ¡No más abortos! El aborto no puede ser nunca un derecho humano. Es exactamente lo opuesto. Es una “profunda herida social”. El respeto a la vida por nacer es la primera justicia que se debe aplicar”. Posteriormente nuestro Arzobispo señaló que “No es posible que una sociedad desee por un lado combatir eficazmente el crimen y al mismo tiempo busque despenalizar y legalizar un delito tan atroz como el aborto en el ámbito de la vida naciente. El derecho a la vida desde la concepción hasta su fin natural, no está sometido al poder del hombre, pues este bien no es propiedad del hombre sino don gratuito de Dios. ¡Ningún ser humano puede arrogarse el derecho de medir el valor de la vida de otro como él! Recemos para que el aborto nunca sea aprobado en el Perú”.
Asimismo, nuestro Pastor agregó que “la apertura y defensa de la vida está en el centro del verdadero desarrollo. Hoy se habla de desarrollo con inclusión social. Pues bien, si queremos ser consecuentes, incluyamos en nuestros planes políticos, sociales, culturales y económicos al niño por nacer y junto con él a la familia, célula primera y vital de la sociedad. Sólo así la inclusión será verdadera y podremos darle a nuestro futuro un rostro verdaderamente humano”. Monseñor Eguren hizo un enérgico llamado a piuranos y tumbesinos a “ser apóstoles del evangelio de la vida y de la familia con la oración y la acción decidida. El discípulo de Cristo está llamado a ser cada vez más ‘profeta’ de una verdad que jamás podrá eliminarse: únicamente Dios es Señor de la vida”. Seguidamente nuestro Arzobispo hizo un llamado a los jóvenes a que “vivan el amor hermoso y no se hagan esclavos de una cultura hedonista y sensual que banaliza la sexualidad promoviéndola de manera reductiva y empobrecida relacionándola sólo con el cuerpo y el placer egoísta”.
Monseñor Eguren también tuvo palabras para aquellas mujeres embarazadas y que pueden estar atravesando por una situación difícil o de confusión: “te digo con cariño, no caigas en la tentación de abortarlo. Nada justifica matar a tu hijo”. Nuestro Arzobispo concluyó su homilía con una hermosa oración que en distintas ocasiones ha sido pronunciada por Juan Pablo II y Benedicto XVI:
"María Santísima, a Ti confiamos la causa de la vida. POR LA VIDA NACIENTE
La Vigilia fue presidida por Monseñor Eguren y se inició con la oración de los presentes respondiendo a las Letanías, y en actitud de penitencia rezando por todos los crímenes contra la vida desde su concepción hasta su consumación. Posteriormente, hizo su entrada solemne y en procesión el Santísimo Sacramento el cual quedó expuesto para que la asamblea continúe en oración. Asimismo se efectuaron Peticiones por la Vida, para culminar con el rezo del Santo Rosario y la bendición con el Santísimo Sacramento. |
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